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JUEGOS OLÍMPICOS 2021 Simone Biles se retira para centrarse en su salud mental y Rusia gana su primer oro en gimnasia artística

Estados Unidos ganó pese a todo la medalla de plata por equipos (166,096) y Gran Bretaña la de bronce (164,096), su primer podio.

27/07 / 2021.- Simone Biles de Estados Unidos se presenta en el salto durante la final por equipos femeninos durante los eventos de Gimnasia Artística de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en el Centro de Gimnasia Ariake en Tokio, Japón, el 27 de julio de
27/07 / 2021.- Simone Biles de Estados Unidos se presenta en el salto durante la final por equipos femeninos durante los eventos de Gimnasia Artística de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en el Centro de Gimnasia Ariake en Tokio, Japón, el 27 de julio de 2021. HOW HWEE YOUNG / EFE

Simone Biles quedó fuera de la final olímpica por equipos tras hacer solo el primer ejercicio, el de salto: una bomba en la línea de flotación de la selección estadounidense, que perdió una competición por primera vez desde 2010 y tuvo que ceder el trono olímpico a Rusia (169,58 puntos).

Estados Unidos ganó pese a todo la medalla de plata (166,096) y Gran Bretaña la de bronce (164,096), su primer podio. 

Para Rusia, su oro es el primero desde la desintegración de la Unión Soviética. Los rusos ganaron igualmente el oro por equipos masculinos el lunes. Lo más reciente que se parezca a este doblete es la victoria de los dos Equipos Unificados en Barcelona'92. 

La final concluyó sin una explicación clara sobre el problema de Simone Biles, que, al igual que hace dos días en la ronda de clasificación, se mostró seria y nerviosa al iniciar el concurso. "Un asunto de salud", dijo su federación en un escueto comunicado.

Después de obtener con su salto, un Amanar con giro y medio, una nota de 13,766, la peor entre las integrantes su selección, la vigente campeona olímpica abandonó el escenario con un médico del equipo, lo que podría indicar algún tipo de dolencia. Pero regresó unos minutos después sin lesión aparente, con gesto sereno, enfundada en un chándal. 

En las asimétricas, en las que iba a ser titular (lo son tres gimnastas por país en cada aparato), Biles fue reemplazada por Jordan Chiles y poco después se anunció que no disputaría el resto de la final. 

Pero el problema de Biles no era físico, sino mental. Según ha declarado este martes, la gimnasta ya no confía tanto en sí misma. "Después de la actuación que hice, no quería seguir. Tengo que centrarme en mi salud mental. Creo que la salud mental está más presente en el deporte ahora mismo", ha comunicado desde Tokio.

"Tenemos que proteger nuestra mente y nuestro cuerpo y no limitarnos a hacer lo que el mundo quiere que hagamos", precisaba. "Ya no confío tanto en mí misma. Tal vez sea por hacerme mayor. Hubo un par de días en los que todo el mundo te tuiteaba y sentías el peso del mundo. No somos sólo atletas. Somos personas al fin y al cabo y a veces hay que dar un paso atrás", continuó.

"No quería salir y hacer algo estúpido y salir lesionada. Creo que el hecho de que muchos atletas hablen ha sido de gran ayuda. Esto es tan grande, son los Juegos Olímpicos. Al fin y al cabo, no queremos que nos saquen de allí en camilla", comentó.

Vía libre para las rusas

Las rusas ya se habían puesto delante en la primera rotación, el salto. Sus 43,799 puntos las colocaron 1,067 por encima de los 42,732 de Biles y compañía. Fue entonces cuando la megaestrella se despidió de la final.  

La ventaja de Rusia se duplicó con creces tras el paso por las asimétricas, con las tres rusas en torno al 14,900 aunque ninguna cerca del 15,400 de Sunisa Lee, que defendió de forma meticulosa uno de los mejores ejercicios que se pueden ver ahora en un gimnasio.

Por detrás, Italia y Gran Bretaña comenzabas su asedio al podio, ayudadas por los errores de China en suelo o de Gran Bretaña en la barra.

También en la barra, las rusas sufrieron dos caídas que acercaron a las estadounidenses a 800 milésimas. El suelo iba a terminar de decidir el podio.