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Castellón, la tierra perfecta para practicar el cicloturismo

La provincia valenciana es perfecta para recorrer en bicicleta sus rincones y disfrutar de sus paisajes mientras se practica una actividad física.

Con 31 rutas para todos los niveles y 19 caminos para la bicicleta de montaña, Castellón es la tierra donde se funden turismo y ciclismo.
Con 31 rutas para todos los niveles y 19 caminos para la bicicleta de montaña, Castellón es la tierra donde se funden turismo y ciclismo.

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Su clima, sus paisajes, su situación geográfica y su gastronomía: Castellón es perfecta para visitar todos sus rincones y disfrutar de las mejores experiencias sobre dos ruedas. Ya sea con un uso deportivo o simplemente por el placer de dar un paseo, el cicloturismo se vive en cada ruta a lo largo de todo su diverso territorio.

Al ser la segunda provincia más montañosa de España, cuenta una gran variedad de rutas para recorrer en bici, con caminos para todos los niveles y vistas espectaculares como las que confieren la Sierra de Irta, la Sierra de Espadán, el Sistema Ibérico, el Desierto de las Palmas y el Peñagolosa.

Consciente de su riqueza y atractivo para practicar el cicloturismo, en los últimos años la provincia ha apostado fuertemente por la movilidad, creando puntos de información para aquellos que viajen en bici y con la celebración de numerosas competiciones que atraen a cientos de aficionados, como la Vuelta España 2017 en Mas de la Costa y la anual Volta Castelló.

De esta manera, el Patronato Provincial de Turismo de la Diputación de Castellón propone en su página web un total de 31 rutas, desde recorridos de iniciación para escapadas familiares, a caminos pensados para quienes busquen experiencias más fuertes y cuenten con buena preparación física. Además, también hay disponibles 19 rutas de bicicleta de montaña, todas ellas con información completa para descargar desde la web.

Turismo sobre dos ruedas

El cicloturismo es una actividad que combina la actividad física y el turismo, haciendo de la experiencia de visitar un lugar algo completamente distinto. Así, se viaja sobre dos ruedas mientras se exploran los rincones desconocidos a cada pedalada.

Es una práctica apta para todos los públicos, ya que las rutas suelen estar adaptadas a distintos niveles. Por ejemplo, una persona en razonable forma física que vaya con una bicicleta cargada de equipaje puede hacer entre 50 y 150 km al día, una distancia considerable que permite al ciclista recorrer varias localizaciones mientras disfruta de los secretos de una provincia como Castellón.

'Ruta del Azahar': de norte a sur

Cruzar la provincia de norte a sur a esos metros del mar es lo que promete la 'Ruta del Azahar', un itinerario con un nivel de dificultad alto por los 130 km que la conforman. Desde su salida en la localidad de Vinaròs hasta su llegada a Almenara, la carretera en prácticamente plana en todo el camino, permitiendo a quienes apuesten por esta ruta disfrutar con todos los sentidos de la provincia.

Bautizada como 'Ruta del Azahar' por la flor del naranjo, cultivo por excelencia de la zona, esta ofrece vistas a las playas de Castellón, como la del norte de Peñíscola, la de la Concha de Oropesa del Mar o la de Gurugú de Castellón de la Plana. Y siguiendo con el agua salada, el camino puede desviarse a las Islas Columbretes, un archipiélago visible desde los puntos más altos del lugar.

Con 31 rutas para todos los niveles y 19 caminos para la bicicleta de montaña, Castellón es la tierra donde se funden turismo y ciclismo.

La carretera de la Costa Sur se expande en paralelo hasta que llega a Almenara, donde soplan fuertes vientos. Volviendo a la bicicleta y una vez se alcanza Peñíscola, el camino se aleja hasta el Parque Natural de la Sierra de Irta, con más de 150 m de altura. La ruta regresa entonces a escasos metros de la orilla por Alcossebre, dejando atrás el paisaje de montaña.

La 'Ruta del Azahar' destaca por la multitud de opciones que ofrece a quien la recorra, con planes como el buceo o las motos acuáticas o el turismo de sol y playa en cualquiera de las localidades costeras que se encuentran en sus 130 km de camino. Además, al final del camino se encuentra el paisaje de la Marjal de Nules- Borriana y como broche a una ruta magnífica se erige Almenara-Casablanca, uno de los principales puntos turísticos por su arena blanca.

'Ruta Transcastellón': vivir la montaña

Junto al cicloturismo para todos los públicos, Castellón cuenta con cuatro centros BTT o Mountain Bike, espacios de acceso libre preparados para quienes practiquen bicicleta todoterreno.

Las localidades de Morella, Navajas y Montanejos en el interior y Torreblanca en la costa disponen de más de 1500 km de rutas señalizadas y con equipamientos de servicios de apoyo complementarios a las dos ruedas.

Con 31 rutas para todos los niveles y 19 caminos para la bicicleta de montaña, Castellón es la tierra donde se funden turismo y ciclismo.

Un conjunto de rutas que, sin duda, prometen emociones fuertes y una experiencia de adrenalina a todos los amantes de este deporte en la que destaca la 'Ruta Transcastellón'. Este camino de 512,20 km y un desnivel acumulado de 12.150 m es un recorrido multietapa que efectúa un trayecto circular por toda la provincia.

Lo mejor de la 'Ruta Transcastellón' es que está concebida para que cada biker ajuste su recorrido según el kilometraje que desee hacer cada día y, además, al estar dispuesto en forma circular, se puede comenzar desde la población que desee.

Si se tienen ganas de probar una forma de practicar turismo distinta y sobre dos ruedas sin renunciar a todas las maravillosas experiencias y rincones que ofrece Castellón, el cicloturismo es una actividad perfecta para conocer esta tierra y volver a casa con la mochila llena de sensaciones mediterráneas.