Vías ferratas para principiantes: la guía para perder el miedo a las alturas
Aunque pensadas para acercar la montaña a aquellos que no son escaladores expertos, eso no quiere decir que todas sean accesibles a todo el mundo.

Zaragoza--Actualizado a
La aventura es la opción preferida de muchas personas para disfrutar de su tiempo libre. Una inmersión en la naturaleza que, eso sí, no está exenta de riesgos. Por ello, es importante tener una cierta formación antes de atarse las zapatillas y echarse al monte. Incluso las actividades más populares o que, en un principio, están pensadas para todos los niveles, tienen un cierto componente de impredecibilidad que hay que tener en cuenta. Saber gobernarse en estas situaciones requiere de conocimiento y entrenamiento.
En los últimos años, las vías ferratas se han convertido en una actividad muy popular entre aquellos que desean pasar una jornada al aire libre. Se trata de una opción que combina aspectos del hiking, el alpinismo y la escalada, pero pensadas para un nivel principiante. Eso no quiere decir que no tengan su intríngulis o que no necesiten de una formación específica antes de enfrentarse a una de estas rutas verticales.
Qué es una vía ferrata
Una vía ferrata es un itinerario artificial y permanente que permite acceder a lugares que, de lo contrario, serían inaccesibles a escaladores inexpertos. O dicho de otro modo, se trata de una serie de props (grapas, clavijas, pasamanos, cadenas, puentes…) anclados a la roca, que permiten transitar de manera vertical (u horizontal en el caso de los puentes) por la ladera de una montaña que no posee sendero alguno.
Además, un aspecto fundamental de toda vía ferrata es que cuentan con elementos de seguridad para todos aquellos que deciden transitarlas. Generalmente se trata de una línea de vida, o lo que es lo mismo, un cable de acero continuo que está fijado firmemente a la roca. Éste actúa como punto de anclaje para el arnés y el disipador, permitiendo progresar en zonas verticales o expuestas previniendo caídas
¿Son todas las vías ferratas iguales?
Las vías ferrata están pensadas para escaladores inexpertos, lo que no significa que todas posean el mismo grado de dificultad. Algunas demandan un mejor estado físico o una mayor pericia en entornos montañosos, por lo que es importante comprobar el tipo de ruta que se trata antes de iniciarla.
Por norma general, las vías ferratas están clasificadas mediante la llamada escala Hüsler, que codifica el nivel desde el K1, siendo estas las más sencillas de recorrer, hasta K6, las más complicadas. Es responsabilidad de cada uno ser conscientes del estado físico, fuerza en los brazos y resistencia que se posee. También otros aspectos importantes en este contexto como pueden ser el miedo a las alturas.
Tipos de vía ferrata
K1 (nivel fácil). Apta para todos los niveles.
K2 (poco difícil). Cuenta con tramos escarpados o incluso verticales, aunque todos ellos con buenos apoyos, escalones o pasamanos.
K3 (algo difícil). Se requiere una cierta fuerza de brazos, además de material específico de seguridad individual.
K4 (difícil). Los apoyos de pies y manos son notablemente más pequeños, por lo que se exige una buena condición física.
K5 (muy difícil). Ruta vertical con cable de acero, pero con peldaños o apoyos de acero únicamente en los tramos más difíciles. Es por ello que se requiere material de escalada, también experiencia y pericia en esta actividad. Requieren de un buen estado físico y fuerza de brazos.
K6 (extremadamente difícil). Recomendable llevar pies de gato ya que hay pasos complicados que pueden estar desprovistos de asistencia alguna. Es mandatoria la experiencia en escalada y una buena condición física.
Qué material se necesita para hacer una vía ferrata
Las vías ferratas no están pensadas para expertos montañeros, pero sí que precisan de una serie de materiales para poder recorrerlas sin sobresaltos. El principal de todos es el arnés de escalada, el cual es el principal elemento de seguridad. Se debe ajustar bien al cuerpo y ser cómodo para no impedir el movimiento. Es la zona en la que se sujeta el disipador, elemento también esencial para garantizar que no haya sobresaltos.
Concretamente, el disparador es el elemento que permite avanzar por la vía ferrata. En un extremo se anuda al arnés, mientras que el otro va sujeto, compuesto por dos mosquetones homologados de tipo K, van sujetos al cable de vida. Tiene la particularidad de que el disipador es elástico, por lo que en caso de una posible caída esta es amortiguada. Los disipadores poseen una peculiaridad y es que solo son efectivos para un rango de peso determinado, generalmente de 50 a 100 kilos. Por ello, es importante elegir el disipador correcto para nuestro cuerpo.
Además, es más que recomendable utilizar un casco durante toda la escalada. Sirve para prevenir posibles impactos de rocas provenientes de desprendimientos. También, claro, por si se produce algún golpe contra la pared. Algo que puede suceder si se pierde el equilibrio o, por ejemplo, se produce una fuerte racha de viento una vez en las alturas. Dentro del equipamiento opcional se podrían incluir los guantes para un mejor agarre, así como una mochila en la que poder portar agua, algo de comer, un pequeño botiquín, una prenda de abrigo u otros efectos útiles al salir al monte.


Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.