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Entrevista a la portavoz de Podemos Isabel Serra: "A diferencia de su padre, Felipe VI parece estar dispuesto a intervenir en política"

Entrevista Isa Serra
La portavoz de Podemos, Isabel Serra, tras la entrevista con 'Público'. Fernando Sánchez

Isabel Serra (Madrid, 1989) llegó a la portavocía de Podemos hace apenas seis meses, en junio, un cargo que comparte, como es habitual en el partido, con Rafael Mayoral. La dirigente compagina esta función con el liderazgo del Grupo Parlamentario Unidas Podemos Izquierda Unida Madrid en Pie en la Asamblea de Madrid, por lo que está a caballo entre la oposición a Isabel Díaz Ayuso, a la que califica como "la peor presidenta posible en el peor momento", y ser la voz de Podemos a nivel estatal.

La diputada autonómica, vinculada anteriormente a la corriente anticapitalista de la formación y presente desde el nacimiento del partido, admite que Podemos ha cambiado en estos cinco años, y analiza cómo se ha pasado de un modelo organizativo diseñado para lo que se denominó "máquina de guerra electoral" a otro modelo que permite "echar raíces en los territorios" y darle más poder a la militancia "para que tenga sentido ser militante independientemente de ser inscrito".

Como portavoz de Podemos habla de los escándalos de una monarquía a la que califica de "corrupta", de las relaciones con un PSOE que pasan por "normalizar las discrepancias", pero también por asumir que "cuesta muchísimo" llevar a los socialistas a "posiciones" como la de paralizar los desahucios sin alternativa habitacional en plena pandemia. Serra responde en esta entrevista a cuestiones de Público sobre el dumping fiscal de la Comunidad de Madrid, la oposición a Ayuso, los Presupuestos y las medidas más relevantes para Unidas Podemos en 2021, como la reforma laboral.

La aprobación de los Presupuestos ha sido un espaldarazo para el Gobierno y un balón de oxígeno para la legislatura, que tendría garantizado un futuro de varios años ¿Esperaban realmente que la legislatura pudiera durar y hasta tener unos PGE propios?

Estos Presupuestos y la situación actual, con este Gobierno de coalición estable, demuestran el éxito de las tesis de Podemos desde que nacimos. En primer lugar, porque hemos conseguido llegar al Gobierno; en segundo lugar, porque además de llegar tenemos las herramientas para gobernar, en concreto estos Presupuestos, que son expansivos y que protegen los servicios públicos aumentando, por ejemplo, la inversión en Sanidad un 150%; unos Presupuestos que avanzan en justicia fiscal, menos de lo que nos gustaría y menos de lo que dice el acuerdo de Gobierno para el conjunto de la legislatura, pero que avanzan; y unos Presupuestos, en general, necesarios en un momento como este. Ese éxito se demuestra también en el hecho de que esta crisis se ha afrontado de una forma muy diferente a como se afrontó la del 2008.

Lo que permiten los PGE es una legislatura estable, pero también un bloque de gobernabilidad para este país progresista, plurinacional, en donde Unidas Podemos es la condición de posibilidad de esa mayoría. Esta mayoría se ha materializado en estos Presupuestos pero lleva existiendo desde el inicio de Podemos, en el año 2015. En todos estos años se han producido varias repeticiones electorales, una intervención al PSOE que forzó la salida del secretario general para que facilitaran el Gobierno del PP, todo tipo de broncas internas en Podemos, muchos intentos por parte de los poderes económicos para que en este país no haya esta mayoría y que gobierne una mayoría de centro neoliberal con Ciudadanos... A pesar de todos esos intentos hemos llegado hasta aquí, gracias al apoyo de la gente y a pesar de todos los ataques de las cloacas policiales. Sabemos que vamos a seguir teniendo resistencias por parte del poder económico para que no sigamos avanzando, pero precisamente por el éxito de las tesis de Unidas Podemos, y por lo que hemos recorrido hasta este momento, vamos a seguir avanzando.

La portavoz de Podemos, Isabel Serra, tras la entrevista con 'Público'. Fernando Sánchez

Usted es la portavoz de una formación que durante algún tiempo tuvo que enfrentarse a problemas internos a la vez que enfrentaba la batalla política con el resto de partidos. Desde su entrada en el Gobierno, esta situación parece ser muy distinta ¿Qué ha cambiado, desde el punto de vista de la portavoz, en Podemos en estos años?

Es evidente que hay sectores que formaban parte de Podemos y ya no están, y a eso me refería también con el intento de poderes económicos para tratar de generar dificultades a una organización política que tanto tenía por hacer y que tanto tiene por hacer en este país. También hemos aprendido mucho; a pesar de todos los intentos por matar a Podemos, porque para los pocos años que tenemos de vida se ha insistido en que Podemos estaba muerto en numerosas ocasiones, no solamente hemos llegado al Gobierno, sino que hemos aprendido a gestionar la organización y nos hemos dotado de un modelo organizativo en la III Asamblea Ciudadana diferente al que teníamos anteriormente.

El anterior era un modelo organizativo que sirvió para la primera fase de Podemos, pero que estaba basado en exceso en eso que se llamó la máquina de guerra electoral, en el que los círculos, la militancia y la implantación territorial de esta organización no eran lo principal. Ha habido un cambio muy importante en términos organizativos que nos permite echar raíces en los territorios y darle mucho más poder a la militancia para que tenga sentido ser militante independientemente de ser inscrito. Y esto tiene que ver también con todas esas disputas que estaban en los medios de comunicación; Podemos nace con un modelo organizativo diferente a los partidos más clásicos y eso tiene muchas cosas buenas y otras que hemos revisado en la III Asamblea Ciudadana, como por ejemplo el hecho de que necesitamos espacios para debatir entre los militantes al margen de unos medios de comunicación que en su gran mayoría tergiversan las cosas que tratamos de comunicar y no nos permiten hablar en paz, sosegadamente y a favor de obra.

Esta última semana ha estado marcada por la irrupción de importantes discrepancias con el PSOE en materias importantes de la agenda social, como los desahucios, el SMI, los cortes de suministros o las pensiones ¿Es positivo que el foco esté siempre en las diferencias y en cómo marcan un perfil el PSOE y Unidas Podemos? ¿No hay un cierto riesgo de que se pierda el foco en cuanto a los avances conseguidos en materias como el Ingreso Mínimo, los ERTE y otras medidas sociales?

Si se pierde el foco es porque hay quienes quieren que se pierda. Hay veces que de las diferencias sanas dentro de un Gobierno como este, que es de coalición, algo novedoso en este país, se construyen dramas por parte de algunos medios de comunicación o de grupos políticos que no están interesados en que este Gobierno prospere, sea estable y haga políticas a favor de la mayoría. Está la actitud que ha tomado la oposición en este país, el PP queriendo ser Vox constantemente, pero en todo caso, una oposición atrincherada que utiliza el Poder Judicial y la monarquía como ariete frente al Gobierno de coalición. Una oposición que no debate de proyectos y de ideas, sino que se dedica a insultar, generar bulos… Frente a esa derecha que ha renunciado al debate político es en el seno del Gobierno donde se está dando un espacio de diferencias políticas, de debate y de fábrica política en sí, y eso es algo bueno. También creo que hay que normalizar esas diferencias, debates y cultura democrática que tiene que ver con que somos dos partes con dos proyectos diferentes pero que nos podemos poner de acuerdo, y la prueba es un acuerdo presupuestario que da garantías a esta legislatura.

Hay muchísima gente que prefiere que Unidas Podemos pelee cosas en el seno del Gobierno, en tanto que estamos en minoría y tenemos que conseguir que este Ejecutivo ponga en marcha esas políticas que hemos acordado en el pacto de Gobierno, porque el PSOE sin Podemos se parece demasiado a Ciudadanos. La gente prefiere que tengamos estas discusiones si eso va a repercutir en que la Sanidad tenga más inversión pública, la Educación tenga una ley más positiva frente a los recortes, que se garanticen los servicios públicos de cuidados o que haya un decreto que paralice los desahucios en una situación de estado de alarma y de pandemia como la que tenemos en este momento.

La portavoz de Podemos, Isabel Serra, tras la entrevista con 'Público'. Fernando Sánchez

¿Creen que el PSOE está tratando de incumplir algunos de los acuerdos alcanzados en el programa de coalición? Ustedes siempre alegan que este documento es un compromiso obligado ¿Habría riesgo de ruptura del Gobierno de coalición si Sánchez incumpliese alguno de los compromisos firmados en el programa?

Este Gobierno se sostiene sobre el acuerdo programático que firmamos al principio de la legislatura y que se tiene que cumplir a lo largo de la legislatura. No veo otro escenario posible a que se cumpla este acuerdo. Todo el mundo sabe que, aún así, hay muchas de las cosas que estamos sacando adelante que nos están costando enormemente, y los desahucios es una prueba de ello; parece que hay que pelear muchísimo para sacar algo tan básico como que nadie pueda ser expulsado de su casa cuando se está pidiendo a la gente que se quede en casa en mitad de una pandemia como esta.

En el caso de las pensiones, hay que garantizar el sostenimiento de las pensiones pero también el derecho a tener una pensión digna, y todo lo que no vaya encaminado a eso y vaya hacia atrás no está basado en el acuerdo de gobierno y, por lo tanto, desde Unidas Podemos desde luego que no lo vamos a apoyar. Garantizar los suministros básicos es un acuerdo del programa de gobierno para el conjunto de la legislatura, y no concibo que no se vaya a poner en marcha. Esperamos que se ponga en marcha pronto, pero, desde luego, en el conjunto de la legislatura. El salario mínimo interprofesional hay que actualizarlo para garantizar el poder adquisitivo y subirlo al 60% del salario medio, como dice la Carta Social Europea. Eso es lo que tenemos comprometido, y no concibo que no se vayan a cumplir los acuerdos que firmamos entre el PSOE y Unidas Podemos.

Usted ha sido una de las portavoces más duras con los últimos escándalos de una monarquía a la que ha calificado como "corrupta" ¿Creen de verdad en la posibilidad de que se pueda cambiar la forma de Estado y pueda haber una república más pronto que tarde?

Creo que la república va a llegar inevitablemente, por mucho que la derecha trate de atrincherarse en la defensa de la monarquía, que es una institución corrupta, con numerosos casos de corrupción y que, además, es más que la Jefatura del Estado. En este país la monarquía ha servido como epicentro de un montón de relaciones económicas entre grandes empresarios y magnates, algunas de ellas legales y otras ilegales. Ha servido de clave de bóveda de un régimen político y económico que ha reinado desde la Transición, pero que también ha sido continuista en muchas cuestiones con la dictadura. Eso es evidente en tanto que precisamente estos poderes económicos o grandes empresarios que se han servido de los escándalos de corrupción son en algunos casos continuadores de la fase previa a la democracia.

"La república no es solamente un cambio en la Jefatura del Estado, república significa igualdad, futuro y derechos sociales"

Esa institución y esa función tienen una crisis de legitimidad y de credibilidad, que no la ha traído la izquierda, sino precisamente la actuación por parte de la monarquía, y a la cual la derecha está ayudando a día de hoy. Que la derecha se posicione en defensa de la monarquía, sobre todo Vox, ayuda poco a la monarquía y sirve para que parezca que es solamente de unos partidos políticos y no del conjunto. Además, creo que Felipe VI está ayudando poco a enfrentar esa situación de adhesión por parte de la extrema derecha, porque tiene un papel muy diferente al que tenía su padre: su padre parecía la figura que se posicionaba por encima de los diferentes partidos políticos y, sin embargo, Felipe VI parece que está dispuesto a intervenir en política, y así lo demostró en el discurso del 3 de octubre a raíz de la crisis catalana. Las pocas encuestas que se han hecho por parte de medios independientes, porque el CIS sigue sin preguntar respecto a la monarquía, demuestran que cada vez hay más gente en este país que quiere la república y que quiere dejar atrás la monarquía, que la monarquía representa pasado y la república, futuro. No una república simplemente que cambie la Jefatura del Estado, porque igual que la monarquía no es simplemente la Jefatura del Estado, la república no significa simplemente la Jefatura del Estado, sino una república que signifique igualdad, futuro y derechos sociales, que signifique dotarnos de un nuevo ordenamiento jurídico que blinde derechos sociales y que nos permita avanzar en este país.

Más allá de que ustedes asumen que el PSOE es un partido monárquico ¿Creen que Sánchez está protegiendo al monarca a costa de mermar elementos como la transparencia con la ciudadanía o la igualdad de todos ante la ley?

Todo el mundo sabe que en este Gobierno hay una parte republicana y una parte monárquica, y creo que todo ello es legítimo. Lo que creo que no es legítimo es manchar al conjunto de las instituciones del Estado para tratar de salvar a la monarquía y a sus escándalos de corrupción. La corrupción, venga de donde venga, hay que combatirla y lo que está en juego cuando conocemos tantos casos de corrupción y cuando nos intentan vacilar con una supuesta regularización fiscal, que es una propina en comparación con todo lo saqueado, es la democracia y son las instituciones mismas y su legitimidad.

¿Cree que la izquierda madrileña debería afrontar más unida la labor de oposición de una derecha liderada por Ayuso, pero donde también están Ciudadanos, y la ultraderecha, apoyando desde fuera?

Trabajamos conjuntamente como oposición y hay buena coordinación. Lo que sucede es que en la Comunidad de Madrid tenemos a la peor presidenta posible en el peor momento, una presidenta que ha decidido utilizar la crisis de la covid para hacer una campaña personal y partidista, para continuar con su forma de gobierno corrupta: utilizar lo público a favor de sus amigos los grandes empresarios, y el hospital Zendal es una prueba de ello, y que se ha negado a aumentar ni un solo euro para defender los derechos y las vidas de los madrileños. Cuando estamos hablando de los 44.000 millones de euros que puso el Gobierno estatal para enfrentar esta situación, más los Presupuestos expansivos, el Gobierno de la Comunidad de Madrid no ha puesto ni un solo euro, y eso tiene que ver con un fanatismo ideológico a favor de ese supuesto equilibrio presupuestario que en realidad supone poner en riesgo muchas vidas en una situación como esta.

"Todo lo que sea facilitar que Ayuso se vaya hay que hacerlo, pero no valen los atajos. La izquierda debe rearmarse y hablar de cómo ganar la Comunidad de Madrid en las próximas elecciones"

El no refuerzo de la Sanidad pública es una absoluta desgracia para el conjunto de los madrileños. En esta situación es evidente que por parte de los que estamos en la oposición, pero también de la ciudadanía que está sufriendo una presidenta como esta y un proyecto como el del PP y Ciudadanos, quieran que echemos de una vez a Ayuso. La cuestión es que Ayuso ha ganado las elecciones con el apoyo de Cs y de Vox, y lo que tenemos que asumir es que no valen los atajos. Por nuestra parte todo lo que sea facilitar que Ayuso se vaya, hay que hacerlo, pero lo que tenemos que hacer por parte de la izquierda es rearmarnos y convencer a la ciudadanía madrileña para poder ganar unas próximas elecciones. Todo lo demás son atajos y todos tenemos una enorme frustración por tener que sufrir a una presidenta como esta, que tanto daño ha hecho en este momento, pero de lo que tenemos que ponernos a hablar es de cómo conseguir ganar la comunidad de Madrid en las próximas elecciones.

¿Existe un dumping fiscal en Madrid? ¿Cómo se puede dar una mejor respuesta a las desigualdades fiscales en el conjunto del territorio, desde el Gobierno, desde las autonomías..?

En la Comunidad de Madrid hay un paraíso fiscal para los millonarios, y esto lo ha hecho el PP en sus numerosas reformas de los últimos años, que hacen que recaudemos mucho menos de lo que podríamos recaudar y que, por lo tanto, no solamente generemos un problema de dumping fiscal para el conjunto de las comunidades autónomas, con los extremeños o con los andaluces, sino también para los propios madrileños, porque tenemos la Comunidad de Madrid más rica y a la vez más desigual. Hay millonarios que tienen regalos fiscales por parte del PP y de Cs en Madrid y esto hace que haya una desigualdad enorme que impide que tengamos una Sanidad pública en condiciones, que tengamos las aulas masificadas, que no tengamos un buen sistema de dependencia y que haya miles de personas que deberían estar recibiendo una prestación y que no la estén recibiendo a día de hoy.

El argumento permanente de Ayuso tiene que ver con algo muy similar al que ha tenido siempre la derecha independentista catalana y es esto de que España nos roba. Esto es algo absolutamente falso, pero que además no parte de lo que le beneficia a Madrid ser capital. Ayuso siempre dice que gracias a sus políticas hay más riqueza en Madrid; más allá de que eso no repercuta en el conjunto de los madrileños, la cuestión es que eso sucedería si Ayuso tuviese capacidad de intervenir en e Impuesto de Sociedades, que es el que hace que las empresas tengan que pagar más o menos impuestos, pero es que no tiene esas competencias, y a veces parece que no lo sabe. La capacidad que tiene Madrid tiene que ver con ser capital, con ser epicentro institucional, administrativo, cultural… Y eso debería revertir en el conjunto del país

¿Qué hacemos ante esto? Los impuestos de Patrimonio y Sucesiones, bonificados al 99% y al 100% respectivamente, son impuestos estatales que están cedidos en buena medida a las comunidades, pero estatales. Sí creo que deberíamos avanzar a través del Gobierno estatal en coordinación y, desde luego, en consonancia con las comunidades autónomas, pero de todas, no solo de Madrid, hacia un sistema fiscal más armónico, solidario y justo con el conjunto de comunidades, pero también con el conjunto de los ciudadanos que viven en esas comunidades.

La portavoz de Podemos, Isabel Serra, durante un momento de la entrevista con 'Público'. Fernando Sánchez

Entonces, ¿la reforma se debería de tratar en el marco de una reforma de la financiación autonómica?

De una armonización fiscal en el conjunto del Estado que vaya encaminada a que, por ejemplo en la Comunidad de Madrid los grandes patrimonios, los millonarios, de más de un millón de euros, como propone Unidas Podemos, sí que paguen impuesto de patrimonio; que las sucesiones de más de 700.000 euros paguen impuesto de sucesiones, pero también que vaya encaminado a hacer un sistema fiscal más progresivo. En el IRPF paga lo mismo quien recibe 60.000 euros al año que quien recibe 100.000 o 200.000. Eso no es lógico desde un punto de vista de justicia social y fiscal. No proponemos aumentar los impuestos a todos, que es el discurso permanente de la derecha, sino hacerlo más progresivo: que aporten más los que más tienen y que salgan más beneficiados los que menos tienen con mejores servicios públicos. Que estas propuestas se lo pongan más difícil a las clases medias es falso; estamos hablando de que quien tendría que pagar ese impuesto, según la propuesta de Podemos, sería menos de un 1% de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, pero que aportarían en total 6.000 millones de euros para las arcas públicas, para reforzar los servicios públicos. No sé si los señores del PP o de Cs tienen muchos amigos con esos patrimonios, pero eso es menos del 1% de la población de la Comunidad de Madrid.

¿Cuáles son las medidas y reformas pendientes más importantes y urgentes en 2021 desde el punto de vista de Podemos tras la aprobación de los Presupuestos?

La derogación de la reforma laboral es una prioridad para este Gobierno, fundamentalmente porque en esta crisis que hemos vivido se ha demostrado cómo se pueden hacer políticas diferentes a las de los recortes que han puesto en marcha los gobiernos previos. La situación de precariedad que viven muchísimas personas en este país requiere que garanticemos los derechos laborales. También hay otra prioridad que tiene que ver con reforzar el sistema público de cuidados. Estamos en un país que sigue una situación similar a la de otros países europeos pero que además es muy familiarista; esto tiene que ver con que se presupone que la familia va a ser el sostén de los cuidados, y fundamentalmente son las mujeres, muchas de ellas precarias, que encadenan trabajos precarios a la vez que se encargan de los cuidados en casa sin ninguna protección o ayuda por parte del Estado. Poner en marcha un sistema público de cuidados es prioritario, que vaya en el sentido de garantizar el derecho al cuidado de las personas mayores, pero también de la infancia y, por lo tanto, todo el sistema de crianza y de escuelas infantiles. Esas son las dos prioridades que hay que abordar para el próximo año.