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La enésima resurrección de Cristiano

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Se le esperaba, pero no había hecho acto de presencia. Hay quien le daba por muerto y le acusaba de desaparecer con Portugal. Pero el rendimiento de Cristiano Ronaldo no responde a criterios racionales. Es cuestión de fe. El delantero madridista ofreció ante Holanda una auténtica exhibición de poderío físico, olfato goleador y técnica. Metió dos goles, repartió juego y estrelló dos balones a la madera. Holanda, subcampeona del Mundo, se despide con cero puntos y una triste imagen.

Todo comenzó conforme a lo soñado para Holanda. Tras un monólogo inicial de la selección tulipán, Van der Vaart recibió un balón de Robben en el balcón del área y le pegó con el interior de su pierna izquierda para colocar el esférico en la mismísima escuadra. Corría el minuto 10 y los holandeses acariciaban la clasificación.

El gol no hizo más que espolear a los portugueses, dormidos hasta el momento, y a Cristiano Ronaldo. La bestia acaba de despertar. En el minuto 15, el '7' avisó por primera vez con un derechazo que se estrelló en el poste de la meta defendida por Stekelenburg. A partir de este momento, Portugal bombardeó a Holanda, incapaz de defenderse. Hélder Postiga, Mirelles y de nuevo Cristiano avisaron. Hasta que llegó el minuto 29.

El lateral derecho de Portugal, Joao Pereira, metió un pase magnífico que superó todas las líneas de Holanda y dejó solo a Cristiano ante el meta holandés. Esta vez, Ronaldo no falló ante el portero y se quitó de encima cientos de fantasmas celebrándolo con rabia . El mazazo fue casi mortal para Holanda.

La oranje no tenía alternativas al cambio de ritmo de Portugal. Había salido a atacar con Huntelaar acompañando a Van Persie en punta y una vez por delante los holandeses no sabían qué hacer. Los chicos de Bert Van Marwijk eran incapaces de agruparse cuando perdían el balón y frenar los contraataques lusos. Parecía difícil que un equipo pudiera echar de menos a Van Bommel, pero sin él los tulipanes apenas podian recuperar la posesión.

Tras la reanudación Holanda buscó alternativas. Robben se fue a la izquierda, Sneijder se vino al centro y Van Persie cayó a la banda derecha. Todo los intentos fueron estériles. Portugal y Cristiano estaban enchufados. El ‘7’ luso se encontró una autopista en la banda izquierda y se esmeró en sacar todo el petróleo posible. Primero asistió a Coentrao, que estuvo cerca de anotar. Después, lo intentó con Nani con un pase prodigioso entre las piernas del central holandés, pero el extremo del Manchester falló inexplicablemente.

A la tercera, Cristino pensó: “Esta es para mí”. Bajó al césped un pase medido de Nani, se frenó en seco y rompió a Van der Wiel con el amago de disparo. Tras su definición impecable, se volvió loco el de Madeira que celebró el tanto como si de una final se tratara. Portugal podía respirar tranquila. Ya tenía los dos pies en cuartos, pero no era suficiente para Ronaldo. El ‘7’ quería más y lo volvió a intentar con otro derechazo desde la frontal que se volvió a estrellar en la madera.

Holanda ya naufragaba. Van der Vaart lo volvió a intentar con un disparo calcado al del primer gol, pero con la derecha, que se estrelló en el poste. Robben corría y corría sin suerte. Van Persie tiraba desmarques sin que nadie lo viera y Sneijder trató de unir dos equipos partidos por la mitad. Holanda se va de esta Eurocopa como la gran decepción del torneo. Portugal y Cristiano ya están en cuartos.