Público
Público

Contenido patrocinado

El Santander declara la guerra a los plásticos en sus oficinas y en las playas

El 30 de marzo pasado, se apagaron las luces de todas las sedes principales que Banco Santander tiene repartidas por el mundo.

Publicidad

El Santander declara la guerra a los plásticos en sus oficinas y en las playas

El 30 de marzo pasado, se apagaron las luces de todas las sedes principales que Banco Santander tiene repartidas por el mundo: España, Brasil, Reino Unido, México, Estados Unidos, Argentina, Portugal, Alemania, Polonia y Chile. Ese día era el de la Hora del Planeta, la campaña de WWF para concienciar de la necesidad de luchar contra el cambio climático y que, en la pasada edición, añadió otros tres retos. Uno de ellos es el de un día sin plásticos de un solo uso, porque nuestras costumbres tienen como consecuencia que, cada año, se viertan 100 millones de toneladas de este material a la naturaleza; especialmente, a los océanos.

Santander anunció su compromiso de dar al interruptor ese día y aprovechó para anunciar un nuevo plan de eficiencia energética para el trienio 2019-2021 que sucede al de los tres años anteriores, en los que invirtió 69,8 millones de euros con los resultados que se pueden apreciar en el gráfico adjunto.

Hubo que esperar menos de dos semanas para empezar a conocer algunos detalles del nuevo plan. El lugar escogido fue la Junta de Accionistas, y fueron dos los compromisos: eliminar para 2021 todos los plásticos de un solo uso en sus edificios corporativos, y llegar a 2025 consumiendo el 100% de la energía de fuentes limpias.

Plan de eficiencia medioambiental del Banco Santander

La presidenta del grupo bancario, Ana Botín, incluyó estos dos compromisos en su discurso, porque “queremos asegurar que lo que hacemos hoy no comprometa el mañana. Por eso apoyamos la transición a una economía baja en carbono y la lucha contra el cambio climático.
Estamos orgullosos de ser un banco líder global en la financiación de proyectos de energías renovables y el tercer banco del mundo y el primero en Europa en materia de sostenibilidad, según el Dow Jones Sustainability Index".

Tanto la propia Junta, que se celebró el 12 de abril, como el Investor Day, que tuvo lugar en la capital londinense el 4 de ese mismo mes, recibieron la certificación de sostenibilidad de Aenor.

El abandono de los plásticos de muchos de sus usos actuales no es algo que venga de muy lejos, pero en los últimos años ha ido adquiriendo el protagonismo que merece; porque, no lo olvidemos, el 80% de los residuos o desechos marinos son plásticos de un solo uso. Y han pasado a la cadena alimentaria en forma de microplásticos, que según varios estudios están en todas partes.

No obstante, la idea de la que surgió el compromiso adquirido por Santander en este ámbito no partió de las oficinas centrales, sino de una de las filiales del grupo, la brasileña. O, por ser más precisos, de un grupo de jóvenes pertenecientes al Young Leaders, programa puesto en marcha el año pasado para seleccionar empleados de 14 países seleccionados para desarrollar sus dotes de liderazgo y que tiene como misión ayudar a diseñar su propio programa de formación y contribuir al desarrollo de la estrategia del banco.

Dicho y hecho: estos 13 jóvenes trabajadores propusieron la medida y Santander Brasil la adoptó, con la intención de convertirse en el primer banco del mundo ‘plastic free’. La iniciativa siguió el mismo camino que la de los Work Café: nació en Chile como un nuevo concepto de sucursal bancaria, café, espacio de coworking y dirigida tanto a clientes como no clientes de la entidad, está en pleno proceso de expansión por todos los países en los que la entidad está presente.

Volviendo a los plásticos de un uso, el consumo sólo de Santander Brasil asciende a 207 toneladas en la forma de vasos de agua, café, pajitas y botellas.

La nadadora olímpica Mireia Belmonte, embajadora del Santander para la limpieza de playas y cauces de ríos, junto a voluntarios del banco y sus familiares

La batalla contra el plástico se extiende a las costas y riberas de ríos. Éste es uno (no el único) de los proyectos estrella incluidos en el programa Natura. En él, empleados del banco, jubilados y clientes, solos o en compañía de sus familias limpian voluntariamente de residuos las playas y riberas fluviales y cuentan con la nadadora Mireia Belmonte como embajadora. La intención es extender a otras regiones esta acción por la conservación del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático, y los empleados del banco tienen una página (santandersostenibilidad.es) para ejercer el voluntariado en este y otros campos.