Público
Público

Vuelve el abusón

Disipada la injustificada polémica por sus contenidos, el divertido ‘Bully' llega a la nueva generación de consolas con más trastadas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

En 2005, Rockstar Games, la empresa desarrolladora de videojuegos responsable de la saga Grand Theft Auto, publicó una nota de prensa en la que anunciaba el desarrollo de un nuevo proyecto para Play Station 2 y Xbox. Su nombre era Bully, abusón en inglés. Con tan sólo esta información,  se organizaron en Estados Unidos  manifestaciones, debates televisivos y una ola de protestas para que se prohibiese el juego porque según decían, fomentaba la violencia escolar. Y eso que todavía no se conocía el argumento ni mucho menos se había visto una sola imagen del juego...

Cuando por fin se pudo ver algo, la polémica saltó el charco. En Inglaterra se debatió en el parlamento sobre el juego y en España, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid estudió la posibilidad de iniciar acciones legales para impedir la comercialización del mismo. El proyecto de desarrollo de Bully en Xbox se suspendió, y Sony, la propietaria de la plataforma Ps2 presionó para que el nombre del juego cambiase en Europa. Así, a finales de 2006, Bully apareció en las tiendas de nuestro continente bajo el nombre de Canis Canem Edit (el perro se come al perro), mientras que en el resto del mundo mantuvo su nombre original.

Una comedia de instituto

Toda la polémica se evaporó cuando los jugadores, esos a los que la ola de puritanismo querían proteger a toda costa,  comprobaron que de violencia escolar había poco y sí mucho de comedia de instituto de toda la vida, de esas en las que los matones son muy tontos, las chicas muy guapas, los rockeros muy duros  y los empollones muy listos. Todo un resumen de lo mejor de las películas y libros sobre adolescentes, desde Grease al Club de los Cinco pasando por un clásico de la angustia adolescente, El Guardián entre el Centeno, además de toneladas de humor, algunas veces excesivamente socarrón. El juego se convirtió en un éxito de ventas y de crítica, la polémica se evaporó  y este pequeño sainete de principios del siglo XXI terminó.

Ahora aparece la versión  para las consolas de nueva generación. Ni Nintendo ni Microsoft han puesto pegas para que la dichosa palabra Bully aparezca en el título del juego en todo el mundo. Su protagonista sigue siendo Jimmy Hopkins, un adolescente que es internado en la academia Bullworth, una especia de reverso oscuro de Hogwarths, el colegio al que asiste Harry Potter. Bullworth es el vertedero académico de Estados Unidos, donde terminan todos los alumnos con problemas, ya sean fracaso escolar, problemas de adaptación o psicopatías.

Un Papá Noel mafioso

En las primeras fases, los jugadores tendrán que ayudar a sobrevivir a Jimmy en tan adverso medio y además conseguir que el jovencito apruebe sus asignaturas, unos mini-juegos de lo más entretenido. Más adelante, podrá deambular por el pueblo que rodea a Bullworth y embarcarse en misiones de diversa índole, como ayudar a que un Santa Claus dipsómano se libre de su rival, un papa Noél algo mafioso. 

La versión para la Nintendo Wii mantiene el mismo aspecto gráfico que el Canis Canem Edit, pero sin los excesivos tiempos de carga ni los problemas técnicos que sufría la versión para Ps2. La versión para la 360 si que incluye mejoras gráficas y una mayor fluidez. En las dos versiones hay nuevas misiones y nuevas asignaturas que hacen que el juego tenga una duración mayor respecto a la versión de 2006, una de las principales críticas que se le achacó en su momento. Jimmy Hopkins repite curso limpiamente, sin polémica y nosotros encantados.