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Los dirigentes del BCE discrepan sobre la subida de tipos de interés en la Eurozona

La vicepresidenta económica Nadia Calviño asegura que tanto el Gobierno como las empresas y las familias están en una "buena situación" para afrontar una encarecimiento del precio del dinero.

El logo del Banco Central Europeo (BCE) delante de su sede en Fráncfort. ANDRE PAIN / AFP
El logo del Banco Central Europeo (BCE) delante de su sede en Fráncfort. Andre Pain / AFP

Los dirigentes del Banco Central Europeo (BCE) no tienen una posición unánime sobre la previsible subida de tipos en la Eurozona, que, desde hace seis años, se mantienen en el 0%. Otros bancos centrales, como la Reserva Federal de EEUU o el Banco de Inglaterra, han comenzado a encarecer el precio del dinero para hacer frente a la escalada de la inflación, a pesar de la incertidumbre de la situación económica por la invasión rusa de Ucrania; pero la autoridad monetaria de la Eurozona quiere mantener cierta distancia y desarrollar su propia estrategia, con otros ritmos diferentes.

Los miembros más ortodoxos del BCE defienden abandonar ya la política monetaria laxa y abordar una subida de tipos de interés en los próximos meses. Entre ellos, el gobernador del Banco de Finlandia, Olli Rehn, quien se ha mostrado partidario de adelantar la primera subida de los tipos de interés en la Eurozona al próximo mes de julio.

"Creo que estaría justificado aumentar la tasa de depósito en 0,25 puntos porcentuales en julio y hasta cero cuando llegue el otoño", ha indicado el banquero central finlandés y miembro del Consejo de Gobierno del BCE en una entrevista con el periódico Helsingin Sanomat.

Rehn, que fue comisario de Asuntos Económicos de la UE cuando España solicitó el rescate de la banca, ha dicho que "no hay necesidad de retrasar" el ajuste de la política monetaria del BCE, y ha añadido que, tras esa eventual subida en julio, "la normalización de la política monetaria podría continuar de manera gradual y proactiva".

El Consejo de Gobierno del BCE tiene previsto reunirse de nuevo para discutir su política monetaria el próximo 9 de junio, cuando también hará públicas sus nuevas proyecciones macroeconómicas y probablemente decida poner fin a las compras de bonos. Después, tiene prevista otra  reunión antes de las vacaciones estivales, el 21 de julio, para no regresar hasta el 8 de septiembre de 2022.

Precisamente, otros dirigentes del BCE abogan por esperar al menos hasta después del verano para decidir la subida de tipos, una vez que se conozcan los datos oficiales sobre el crecimiento económico de la Eurozona euro en el segundo trimestre, que estarán disponibles después de julio. 

Así lo defiende el italiano Fabio Panetta, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, que en declaraciones al periódico La Stampa ha señalado que "sería imprudente actuar sin haber visto antes las cifras concretas del PIB del segundo trimestre y debatir nuevas medidas sin comprender plenamente cómo podría evolucionar la economía". "No hay mucha diferencia en que sea dos o tres meses antes o después", ha añadido el que fuera director general de la Banco de Italia.

Mientras que un número cada vez mayor de responsables monetarios del BCE aboga por una subida de tipos en la reunión de política monetaria del 21 de julio, Panetta señaló los datos sobre el crecimiento económico de la zona euro en el segundo trimestre, que estarán disponibles después de que se celebre.

Panetta, considerado uno de los principales defensores de la relajación monetaria en el Consejo de Gobierno del BCE para la fijación de los tipos de interés, aboga desde hace tiempo por la cautela a la hora de retirar el apoyo a la economía, ya que le preocupa que actuar con demasiada rapidez pueda socavar años de esfuerzos dedicados a reavivar la inflación. La presidenta del BCE, la francesa Christine Lagarde, también se ha mostrado partidaria de ver cómo evolucionan los datos económicos de la Eurozona, y, eventualmente, retrasar la decisión sobre la subida de tipos.

España está en una "buena situación"

Por su parte, la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, conside que tanto el Ejecutivo como las empresas y las familias están en una "buena situación" para afrontar la previsible subida de tipos de interés por parte del BCE, según ha declarado en una entrevista en el programa Las Mañanas, de RNE.

Preguntada por una posible subida del euríbor y cómo puede afectar a las familias, ha remarcado que "nos hemos acostumbrado a tener tipos negativos pero lo normal es que los tipos sean positivos", y ha añadido que las familias ya sabían que podía ocurrir y "se han ido preparando para esto".

Respecto a la deuda pública, la vicepresidenta ha insistido en que el Gobierno tiene que prepararse "para que progresivamente los tipos vayan aumentando", y ha explicado que estos años de tipos negativos se han aprovechado "para mejorar las condiciones de financiación del sector público". "Tenemos una deuda pública que tiene un periodo de maduración superior a los ocho años, muy largo. Tenemos un coste de tipos de interés que hemos ido refinanciando con tipos de interés muy bajos y eso nos da margen para enfrentarnos bien a esta progresiva elevación de los tipos de interés", ha señalado Nadia Calviño.

También ha explicado que las previsiones incluidas en el programa de estabilidad "tienen en cuenta los tipos medios de la deuda emitida, la que se ha emitido, la que está en circulación y la que vamos a emitir", y ha añadido que "aunque los tipos suban en los próximos meses, el interés medio de la deuda pública española va a seguir bajando".

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