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Zahara: "Me centré en el sexo y dejé a un lado lo de las drogas y el rock and roll"

La ubetense presenta su último trabajo, 'Astronauta', un disco conceptual en el que se interna en un mundo galáctico. 

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Zahara presenta 'Astronauta'.- JAIRO VARGAS

Le faltaba un árbol a Zahara y ya lo tiene. La de Úbeda sacó su libro —Trabajo, piso, pareja (Aguilar)—, fue madre hace como año y medio y, siguiendo lo estipulado por el poeta Martí, solo le restaba una cosa: plantar el maldito árbol. "Tuvo que ser mi padre quien, todo serio, me dijera aquello de María Zahara aquí tienes tu cerezo".

Regresa pues a los escenarios —y a las promos— henchida de vida aunque con matices: "Nunca necesité la maternidad para sentirme completa, siempre he sentido que mi legado en la Tierra debían ser mis discos, digamos que toda esa necesidad de trascendencia ya la tenía cubierta como creadora". Le hizo el doble check a la inmortalidad y se nutrió, cómo no hacerlo, de su reciente maternidad para alumbrar Astronauta, su último trabajo. 

"Nunca necesité la maternidad para sentirme completa"

Un disco que ha barruntado en la soledad del post-parto; impasse convaleciente en el que Zahara, entre inseguridades y miedos, fue pergeñando lo que a la postre sería su octavo disco de estudio. "Sentí que mi cohete había despegado y estaba ahí sola viajando hacia un lugar desconocido". Un lugar que ahora, pasado el tiempo, ya empieza a reconocer como propio pero que en su día concibió como si orbitara sin rumbo por el espacio entre biberones y pañales. Un adiós en toda regla a ese loco mundo de sexo, drogas y rock and roll: "En realidad yo nunca pertenecí a todo eso, me centré más en el sexo y dejé a un lado lo de las drogas y el rock and roll".

De esa Odisea particular no solo trajo canciones, que también, sino un nuevo volantazo en su trayectoria, algo previsible tratándose de la andaluza pero que ella no deja de vivir con vértigo: "Tuve un momento de pánico días antes de sacar Hoy la bestia cena en casa [primer adelanto del disco] y solo porque quería gustarle a todo el mundo y eso es un problema porque parece que si no consigo 400.000 likes se acaba el mundo". 

"Me ha costado tanto gustar a la gente que he generado una necesidad"

Sobra decir que no se acabó. Aunque cierto revuelo sí generó. Compuesta a pachas con Martí Perarnau IV (Mucho), la canción habla sin tapujos sobre la gestación subrogada y deja caer alusiones más o menos veladas a lo que podría ser un candidato de corte neoliberal. "Entiendo el morbo que puede generar si me refiero a un político en particular, pero en realidad hablo de esa gente que cree que absolutamente todo tiene un precio, creo que eso sería llevar a la sociedad a un punto sin retorno, a la deshumanización".

Zahara.- JAIRO VARGAS

Un aperitivo en forma de primer single que hacía intuir una Zahara más combativa y explícita, algo que ella prefiere relativizar: "Lo que ocurre es que me he quitado mucho pudor de encima, me he librado de esa armadura lírica que utilizaba a la hora de hablar de amor y que ahora trato de evitar". Se trata pues de una reinvención más prosaica, pero no por ello más comprometida. El compromiso, dice, se lo guarda para sus stories

"Me encantaría ser Joaquín Sabina y despachar desde mi casa en batín"

"Me ha costado tanto gustar a la gente que obviamente he generado una necesidad", advierte. De los tiempos del Fotolog y el Myspace a las promos en plena Gran Vía, pasando por esa Zahara más doméstica que se moja en la red, la ubetense ha ido construyendo una imagen poliédrica. "Fruto de la necesidad he ido aprendiendo qué imagen mostrar; una cuidada que utilizo a nivel promocional y conceptual, y otra más de andar por casa, porque la Zahara con ojeras o legañas forma parte de la misma...". 

¿Marca?

Suena tan feo, prefiero decir personaje.

Marca, personaje... llámenlo equis: "En el fondo me encantaría ser Joaquín Sabina y despachar desde mi casa en batín", zanja. Sea como fuere, el fan de Zahara sabe a qué atenerse: "El motivo por el que les gusto es porque me da igual gustar, siento que ellos me van a seguir queriendo mientras haga lo que yo quiero hacer en cada momento". Un principio que trata de seguir a rajatabla pese a que el vértigo de un nuevo lanzamiento le haga en ocasiones flirtear con una rendición. 

"El motivo por el que les gusto es porque me da igual gustar"

Es precisamente ese compromiso para con su música lo que le convirtió en adalid y comentarista de la penúltima edición de Operación Triunfo. Una postura que desde los difusos bordes de lo alternativo resulta un tanto comprometido defender pero que ella no elude: "Soy consciente de esa lógica de éxito y fracaso que promueven este tipo de talent shows, pero en cuanto vi a Amaia me enamoró, es que o lo tienes o no lo tienes, y ella lo tiene".

¿Y qué es lo que tiene?

Pura magia.

La misma magia que le achaca a la ubicua Rosalía. "Tiene la capacidad de llevarlo todo al extremo haciéndolo suyo, ha sabido captar la esencia del show bussiness echando mano de algo tan patrio como el flamenco. Es algo que ni sé hacer ni puedo imitar, solo puedo aplaudir".

Su empeño, que no es poco, pasa por reivindicar la canción de toda la vida —"canción, no tema, me saca de quicio la gente que dice tema"—, la de apenas cuatro minutos con sus versos, su estribillo y su estructura clásica: "Me da la sensación que el futuro de la música va hacia la anulación completa de la canción". Y si es así, a Zahara —no lo duden— la encontrarán de frente.