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El guionista Antonio Onetti, elegido nuevo presidente de la SGAE

La votación llega quince días después de que la soprano Pilar Jurado, tras ser nombrada presidenta en febrero del pasado año, fuera destituida al no superar una moción de censura con 22 votos a favor, de un total de los 35 que forman la Junta Directiva de la entidad.

Antonio Onetti
El guionista Antonio Onetti.- EFE

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El guionista Antonio Onetti será el nuevo presidente de la SGAE. Tras la reunión extraordinaria convocada para este jueves, Onetti ha recibido la mayoría de votos de la Junta Directiva para suceder a Pilar Jurado, destituida hace dos semanas al no superar una moción de censura con 22 votos a favor, de un total de los 35 que forman la Junta Directiva de la entidad.

Onetti (miembro del colegio de Obras Audiovisuales) ha sido el único candidato que se ha presentado y ha salido con 21 votos a favor y 8 abstenciones de un total de 35 miembros, que son los que componen el máximo órgano de la mayor entidad de gestión de derechos de autor de nuestro país. 

Con el nombramiento de Onetti, se abre un nuevo episodio en esa jaula de grillos que es la SGAE. La entidad parece instalada en un eterno retorno, incapaz de mantener un rumbo fijo por los continuos desmanes en su errática gestión. La SGAE deja atrás definitivamente su última regencia, a cargo de la soprano Pilar Jurado, cuyo legado es más bien exiguo. Un mandato que se salda con una sangría de cientos de autores que han ido abandonando la entidad. Algunos de cierto renombre como Pedro Almodóvar, Juan Antonio Bayona, Mateo Gil, Julio Iglesias o José Luis Perales.

Recordemos que la gota que colmó la paciencia de la Junta fue el nombramiento de Clifton Williams López como subdirector general de la SGAE y de Enrique Soria García-Ramos como director económico financiero de la entidad. Un cambio significativo en el organigrama de la casa aprobado por el Consejo de Dirección de la SGAE el pasado 2 de abril. Una decisión polémica tomada en pleno parón cultural como consecuencia de la crisis sanitaria y a espaldas del Ministerio de Cultura.

No olvidemos que la SGAE debe reportar sus decisiones de carácter jerárquico al ministerio desde que el pasado 27 de septiembre de 2018 el Ministerio de Cultura, comandado por el anterior ministro José Guirao, apercibiera a la entidad por sus "incumplimientos legales" en sus estatutos, ya que no se ajustaban a la Ley de Propiedad Intelectual (TRLPI). Al no corregirlos, Guirao pidió la intervención judicial temporal a través de la Abogacía del Estado el pasado febrero, posición que mantiene el nuevo responsable del sector José Manuel Rodríguez Uribes.

Por tanto, la SGAE debía reportar sus decisiones de carácter jerárquico al ministerio, algo que no hizo y así se lo hizo saber la directora de Industrias Culturales, Propiedad Intelectual y Cooperación, Adriana Moscoso. A través de una misiva dirigida a la entidad, recordaba que esta no podía "ni modificar el organigrama de la entidad, ni contratar nuevo personal directivo en tanto no reciba indicación distinta de este Ministerio". A dicha modificación unilateral del organigrama, habría que añadir el dudoso reparto de derechos que se ha llevado a cabo.

La era Pilar Jurado tocaba a su fin. Un trayecto breve, apenas 15 meses, que da paso ahora al guionista Antonio Onetti, que recoge un testigo que parece gafado. Entre sus frentes más cercanos, Onetti tendrá que vérselas con la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC), organismo que ya expulsó a la SGAE el pasado 30 de mayo de sus filas y que en cuestión de semanas debe decidir si la readmite o prorroga su expulsión.