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Bancos UE El movimiento de billetes de 500€ cae en picado tras el fin de su impresión

Los bancos de la UE retiran de la calle más de 29 millones de unidades de la moneda preferida de corruptos y criminales, la quinta parte de ellas en España, en los cinco primeros meses de aplicación de la medida

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Pese a todo, sigue habiendo más de 480 millones de billetes de 500 euros circulando por el mundo. / PxHere

El billete de 500 euros comienza a salir de circulación tras haber ordenado el Banco Central Europeo (BCE) el fin de su impresión para evitar su uso en la financiación de actividades delictivas como el narcotráfico, el terrorismo, el tráfico de armas o la corrupción. Solo en cuatro meses, desde finales de enero a finales de mayo, el volumen de estas monedas se ha reducido en más de 29 millones de unidades (casi 15.000 millones de euros) en la UE, según los datos del BCE.

Casi la quinta parte de ese volumen de billetes ha sido captada en España, donde, según las estimaciones oficiales, apenas circula el 5% de los emitidos en la UE, lo que apunta a la existencia de amplias bolsas de dinero negro, vinculado al fraude fiscal y la economía sumergida, y también del sucio, que es el relacionado con actuaciones delictivas.

Ese ritmo de retirada a nivel comunitario, desconocido desde la entrada en circulación a principios de la década pasada de los popularmente conocidos como ‘binladen’ (más de la mitad de los europeos sigue sin haberlos visto), viene a avalar las sospechas de las autoridades monetarias: se trata de un billete que, por la comodidad que ofrece su tamaño para pagar elevadas sumas de dinero en metálico, era objeto de acaparamiento para ser retirado de las calles y comenzar a circular por los circuitos del hampa de cuello blanco.

En junio en junio de 2016 la circulación de billetes de 500 alcanzaba su mayor registro con 611,8 millones

Antes de haber cumplido el séptimo año de circulación, entre enero de 2002 y octubre de 2008, el volumen de billetes de 500 en circulación en la zona euro estuvo cerca de multiplicarse por nueve al pasar de 60,6 a 520,7 millones de unidades. Tras una ralentización y algunos leves descensos entre 2012 y 2014, en los años más duros de la crisis, en los que era habitual que quien tuviera reservas, ya fuera en cuentas o en metálico, tirara de ellas, en junio de 2016 alcanzaba su mayor registro con 611,8 millones, lo que supone más de 300.000 millones de euros.

La nueva etapa de acaparamiento llegaba con los llamados ‘brotes verdes’, con los que, solo en el bienio 2014-2015, el volumen en circulación aumentaba en más de 15.000 millones de euros, al pasar de 583,1 millones de unidades a 613,5. La bonanza parece engrosar las bolsas de dinero negro y de dinero sucio.

Un descenso sin precedentes

A partir de ahí, y coincidiendo con el inicio del debate en la UE sobre la conveniencia de retirarlos, los ‘binladen’ comenzaron a salir de circulación, a ser ingresados ‘en ventanilla’ en los bancos, que los iban enviando a los emisores centrales de sus respectivos Estados.

“El billete de 500 euros es considerado cada vez más como un instrumento para actividades ilegales", Mario Draghi

"Existen riesgos de que los billetes grandes o las grandes cantidades de dinero en efectivo sean utilizados fácilmente para financiar el terrorismo”, sostenía el ministro de Finanzas de Holanda, Jeroen Dijsselbloem, en la reunión del Ecofin de febrero de 2016, en la que abogó por “pedir al BCE que lo estudie y nos presente propuestas". Su presidente, Mario Draghi, respondió con la contundencia que le caracteriza: “el billete de 500 euros es considerado cada vez más como un instrumento para actividades ilegales. No tiene nada que ver con reducir el efectivo".

Así, el número de billetes de 500 euros en circulación se reducía en otros 77,8 millones (de 611,8 a 534) en 2016 para ralentizar la caída en los dos siguientes, en los que la retirada ni siquiera alcanzó los 18 para quedarse en 516,2 al cierre de 2018.

Así se ha disparado la salida de circulación de los billetes de 500 euros tras abandonar su impresión. / BCE

El fin de la impresión llegó en enero de este año al dejarlos el BCE fuera de la nueva serie de billetes que ahora circula en la zona euro. Y eso ha provocado un descenso vertiginoso del volumen que se encuentra en manos de ciudadanos, empresas y, principalmente, grupos delincuenciales: 29,11 millones de unidades (de 516,28 a 487,17 millones) que suman un valor de 14.555 millones de euros en solo cinco meses, un ritmo que, de mantenerse, rebasará con claridad el de 2016.

¿El billete de 200 como sustituto?

Esos 487 millones de unidades que siguen en la calle suponen solo el 2,13% de los billetes que circulan por la UE. Sin embargo, otra cosa es su valor, ya que los 247.528 millones de valor facial equivalen a casi la quinta parte (19,8%) de los 1,23 billones de euros en movimiento.

Los billetes de 200 euros están siendo acaparados a un ritmo similar al de los de 500 desde finales de enero. / BCE

Los datos sobre monedas en movimiento del BCE incluyen otro detalle llamativo: el final de la impresión de los billetes de 500 coincide con el aparente inicio del acaparamiento de los de 200, cuya presencia en el mercado aumentó en más de 40 millones de unidades (de 256,34 a 298,54) en esos mismos cuatro meses.

Los 8.440 millones de euros de valor facial que supone ese volumen (de 51.268 a 59.708) equivalen al de casi un 60% de los billetes de 500 euros retirados en esos primeros cinco meses, lo que podría indicar que, aunque tampoco forman parte de la nueva serie y también han dejado de ser imprimidos, podrían estar ocupando el espacio que los ‘binladen’ van dejando libre en los maletines.

España: el 5% de los billetes, el 20% de la retirada

El cruce de los datos del BCE con los del Banco de España revela el elevado ritmo de salida de circulación de los billetes de 500 euros en este país, en el que solo entre los cierres de enero y mayo, en cuatro meses, fueron retirados cuatro millones de ejemplares (caían de 30 a 26), casi la quinta parte de los algo más de 21 que habían aflorado en el conjunto de los países de la zona euro en ese mismo periodo.

El elevado ritmo de afloramiento pese al escaso volumen de ellos que, según los datos del emisor, circula por el país, que supone apenas un 5% del total refuerza las tesis que, pese al optimismo del Gobierno, apuntan, además de a la economía sumergida y a la delincuencia, al enfriamiento de un sistema productivo que lleva meses lanzando señales sobre un aumento de la insolvencia y la falta de liquidez que, como en los años más duros de la crisis, obliga a tirar de reservas a quien las tiene.

En España, al contrario que en el conjunto de la UE, no se ha dado un aumento del acaparamiento de los billetes de 200 euros de valor facial, ya que este se mantiene constante en seis millones desde finales del año pasado.