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Messi no pasa el Balón

El argentino recibe de las manos de Guardiola su segunda distinción como el mejor del mundo

GERMÁN ARANDA

El rey es el rey y no abdica tan fácilmente. Aunque en Suráfrica se diera un gran batacazo al frente de la selección argentina, aunque sus dos rivales en la final del Balón de Oro a la vez que amigos y compañeros de vestuario sí se proclamaran el pasado 2010 campeones del Mundo en la histórica primera vez de España. El Barça iba a ganar, y también La Masia, eso seguro, pero perdió la selección española, que ni alcanzando el cetro mundial consiguió grabar el nombre del sucesor de Suárez, único nacional que ha conseguido la distinción al mejor del mundo, en la quinta edición del galardón, un ya lejano 1960.

Leo Messi, impulsado por sus votantes, marcó un gol a sus propios compañeros y también a todos los pronósticos ganando el primer premio unificado del Balón de Oro y el FIFA World Player, galardones ambos que ya ganó en 2009. Se convirtió en segundo azulgrana en conseguir dos Balones de Oro, después de Cruyff, que lo hizo en el 73 y el 74.

Las filtraciones de La Gazzetta dello Sport, que acertaron al avanzar los finalistas, se equivocaron primero con Del Bosque, pues Mourinho ganó el premio al mejor técnico del año, y después con Iniesta, al que muchos daban por ganador. Durante la tarde, creció el rumor de que ganaría Xavi, pero finalmente fue Messi quien, contra pronóstico, levantó el máximo trofeo individual del fútbol mundial.

Lo recogió, además, de las manos de su propio técnico, un Guardiola que también dejó su sello al presentar al ganador, primero, en catalán. "El guanyador és, el ganador es, and the winner is...". Y el nombre de Messi volvió a sonar, aunque primero lo vieron los asistentes a la gala ya que Guardiola resbaló al sacar primero el papel con el nombre por fuera. "No esperaba ganar hoy", reconoció un sonriente Messi.

Al fin y al cabo, Xavi e Iniesta ya venían insistiendo en que es Messi el mejor del mundo. "Messi está por encima de todos", reiteró el catalán tras la gala, instando a "disfrutar de este premio que es a la cantera del Barça". ¿Sorprendido? "Cualquier ganador habría sido sorpresa porque no sabíamos nada", respondió Xavi, y lo rubricó el padre de Messi, que preguntado por la madre de Iniesta si sabían algo contestó con un sincero "no".

Aun primando la alegría colectiva "nos alegramos por Messi" Iniesta dejó entrever, casi por primera vez en su vida, un pequeño punto, nada, un pelín, de individualismo: "A lo mejor otro año hay suerte". Será complicado para el de Fuentealbilla, al que no le bastó su gol en la final del Mundial para ser nombrado mejor jugador del mundo. A su mujer, que asistió embarazada a la gala, le hubiera hecho ilusión. Como al padre de Xavi, Joaquim, que crió a su hijo en el fútbol y no pudo presenciar el gran colofón individual a su extraordinaria carrera. Desde hace unas semanas, Xavi es el jugador con más partidos en la historia del Barça (y ya van 551). A sus 30 años, tras su segunda final del Balón de Oro consecutiva, Xavi es el que lo tiene más difícil para ganarlo.

En cambio, de Messi, el más joven (23 años) se espera que gane muchos más. Se impuso su desequilibrio, sus goles (60 en 2010, 58 con el Barça del ahora tercer máximo goleador de la historia del club y además vigente Bota de Oro) al toque elegante de los dos centrocampistas, a los arquitectos del delirio de éxitos que ha alcanzado la selección.