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fotografía

Lee Friedlander, fauna y flora del capitalismo

Auge y caída del 'sueño americano'. Una exposición reúne cerca de 350 fotografías, más de 50 libros y otros materiales documentales que conforman un recorrido por la obra de un fotógrafo que supo captar los mitos y anhelos de todo un país.

'Haverstraw, Nueva York', 1966.- LEE FRIEDLANDER
'Haverstraw, Nueva York', 1966.- LEE FRIEDLANDER

Las imágenes de Lee Friedlander mantienen un equilibrio frágil. Cada elemento de sus composiciones complementa al resto y le da sentido, convirtiendo sus instantáneas en pequeños puzles sobre lo cotidiano. Se podría decir que su obra es una búsqueda constante de metáforas visuales, metáforas capaces de encapsular la enormidad y el caos de la sociedad americana, cuyo auge y caída ha podido testimoniar en los últimos setenta años.

Nacido en 1934, en Aberdeen, Washington, sus primeros encargos en la década de los cincuenta están vinculados al mundo del jazz, como retratista de músicos de Atlantic Records, siendo en esta época cuando desarrolla su obra en color. Para posteriormente lanzarse a los caminos, recorrer el amplio territorio estadounidense y auscultar con su cámara el día a día del imperio a pie de calle.

Un corpus apasionante que nos permite entender un país, pero también que avanza ya algunos itinerarios por los que transitará la fotografía contemporánea. Enfoques que han cambiado nuestra forma de mirar y que, tras sesenta años de instantáneas, el bueno de Lee, ya octogenario, sigue renovando y alterando el modo en el que el mundo se nos representa. 

Una de las imágenes que componen la retrospectiva sobre Lee Friedlander.

Cerca de 350 fotografías, más de 50 libros y otros materiales documentales –que se podrán ver en la Fundación Mapfre hasta el 10 de enero– conforman un recorrido completo por su extensísima obra, haciendo hincapié en proyectos concretos como The Little Screens y asociaciones temáticas que agrupan fotografías a lo largo de seis décadas de trabajo: retratos, autorretratos, fotografías familiares, naturaleza, desnudos...

A través de un recorrido cronológico, la muestra sumerge al visitante por algunas de las obsesiones de Lee, como su trabajo sobre los monumentos de Estados Unidos, series y series sobre su propia familia, desnudos –donde aparece una jovencísima Madonna– o incluso paisajes naturales. Fauna y flora de un país que muta al son de una mirada inquieta como la realidad que trata de captar.

Mención aparte merece la serie The American Monument, un viaje a la identidad de un país hecho a base de mitos y anhelos, y en el que sus estatuas condensan una historia que está siempre por hacer. Entre ellas se encuentra una imagen de la estatua de Francis Duffy en Times Square (Nueva York) –un sacerdote combatiente de la Primera Guerra Mundial–, que aparece rodeado de edificios y un gran cartel de Coca-Cola. El encuadre, una vez más, transforma la imagen, que se presenta extraña e inadecuada.

Lee Friedlander.- FUNDACIÓN MAPFRE

Se cuenta que Friedlander hace fotos como respira o come. Siempre con su cámara en ristre a la caza del instante. Quizá ahí radica su esencia, quizá lo compulsivo en su fotografía es lo que le permite romper con los modos de representación más tradicionales, como si se burlara de la seriedad de los antiguos fotógrafos. Aparentemente banal, irónico a tiempo completo, su obra crece a cada instante, como robándole un trozo de eternidad a ese vacío que es el paso de tiempo.

A mediados de los sesenta, Lee tuvo a bien definir su fotografía como "el paisaje social americano". Un título que podría llevar a engaño, no en vano su obra, que indudablemente indaga en el ecosistema capitalista y en los problemas sociales de la época, pone el foco en plasmar los hechos visuales de su entorno más inmediato. 

Lee Friedlander.- FUNDACIÓN MAPFRE
Lee Friedlander.- FUNDACIÓN MAPFRE
Lee Friedlander.- FUNDACIÓN MAPFRE
Lee Friedlander.- FUNDACIÓN MAPFRE