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Esperando a De Gea

Quique confía en que esta vez el Getafe no marque en cada llegada

GERMÁN ARANDA

Los guantes de De Gea están más limpios que antes. "Últimamente, cada vez que nos llegan, es gol", viene lamentando Quique Flores tras los últimos encuentros. Y, aunque se apresura en afirmar que la culpa no es de De Gea, el propio técnico reconoce que el guardameta "se siente impotente". Sería muy especial para el portero recuperar sensaciones en el partido de hoy ante el Getafe, equipo donde jugó su padre en los ochenta.

Precisamente, José de Gea reconoce cierta preocupación por parte de su hijo tras los diez goles encajados en los últimos cinco encuentros: "A cualquier portero le mosquea encajar tantos goles". Lo atribuye, eso sí, a "rachas como las que pueda tener Messi, Cristiano o cualquier jugador; no existe el que tenga un rendimiento lineal".

"El guardameta se siente impotente", reconoce el técnico preocupado

Quique tiene plena confianza en De Gea y le protege liberándolo de cualquier tipo de responsabilidad: "No está cometiendo casi errores. A estas alturas, tendría que haber cometido infinitos más. Comparándolo a los mejores, como Reina, Casillas o Valdés, a su edad habían cometido muchos más errores". No sólo eso, Quique también asegura: "Nos están marcando muchos goles imparables".

Pero, ciertamente, evitando tantos como esos fue como De Gea empezó a triunfar. En el último partido, el Sevilla llegó cuatro veces y marcó dos goles. Es algo demasiado habitual en los últimos tiempos. Desde que actuó impresionado en la visita del Atlético al Bernabéu, en la primera vuelta, no ha vuelto a ser el mismo.

"Está leyendo peor el juego aéreo", reflexiona Carlos Aguiar, el primer entrenador específico de porteros que tuvo la Liga BBVA. "A veces, para no equivocarse, ni sale", añade Aguiar, aunque reparte errores: "También está menos arropado por los deterioros defensivos".

"A cualquier portero le mosquea encajar tantos goles", dice José de Gea, el padre

Molina, el último gran portero del Atlético hasta la irrupción de De Gea, comprende la inquietud que siente el cancerbero: "A mí no me bastaba con no ser el culpable. Si encajaba algún gol, me fastidiaba porque siempre se puede haber hecho más".

Hay otros exguardametas que no ven preocupante el momento por el que pasa De Gea, que ha frenado su progresión después de una irrupción brillante. "Yo le veo absolutamente en forma. No se puede descomunicar el rendimiento del equipo con el del portero. Ojalá los problemas del Atlético fueran como este chico".

El caso es que el Atlético suma cuatro puntos de los últimos 21. No llega mucho mejor el Getafe, que ha ganado un solo punto más que los rojiblancos en ese mismo tramo. "Es un reto vital superar al Atlético", afirmó ayer Míchel. El desafío del Atlético es otro. Entre otras cosas, recuperar al portero que paraba hasta lo imposible.