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Power Balance afronta una demanda millonaria en EEUU

Una firma de abogados reclama cinco millones de dólares

JAVIER SALAS

Power Balance se enfrenta a una demanda en EEUU que puede poner en peligro tres años de éxitos de ventas de sus famosas pulseras milagro. Una firma de abogados ha presentado en California una acción judicial que reclama a la compañía al menos cinco millones de dólares (3,8 millones de euros) para compensar a sus clientes estafados.

La demanda, que se planteó la semana pasada, se fraguó después de que Power Balance reconociera públicamente que "no hay pruebas científicas verificables" de las propiedades beneficiosas de sus pulseras, tras ser obligada a rectificar por el Gobierno de Australia por publicidad engañosa. Los demandantes entienden que los compradores que picaron por culpa de los reclamos publicitarios que afirman que las pulseras mejoran el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad deben ser resarcidos, sobre todo tras reconocerlo la empresa.

La demanda se selló el 4 de enero. Al día siguiente, el presidente de la empresa, Keith Kato, hizo una declaración para respaldar la validez de sus productos y negar la existencia de una rectificación en Australia. "Es sencillamente falso", defendió Kato, quien aseguró que tan sólo se cambió la publicidad para adaptarla a las exigencias de las autoridades australianas. Además, se mostró "sorprendido" por la demanda judicial en EEUU.

La cifra que reclaman los abogados en California es el mínimo que exige la legislación de EEUU para emprender una demanda de este tipo, aunque el juez puede imponer una multa mayor a la vista de los daños causados al colectivo demandante. Se trata del mismo procedimiento jurídico que le costó más de 200.000 millones de dólares a las tabacaleras y que hizo famosa a Erin Brockovich frente a una compañía energética por contaminar las aguas.

Power Balance obtuvo el año pasado unas ganancias de 35 millones de dólares, una holgada situación económica que de momento le permite sobreponerse a las crecientes críticas que reciben sus productos en todo el mundo.

Ayer mismo, la compañía firmó un acuerdo con un equipo de la NBA, Sacramento Kings, para que el estadio donde juegan sus estrellas de baloncesto se llame pabellón Power Balance. Según la prensa especializada, la empresa de las pulseras que usan muchos jugadores de la NBA pagará un millón de dólares por cada uno de los cinco años que dura el contrato de patrocinio.

La coincidencia de este acuerdo con la demanda judicial ha llevado a los medios de EEUU a recordar el caso de un equipo de béisbol, Houston Astros, que firmó en 2000 un acuerdo similar con la empresa Enron un año antes de quebrar envuelta en un fraude empresarial.