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Lagarde confirma que el BCE podría subir los tipos de interés en julio

La subida del precio del dinero, la primera en más de diez años, se producirá "unas semanas" después de que la entidad deje de comprar bonos "a principios del tercer trimestre".

La presidenta del BCE, Christine Lagarde, con mascarilla, en un un Pleno del Parlamento Europeo, en Estrasburgo. E.P./Philipp von Ditfurth/dpa
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, con mascarilla, en un un Pleno del Parlamento Europeo, en Estrasburgo. Philipp von Ditfurth/dpa / EUROPA PRESS

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, confirmó este miércoles una probable subida de los tipos de interés en julio, después de concluirse a principios del mismo mes el programa de compra de bonos (APP, en sus siglas en inglés). "La primera subida de tipos (...) tendrá lugar algún tiempo después del final de las compras de activos", dijo Lagarde en una conferencia organizada en Liubliana por el Banco Nacional de Eslovenia y transmitida en vivo online.

De ese modo, Lagarde confirmó las expectativas del mercado de que el BCE subirá su tipo de interés por primera vez en más de una década en julio, en un intento de controlar la inflación récord de la zona del euro, resultado de un aumento de los precios de la energía que se ha extendido a otros productos y servicios.

La última vez que la entidad monetaria de la Eurozona subió el precio del dinero fue en julio de 2011: en un cuarto de punto, desde el 1,25%, al 1,50%. Así se mantuvo unos meses, hasta que en noviembre de ese año, volvió a colocarlos en el 1,25%. A ello le siguió​ otra serie de recortes en los tipos, hasta marzo de 2016, en que los colocó en el mínimo histórico del 0%. Y en ese nivel se encuentran desde entonces.

La mayoría de los demás bancos centrales del mundo, como la Reserva Federal de  EEUU o el Banco de Inglaterra, ya han subido los costes de los préstamos, pero el BCE, que ha luchado contra una inflación demasiado baja durante una década, sigue inyectando dinero en el sistema financiero mediante la compra de bonos.

La presidenta del BCE mantuvo su expectativa de que el programa de compra de bonos concluya "a principios del tercer trimestre", y precisó que la subida de los tipos podría adoptarse en cuestión de "solo unas semanas".

Un número creciente de responsables de la política monetaria del BCE vienen pidiendo en las últimas semanas una subida en julio, después de que la inflación de la Eurozona haya alcanzado el 7,5% en abril. "Lo que empezó como una perturbación puntual se ha convertido ahora en un fenómeno más amplio", declaró en el mismo acto el gobernador del Banco de Eslovenia y miembro del Consejo de Gobierno del BCE, Bostjan Vasle. "Cuando las circunstancias cambian, la respuesta de la política monetaria debe seguir sus pasos", añadió.

Frank Elderson, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, también dijo el miércoles que la entidad podría considerar una subida de tipos en julio, una medida que también ha sido defendida por el presidente del Bundesbank alemán, Joachim Nagel, entre otros. La semana pasada fue Olli Rehn, quien fuera comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE cuando España solicitó su rescate a la Comisión Europea y actual gobernador del Banco de Finlandia, quien defendió que "estaría justificado aumentar la tasa de depósito en 0,25 puntos porcentuales en julio y hasta cero cuando llegue el otoño".

Por su parte, el gobernador del Banco de Estonia, Madis Müller, dijo que los intereses que fija el BCE sobre los depósitos bancarios (la remuneración que ofrece sobre el dinero que la banca deposita en la entidad), que actualmente es del -0,5%, podría subir por encima de cero a finales de año, en lo que sería la primera vez desde 2014. "Incluso si vamos por incrementos de 25 puntos básicos, podríamos llegar a una tasa positiva a finales de año", dijo en una entrevista con la agencia Reuters.

Lagarde garantiza un normalización "gradual" de la política del BCE tras la primera subida de tipos

Sea como sea, la presidenta del BCE, en su discurso en Liubliana prometió una normalización "gradual" de la política monetaria después de la primera subida de los tipos.

Con respecto a la inflación, Lagarde dio a entender que sólo a "medio plazo" se prevé una vuelta a los niveles defendidos hasta ahora por el BCE, de tasas en torno al 2%. "Parece cada vez más improbable que vuelva la dinámica desinflacionista de la pasada década", señaló. "Nuestras proyecciones de inflación apuntan cada vez más a que la inflación se sitúe en el objetivo a medio plazo", añadió.

El Consejo de Gobierno del BCE tiene previsto reunirse de nuevo para discutir su política monetaria el próximo 9 de junio, cuando también hará públicas sus nuevas proyecciones macroeconómicas, tras lo que se reunirá una vez más antes de las vacaciones estivales, el 21 de julio, para no regresar hasta el 8 de septiembre de 2022, con la actualización de sus previsiones.

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