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Al rico empacho de posibilidades

Los juegos ‘indies' llegan a la Wii: títulos de pequeños estudios y bajo presupuesto, más baratos y de descarga a través de la red 

NÉSTOR FERNÁNDEZ

La democracia llega a la Wii. En la consola blanquita soplan vientos de cambio: se abole en algunos casos, el diezmo a la logística. Vamos, esa parte que normalmente tenemos que pagar sus súbditos a intermediarios y mercaderes, los que ponen el juego en un DVD, lo empaquetan, lo trasportan y lo traen hasta las tiendas. Nintendo estrena Wii Ware, un canal en su tienda virtual, en el que podremos comprar -por unos 10 o 15 euros- juegos de alta calidad. La idea es que un estudio de desarrollo trabaje en un proyecto, lo presente a Nintendo y, si pasa controles de calidad (no es ofensivo, no tiene fallos de jugabilidad y es bueno) se colgará en el canal Wii Ware para que quien quiera se lo descargue.

Es algo que en los reinos de Microsoft y Sony, la Xbox 360 y Play Station 3, ya ocurría desde hace tiempo, con la Play Station Network y el Bazar de Xbox Live, respectivamente. Con la Wii ocurría algo parecido con Wii Shop, pero sólo se trataba de adaptaciones de juegos que habían sido un éxito en el pasado, lo que se viene llamando oldies but goldies. Así que con apenas un par de movimientos de nuestra batuta, el Wiimote, pondremos a funcionar la sinfonía Wii Ware, y tendremos juegos de calidad (de momento ocho) sin tener que bajar a la calle, ahora que aprieta el calor y lo único que apetece es escapar del sol sea como sea.

Pero no todo ha sido felicidad con este edicto liberalizador. El populacho se ha quejado de que la Wii tiene un disco duro demasiado pequeño (512 megas) para albergar el futurible gigantesco catálogo de Wii Ware. Pero que esté tranquila la plebe: la solución consiste en almacenar los juegos en tarjetas SD (como las que se usan en una cámara digital) y en el momento que queramos jugar, instalarlo en el discoduro de la Wii.

Otra solución puede ser descargarse el juego, echarse las partidas que se quiera y, más tarde, desinstalarlo, dejando en el disco duro nuestras partidas guardadas, que ocupan muy poco espacio. Cuando se quiera volver a jugar, se puede descargar completamente gratis, ya que la Wii recuerda que ya lo hemos pagado antes.

‘Toki Tori’: este pollo me está volviendo loco 

Es un juego que salió en 2001 para la Game boy. Un pollito debe recolectar todos los juegos que pueda en un escenario en dos dimensiones. Podremos hacer puentes y teletransportarnos para poder recolectar los embriones de nuestra futura familia. Las primeras fases son tremendamente fáciles y las últimas, complicadísimas. Es decir, puro vicio.

‘TV Show King’: mejor en familia 

Réplica de Nintendo al exitoso Buzz, el dicharachero presentador de los juegos de Play Station. Hasta 4 jugadores y 4.000 preguntas de diversa índole (naturaleza, deportes, historia…). La principal novedad será ver a nuestros Miis sufriendo ante los pulsadores. En familia o con amigos, mejor. 

‘Lost Wind’: con todo el sabor de Japón 

Más ’japo’ que Yukio Mishima comiendo sushi en el Monte Fuji... y sin embargo está hecho por una compañía inglesa, Frontiers Development. Tendremos que controlar a un niño llamado Toku creando corrientes de aire para que salte o generando torbellinos para que supere toda dificultad. ¿El mejor del lote? 

‘Star Soldier R’: tú mata, que yo limpio 

Un mata-mata de toda la vida. Nos pondremos a los mandos de una nave que surcará el espacio, aniquilando todo lo que se ponga a la vista en pos de la máxima puntuación. El único límite es el tiempo: se pueden elegir partidas a 2 o 5 minutos. Como en las recreativas de toda la vida.