¿A qué edad debo revisar el pie de mis hijos?

Dra. Marina Ballesteros y Dr. Joaquin Mir
Especialistas del Servicio de Podología del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar
En torno al año de vida, cuando los menores comienzan a ponerse de pie, todavía carecen de arco plantar, dado que la forma normal del pie se va adquiriendo poco a poco durante los primeros 6 años, incluso se puede seguir ganando arco hasta los 10.
Así, y durante la edad infantil pueden surgir algunas patologías en los pies de nuestros hijos como el pie plano. Y es que los pies planos son una alteración en la estructura del pie que conlleva un descenso del arco interno, lo que provoca que la planta del pie toque entera o parcialmente el suelo.
En muchas ocasiones, además, el pie plano es una patología silenciosa, que no causa dolor, y ésa es la razón por la que suele pasar desapercibida sin que se acuda al especialista.
Según datos de la Asociación Española de Pediatría, los tejidos de los niños son más blandos y laxos, por lo que pueden estirarse más. Esto provoca que no puedan mantener la alineación normal de las articulaciones de los pies cuando se ponen de pie, y por eso precisa que el pie plano es más frecuente durante la infancia, llegando a afectar a un 42 % de los niños entre los 3 y los 5 años, y solo al 6% en los adolescentes. Además, esta entidad científica recuerda que si existen antecedentes en los padres es más habitual que los hijos los tengan.
SÍNTOMAS DEL PIE PLANO
Entre los síntomas sobre los que pueden sospechar los padres de la existencia de un pie plano se encontrarían: si el niño se cae y se cansa frecuentemente, se queja de dolor en los pies, o por ejemplo si el desgaste del calzado es inadecuado.
Así, es fundamental la detección precoz de cualquier patología que pueda aparecer en los pequeños y para ello es importante que los padres lleven a sus hijos al podólogo en etapa infantil, a los tres o cuatros años, momento en el que ha madurado la marcha, para una exploración.
Ésta se produce estando el menor de pie en un podoscopio para poder analizar la huella plantar y realizar una serie de test que nos indicaran como se encuentra la articulación subastragalina y la flexibilidad de la deformidad, fundamental en la catalogación del pie plano. También se realizará una exploración articular y muscular en camilla, al igual que un análisis de la marcha.
Hay que aclarar que aunque a esta edad, a los 3-4 años, la presencia de pie plano es normal, en el caso de existir una deformidad importante, o inestabilidad al ponerse de pie o incluso dolor, puede ser necesaria la valoración de un especialista. Por ello es conveniente que siempre se acuda a un podólogo para la revisión de los pies de nuestros hijos.
De esta forma, podremos atajar a tiempo un pie plano e incluso evitar que ese pie plano infantil se convierta en un pie plano inveterado del adulto, aquel que cursa con gran artrosis y dolor. De hecho, se puede impedir que se produzcan problemas secundarios en la edad adulta tales como: hallux valgus (juanetes), artrosis prematura en pie y tobillo, lesiones tendinosas, dolores en rodillas y espalda, entre otras.
Aquí cabe recordar que los centros sanitarios son hoy instalaciones seguras frente al contagio de COVID-19, al haber diseñado circuitos y espacios de atención libre del virus, gracias a la consecución de los protocolos más exigentes de desinfección en esta pandemia.
TIPOS DE PIE PLANO Y TRATAMIENTOS
Con ello, y una vez comprobada la existencia de una alteración en el pie, el especialista determinará el método de corrección más adecuado. En concreto, existen diferentes categorizaciones del pie plano y, en consecuencia, distintos abordajes.
En la actualidad, el ‘pie plano flexible’ es aquel que no requiere tratamiento a priori, tan solo un seguimiento del podólogo para ver su evolución. Después se encontraría el ‘pie plano semiflexible’, que requerirá del uso de soportes plantares (plantillas) o incluso de cirugía en los casos más severos y/o con dolor que no responde a tratamiento conservador con plantillas o fisioterapia. En última instancia, el ‘pie plano rígido’ es el más grave, y en este caso se evaluará la idoneidad de cirugía, al haber dolor, y debido a la presencia de coaliciones tarsianas.
A excepción de los casos de cirugía, lo que sí que está claro es que el éxito de un tratamiento viene determinado por la complicidad de los padres a la hora de hacer un seguimiento adecuado del uso de las plantillas, o del calzado que se haya indicado por el especialista. Concretamente, el periodo de uso puede ser por un tiempo determinado o de por vida, según el caso, obteniendo beneficios a medio-largo plazo.
Por ello es necesario que el podólogo valore la necesidad de radiografías u otras pruebas complementarias para delimitar la magnitud de la deformidad, localizarla y registrarla para un control evolutivo.
El servicio de Podología del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar , está formado por los especialistas Joaquín Mir y Marina Ballesteros, que cuentan con una formación específica en Podología Deportiva, Cirugía del Pie, Estudios Biomecánicos Informatizados, Plantillas personalizadas, Podología Infantil, Pie diabético y Quiropodología. Se puede solicitar consulta con esta Unidad en el Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar y en el Centro Médico Quirónsalud Algeciras.
