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Quique Sánchez dimite como técnico del Getafe, harto de que el club venda jugadores

"Creo que es el mejor modo de dignificar mi profesión y de respetarme a mi mismo", asegura el entrenador sólo un día después de que el club traspase a Sammir al fútbol chino.

El entrenador del Getafe, Quique Sánchez Flores (izquierda), saluda al del Espanyol, Sergio González, en el que será su último partido con el Getafe./ ALBERTO MARTÍN (Efe)

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MADRID.- El entrenador del Getafe, Quique Sánchez Flores, anunció este jueves su dimisión como técnico del primer equipo, al que ha dirigido desde el pasado 5 de enero, y explicó que se trata de una decisión "personal, producto de una reflexión vital".

"He tomado la decisión de cesar en mi posición como entrenador. Se trata de una decisión personal, producto de una reflexión vital. Creo que es la mejor decisión, el mejor modo de dignificar mi profesión y de respetarme a mi mismo", dijo tras la sesión de entrenamiento del equipo.

La marcha de Quique Sánchez Flores se produce un día después de que el centrocampista Jorge Sammir anunciara que abandonaba el conjunto madrileño para fichar por el Jiangsu Sainty de China, que pagará cinco millones de euros al club que preside Ángel Torres.

Ahora será Pablo Franco, entrenador del Getafe B, dirigirá al primer equipo el sábado en el estadio de La Rosaleda frente al Málaga. Así lo ha anunciado el presidente del club madrileño, al que dice no haber sorprendido la decisión de Quique Sánchez Flores, que deja al equipo en el mejor momento de la temporada tras lograr en su segunda etapa un balance de tres victorias en el Coliseum (Celta de Vigo, Sevilla y Espanyol) y cuatro derrotas (Eibar, Real Madrid, Almería y Valencia). En Copa logró superar al Almería y cayó en cuartos de final contra el Villarreal.

Quique Flores: "Creo que es la mejor decisión, el mejor modo de dignificar mi profesión y de respetarme a mi mismo"

Ángel Torres, lejos de comprender al ya extécnico, ha cargado contra él al explicar que no ha recibido las explicaciones oportunas: "Se ha marchado por temas personales. Ni al vestuario ni a mi nos ha dicho cuál es el problema. No hemos conseguido sonsacarle y ha presentado la dimisión". Y considera que el que tiene en todo caso queja es él, ya que le "ha dejado tirado en un mal momento". 

Está claro que la dimisión de Quique tiene que ver con la marcha de Sammir y el desmantelamiento del equipo. Lejos quedan los tiempos de bonanza en los que el Getafe fichaba a golpe de talonario, con adquisiciones aparentemente normales antes de la crisis y que hoy llamarían la atención. Ahora, los problemas económicos agobian a un club que tiene que vender para saldar deudas y su mejor aliado tiene un nombre: China.

Cuando en julio de 2007 el Getafe anunció la compra del portero argentino Óscar Ustari por ocho millones de euros, nadie imaginaba en la humilde ciudad de la comunidad de Madrid que siete años después el presidente Ángel Torres, a quien algunos llamaban "el "Rey Midas" del fútbol español, iba a tener que vender futbolistas para saldar deudas.

Aquel fue el fichaje más caro de la historia de un equipo que suma once temporadas consecutivas en Primera División desde que ascendió en la 2003/04. Parecía que todo lo que tocaba Torres se convertía en oro y sus once temporadas consecutivas en la elite, con éxitos en la Copa del Rey y en la Copa de la UEFA, podrían avalar su gestión.

Sin embargo, por debajo de las aventuras deportivas del equipo madrileño, como si se levantara una alfombra para guardar con una escoba situaciones engorrosas, se esconden problemas en la tesorería que se van arreglando gracias al emergente fútbol de China.

El Getafe vendió en diciembre a su entrenador Cosmin Contra y al centrocampista Míchel Herrero al Guangzhou, que desembolsó 4'7 millones de euros por ambos. Perdió de la noche a la mañana al técnico que salvó al conjunto azulón el año pasado y a uno de los tres únicos jugadores de la plantilla que organizaban el juego del equipo.

La llegada de Quique Sánchez Flores al banquillo pareció calmar los ánimos de un club condenado a sufrir por su evolución futbolística. Pero a base de trabajo, el buen juego llegó y con él los resultados. Ahora, con 26 puntos en la Liga, vive tranquilo en la zona media de la clasificación.

Pero ese sosiego se ha roto con otro traspaso inesperado: el internacional croata Jorge Sammir, uno de los futbolistas con más calidad de toda la plantilla, anunció este miércoles que hace las maletas para marcharse al Jiangsu Sainty, otro club chino.

La cantidad que desembolsará por un jugador que llegó libre al Getafe en el mercado de invierno del curso pasado será de tres millones de euros según unas fuentes y de cinco según otras. El caso es que, de nuevo, el proyecto económico pesa más que el deportivo en la entidad que preside Ángel Torres.

El caso es que, de nuevo, el proyecto económico pesa más que el deportivo en la entidad que preside Ángel Torres.

La situación del club así lo exige: debe dinero a Hacienda, que tiene embargados sus ingresos televisivos de la campaña pasada (18 millones de euros), adeuda nóminas a jugadores, cinco de los cuales han denunciado al club y, para colmo, otros asuntos desestabilizadores aún colean desde inicio del curso.

Atrás queda el caso Pedro León, a quien Torres señaló como el elegido para quedarse sin ficha tras superar el límite salarial impuesto por la Liga de Fútbol Profesional (LFP). Después de varios encontronazos, el jugador consiguió, mediante la concesión de medidas cautelares, una ficha para poder ejercer su profesión.

En verano quisieron vender a Jordi Codina, que decidió quedarse contra los deseos del club; el permiso internacional de Karim Yoda tardó en llegar porque el Astra Giurgiu rumano aseguró que el jugador tenía contrato y no estaba libre; y el Recreativo de Huelva denunció al Getafe en enero porque reclamaba un millón de euros por la indemnización estipulada en el traspaso de Adrián Colunga hace cuatro temporadas.

Todo son problemas y parece increíble que el Getafe tenga 26 puntos en la clasificación y pueda respirar con holgura. Con una plantilla cada vez más corta, es probable que Quique utilice a los chicos del filial para salir adelante. Nombres como los de Ivi, Emi o Alex Felip, aparecerán con asiduidad en las convocatorias.

Pero, de momento, el principal salvador del Getafe está muy lejos, en Asia, desde donde llegan a base de golpes de talonario jugadores que dan competitividad a una liga emergente. Esos golpes económicos están beneficiando a la entidad madrileña, que en tiempos de rescates ya tiene a un benefactor que poco a poco va tapando agujeros económicos: China.