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Colonial se convertirá en socimi

La compañía se erigirá como una de las primeras sociedades del sector junto, con unos activos valorados en unos 10.000 millones de euros

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osé Bruguera, presidente de Colonial, con Pere Viñolas, consejero delegado, y el consejero Francisco Palà. EFE

La inmobiliaria Colonial pretende convertirse en una sociedad de inversión inmobiliaria (SOCIMI), un tipo de vehículo inmobiliario que cuenta con ventajas fiscales y está atravesando un momento de gran crecimiento en España. La compañía se erigirá así como una de las primeras socimis del sector junto con Merlín en función del valor de su cartera de activos, actualmente de unos 10.000 millones de euros.

La propuesta para el nuevo régimen, que en caso de aprobarse se aplicaría con carácter retroactivo a partir del 1 de enero de 2017, se presentará a los accionistas en la junta que celebrará Colonial el 29 de junio en Barcelona.

Según dijo Colonial en una nota de prensa, con la transformación la tasa impositiva que paga el grupo se reduciría al cero por ciento, mientras el beneficio neto y el flujo de caja se incrementarían "significativamente". El cambio traería un "posible aumento de la liquidez de la acción de Colonial debido al acceso a un mayor universo de inversores institucionales a nivel global", según Colonial, que considera que tendría "mayor acceso a capital, pudiendo atraer inversores institucionales que únicamente adquieren acciones de compañías en régimen de socimi".

Las socimi (sociedades cotizadas de inversión en mercados inmobiliarios) son empresas con un régimen fiscal especial que han florecido con la recuperación de la economía y el sector en España, tras una larga sequía inversora provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2007. Se trata de sociedades enfocadas en el alquiler de inmuebles de alta rentabilidad (como centros comerciales o hoteles en grandes centros urbanos y zonas costeras) que están aprovechando el repunte del consumo y el tirón turístico del país.

Colonial estima que la conversión tendría un impacto positivo inmediato de 72 millones de euros en fondos propios y beneficios consolidados de 2017 debido a la retrocesión de provisiones contabilizadas en 2016. Además, indica que podrá seguir utilizando un "escudo fiscal" que asciende a más de 1.300 millones de euros para estructurar operaciones de inversión y desinversión.

La inmobiliaria señala que el cambio a socimi no supondrá modificar su estrategia de negocio, centrada en la inversión para seguir creciendo en gestión de edificios de oficinas en los centros de Madrid, Barcelona y París.

Salida definitiva de Villar Mir

Por otra parte, Colonial materializó la salida definitiva del Grupo Villar Mir de la compañía después de que esta corporación vendiera prácticamente toda su participación en la firma, de la que llegó a ser primer accionista. En concreto, el consejo de la empresa aceptó la renuncia presentada a su puesto de consejero por parte de Juan Villar-Mir.

En paralelo, la inmobiliaria acaba de obtener calificación crediticia de Baa2  y perspectiva estable de la agencia de rating Moody's en la primera nota que otorga al valor, dos escalones por encima del grado de inversión.

La agencia explica que la compañía tiene unas cartera de activos diversificado, un apalancamiento moderado en términos de deuda neta sobre los activos y una importante liquidez. Sin embargo, entre los puntos negativos, Moody's destaca que la empresa tiene una estructura de deuda que subornina a los acreedores financieros a la deuda de su filial francesa SFL y una concentración importante de su cartera con tres partes del mismo en París.