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El sector vizcaíno del metal afronta una primavera caliente

El cierre de La Naval provoca reducciones de plantilla en las empresas metalúrgicas auxiliares. La patronal asegura que este año se crearán cerca de mil empleos, pero no termina de firmar el convenio con los sindicatos. Este jueves, primera jornada de huelgas en las plantas de Bizkaia. 

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Vista del astillero vizcaíno de La Naval de Sestao. EFE/ Luis Tejido

La vida transcurre despacio en la vieja “Plaza Roja” de Sestao. Cada mañana, sus vecinos más mayores se arriman al sol en el centro del parque. Cuando llueve buscan refugio en el bar del frontón. A veces –no siempre- hablan del ayer. Se acuerdan de aquellos años en los que este mismo Sestao era un polvorín de fábricas, de empleo y de movilizaciones. Ahora sólo van quedando de estas últimas, protagonizadas principalmente por los trabajadores de La Naval, un símbolo industrial caído en desgracia. Junto a él sufren también unas cuantas empresas metalúrgicas que trabajaban como industrias auxiliares.

En la Plaza Roja si hay sol y en el frontón si diluvia, los veteranos de Sestao saben que “lo de La Naval” y las empresas que dependían de su producción no es, ni de cerca, un caso aislado: en la comarca de la Margen Izquierda de Bizkaia, precisamente donde se encuentra ese gran fabricante de barcos, hay otros tantos ejemplos de grandes empresas que bajaron la persiana.

Según han confirmado a Público fuentes del sector, el cierre de La Naval ha provocado reducciones de plantilla en empresas auxiliares que se rigen por el convenio del metal. También ha habido casos de talleres que, ante la situación creada, han decidido trasladarse a otras comunidades autónomas. Hay otro dato que apuntan desde el ámbito sindical: antes de entrar en concurso, La Naval tenía hasta 1.800 trabajadores indirectos, muchos de los cuales se regían por el convenio del metal. Un amplio número de ellos ha ido quedando por el camino.  

Nuevos empleos

No obstante, hay otra cara de la moneda. En su informe sobre el primer trimestre del año, la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM) aseguró que han mejorado las expectativas de ese sector. De hecho, prevé la creación de 1.447 puestos de trabajo a corto plazo. La patronal estimó además que entre enero y marzo hubo signos positivos, como las nuevas 986 afiliaciones a la Seguridad Social que se produjeron en ese periodo.

En tal sentido, Iker Gonzalo, responsable de Acción Sindical en la Federación de Industria de Euskadi de CCOO, cree que es hora de que las buenas noticias lleguen también a las plantillas. “Ha habido una época de crisis que la sufrieron no solo las empresas, sino también los trabajadores y trabajadoras. Pero a día de hoy existen unos beneficios importantes y se tiene que hacer un reparto justo para que una parte recaiga sobre las plantillas del sector”, comentó el sindicalista.

Jornadas de huelga

Son días de preparar pancartas en la sede de su sindicato. Lo mismo ocurre en las oficinas de ELA, LAB y UGT. Más allá de sus diferencias en distintos ámbitos, estas cuatro centrales sindicales han logrado unirse en torno a una serie de puntos básicos para tratar de conseguir mejoras en las fábricas metalúrgicas de Bizkaia. O mejor dicho, en aquellas que siguen en pie. Según ha podido confirmar Público, desde 265 empresas han anunciado que se suman a las huelgas que arrancarán este jueves y continuarán, si no hay solución, los días 6,7, 20 y 21 de junio.

Movilización del sindicato LAB para pedir un nuevo convenio del metal en Bizkaia.

El último intento de acuerdo con la Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM) tuvo lugar el pasado viernes 17. Ese día, representantes de los sindicatos y de la patronal se vieron las caras en el Consejo de Relaciones Laborales. A la salida, los cuatro sindicatos emitieron sendas declaraciones en las que valoraron negativamente la posición de los empresarios.

En ese contexto, el sindicato ELA –mayoritario en el sector- advirtió que la FVEM “está cómoda con el escenario actual de bloqueo y en una coyuntura económica en el que las empresas del sector siderometalúrgico están obteniendo cuantiosos beneficios a costa del esfuerzo diario de las y los trabajadores del sector”.

La patronal ha solicitado la retirada de la convocatoria de huelga

Al ser consultada sobre su posición ante este asunto, la FVEM se limitó a enviar sus dos últimas notas de prensa. En una de ellas, emitida tras el fallido encuentro, manifestaba su “sorpresa” ante la convocatoria de cinco días de huelga y solicitaba su retirada “si la voluntad real de los sindicatos es avanzar en la firma de un convenio de eficacia general”.

Subida salarial

“Viendo la chulería y la prepotencia de la patronal, con su desprecio hacia las trabajadoras y trabajadores, hemos sido capaces de acordar contenidos y calendarios de huelga”, señala Mikel Etxebarria, portavoz del sindicato ELA. Tras la unión llegaron las reivindicaciones básicas. Unas reivindicaciones que la patronal, en la última reunión, dijo que necesitaba estudiar con más detenimiento. “El convenio lleva decaído desde 2011, mientras que el IPC desde 2011 hasta 2018 ha subido un 5,5%. Lo que pedimos con las subidas es, precisamente, recuperar ese 5,5%”, explica Iker Gonzalo desde CCOO.

La convocatoria de huelga ha superado incluso a LAB, ELA, CCOO y UGT. En los últimos días, CNT emitió una declaración para anunciar que apoyará las movilizaciones. “La actitud de la patronal FVEM es de vergüenza, ya que ha utilizado la crisis para aumentar sus ganancias y empeorar la situación de los y las trabajadoras”, remarcó la central anarcosindicalista. En tal sentido, CNT llamó a “promover y fortalecer el conflicto, tanto en los centros de trabajo como en las calles”.