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Segunda Guerra Mundial La espía india de varios nombres que acechaba a los nazis mientras criticaba el colonialismo inglés

Noor Inayat Khan fue la primera agente enviada a interceptar mensajes enemigos sin hacer de correo camuflado. Es ahora la primera mujer de origen indio que merece una placa conmemorativa en la casa y el barrio que habitó en Londres.

En la imagen, la espía Noor Inayat Khan.
En la imagen, la espía Noor Inayat Khan.

Conxa rodríguez

Por el barrio de Bloomsbury, en el centro de Londres, brota la aureola de la literatura, la academia, el feminismo y la intelectualidad. La arquitectura ha sido benévola manteniendo intacta la original piedra gris de los edificios, modernizados por dentro, de las calles secundarias entrelazadas con jardines y plazas rebozadas de robustos árboles que vieron pasear y trajinar a Virginia Woolf, John Maynard Keynes, Duncan Grant y E.M. Foster entre otros: el Grupo de Bloomsbury; miembros de familias bien, educados en Cambridge, que, como escribió Dorothy Parker "vivieron en cuadrados (squares o plazas), pintaron en círculos y amaron en triángulos" en la primera mitad del siglo XX.

Junto a los inquietos del Grupo de Bloomsbury, en el mismo barrio, residía Noor Iyanat Khan, Noor-un-Nissa o Nora Baker (1914-1944), cuya biografía es más internacional y convulsa que la de sus vecinos. Noor o Nora es ahora la primera mujer de origen indio que merece una placa azul y una estatua en la casa y el barrio que habitó en Londres.

Una residencia breve en el número 4 de Taviton Street porque todo fue breve en una vida corta, llena de acontecimientos individuales y colectivos. Una existencia fugaz e insegura que contrasta con el apaciguado transcurrir de sus vecinas, las hermanas Stephen, Virginia y Vanessa, cuyo sobrino e hijo respectivamente murió en la Guerra Civil española.

Placa azul en recuerdo de la soldado india y agente secreto Noor Inayat Khan, en lo que fue su casa familiar en el distrito londinense de Bloomsbury. AFP/ISABEL INFANTES

Por un capricho del azar, Nora nació en Moscú el día 1 de enero de 1914, el lugar y el momento que iban a cambiar el mundo, entonces, desconocido para ella. El inicio de la Primera Guerra Mundial y la gestación de la Revolución Rusa iban con su certificado de nacimiento. Su padre, Inayat Khan, era miembro de la nobleza musulmana de India, conoció en un viaje a EEUU a Ora Ray Baker, mejicana de Albuquerque.

Denunció el trato de los ingleses a los colonizados de la India en sutiles textos

Tras el inicio de la Primera Guerra Mundial, la familia –Nora era la mayor de cinco–, se trasladó a Londres, concretamente a Bloomsbury hasta 1920, cuando optaron por París, donde Nora estudió psicología en la Sorbonne y música en el Conservatorio, para quedar huérfana de padre en 1927. La Segunda Guerra Mundial los empujó de nuevo a Bloomsbury. De pensamiento pacifista, la guerra marchitó sus convicciones; en 1940 entró en la Women's Auxiliary Air Force (WAAF) con la que pilotó aviones y descubrió los interiores de la radiodifusión con su hermano Vilayat. Al mismo tiempo, denunció el trato de los ingleses a los colonizados de la India en sutiles textos como el siguiente: "Deseo que colegas de la India consigan distinciones militares en esta guerra. Si uno o dos destaca por sus acciones al servicio de los Aliados y pueden ser admirados por todos, eso contribuiría a tender puentes entre los ingleses y los de India".

Inauguración de la estatua de la soldado india Noor Inayat Khan en Gordon Square Gardens, en el centro de Londres, el 8 de noviembre de 2012. REUTERS

El puente, de nuevo, como unión entre dos pueblos. En 1947 se rompería el puente que nunca existió con la independencia de la India y la sangrienta guerra con Pakistán. Ella ya no lo llegó a ver. La radiodifusión en tiempos de guerra era cosa de hombres. Las mujeres espías se camuflaban de correo. Nora fue la primera mujer agente de seguridad o espía enviada a Francia para interceptar mensajes de los enemigos nazis y mandarlos a Inglaterra sin pretender que hacía de correo. Su francés la protegía en Francia; su fisonomía la hacía sospechosa.

Fue detenida en el número 84 de la avenida Foch de París por la Gestapo

En una de sus estancias francesas, el día 13 de octubre de 1943, fue detenida en el número 84 de la avenida Foch de París por la Gestapo. Alguien la delató. El mundo del espionaje (unilateral o bilateral) la traicionó. Escapo dos veces de su cautiverio. Como Nora Baker intentó llegar a Bloomsbury, pero fue detenida de nuevo y trasladada al campo de concentración de Dachau donde fue ejecutada el 13 de septiembre de 1944 junto a otras tres mujeres. En 1949 le concedieron a título póstumo la medalla inglesa George Cross y la francesa Croix de Guerre.

Quizás no eran los méritos a la valentía que ella deseaba de uno o dos de sus compatriotas indios para tender puentes con los ingleses. Pero algo es algo. Su nombre y su esfinge están ahora en la plaza Gordon Square Gardens y en la casa en la que su madre la esperaba aquel 13 de septiembre de 1944 cuando su corazón dejó de latir. Cerca de su estatua, en otra plaza de Bloomsbury, Tavistock Square, se erige una escultura de Mahatma Gandhi, quien inculcó el pacifismo al padre de Nora, y de rebote, a ella. Un pacifismo que no pudo ser.