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La Edad del Hielo llega a la costa asturiana

El Museo del Jurásico expone más de 70 piezas de fauna prehistórica siberiana

MIGUEL MARTÍN ÁLVAREZ

Un mamut de hasta nueve metros de largo, un bisonte con una cornamenta de casi dos metros de longitud, un oso de las cavernas con unas garras escalofriantes, un rinoceronte lanudo con una altura en la cruz que sobrepasaba los dos metros, o un león de las cavernas que dejaría a la altura de un simple cachorro al contemporáneo león de la sabana africana. La fauna de la Edad del Hielo tenía poco que ver con la actual. Enormes dimensiones para unos animales perfectamente adaptados al clima gélido de una era en la que los hielos perpetuos cubrían la mayor parte de Eurasia.

El Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), en Colunga, ha inaugurado esta semana la exposición Atrapados en el Hielo, una muestra compuesta por más de 70 piezas de fauna prehistórica que quedó atrapada en el permafrost (suelo congelado) siberiano en los últimos miles de años. Tan sólo durante los meses de agosto y septiembre, se podrá admirar una exposición que por primera vez llega a España y a Europa occidental y que exhibe la mayor colección paleontológica de Rusia, procedente del Museo Teatro La Edad del Hielo de Moscú.

La mezcla de arcillas y cristales de hielo que constituye el duro permafrost tiene en el territorio de Yakutia (Siberia oriental) una profundidad de hasta 1.400 metros. Estos suelos han debido tener un periodo de formación muy prolongado. De hecho, se establece un intervalo que arranca hace 180.000 años y que llega casi al Holoceno, a la época actual, hasta hace aproximadamente 11.000 años, cuando las temperaturas comenzaron un ascenso constante llegando al clima templado actual.

Es de esta enorme región y del interior de este congelador natural que es el permafrost de donde proceden la mayor parte de las piezas y los ejemplares que se pueden admirar en la exposición del MUJA. En Yakutia se han encontrado miles de restos de mamuts incluyendo ejemplares completos, rinocerontes lanudos, osos de las cavernas, bueyes almizcleros, caballos lanudos, bisontes o leones de las cavernas.

Algunos de ellos se encuentran en un estado de conservación perfecto. Como anunciaba en 1901 la revista Nauchnoe Obozrenie (La Mirada Científica): "Se halló un cadáver de mamut perfectamente conservado. En su estómago se encontraron musgo y hierba". Este ejemplar único, el conocido desde entonces como el mamut Berézovsky, es probablemente el mamut adulto más completo y mejor conservado. Tanto es así, que debido a que tuvo una muerte repentina, posiblemente al caer por un terraplén, en su boca se hallaron manojos de hierba aún sin masticar. Sólo le supera, por el estado de conservación, la hembra de bebé mamut (de cinco meses y 50 kilos) hallada hace dos años por un pastor de renos en la península de Yamal.

Gigantismo contra el frío

Todos aquellos animales tenían en común unas dimensiones que ya no existen. Los científicos han establecido que, debido a la relación entre el volumen y la superficie, un animal de gran tamaño puede mantener constante su temperatura corporal con más facilidad. Esto, unido a la espesa capa de grasa y la cubierta de pelo grueso, evita las pérdidas de calor en los climas con temperaturas bajo cero correspondientes a las eras de las grandes glaciaciones. Esto explicaría los grandes tamaños, que no tienen parangón con las especies similares de hoy en día.

El suelo permanentemente congelado de Siberia es el santuario mundial de la fauna de la Edad del Hielo. Pero los intensos fríos de las glaciaciones llegaron también a la Península Ibérica y dejaron su rastro más evidente en las regiones montañosas.

Según explica a Público José Carlos García-Ramos, director científico del MUJA, "en 1880, Braulio Vigón, un investigador asturiano, describió y publicó el sorprendente hallazgo, en una cueva muy cercana al MUJA, de los restos de lo que podría ser un mamut". Y añade: "No se sabe si se extrajeron y, que yo sepa, no se ha vuelto a excavar en esa cueva, pero sería interesante que una excavación actual pudiera verificar la cita y encontrar más restos de aquel mamut".