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ETA fichaba a sus presos a través de sus abogados

Los letrados, detenidos en abril, realizaban todo un cuestionario al interno para conocer su posición sobre las acciones de la banda

EUROPA PRESS

La banda terrorista ETA cuenta con una ficha personal de cada preso de la banda, tanto de los que están en cárceles españolas como de los que se encuentran recluídos en Francia, en la que se detalla hasta el estado de ánimo que tienen y cómo evolucionan.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, los abogados de ETA que fueron detenidos el pasado 14 de abril realizaban una ficha personal de cada preso al que visitaban. Los escritos no se realizaban en un papel en blanco, sino que se hacían rellenando un formulario ya previsto, en el que cada letrado tenía que rellenar unos espacios con sus iniciales, el nombre del preso y otros datos más personales a cerca de éste.

Entre esos datos, estaba la situación anímica del interno de ETA y la percepción que tenía el abogado de cómo le había visto. Para ello, los abogados tenían que realizar una tarea casi de psicólogos con el objetivo de percibir lo que trascendía de las respuestas de los presos. Además, los letrados realizaban todo un cuestionario al interno para saber su posición sobre la lucha armada en cada momento y si esta se iba modificando.

Los letrados realizaban las fichas a través de formularios ya previstos

A esta información detallada de cada preso se sumaba la que realizaba el responsable de los presos de ETA en cada centro, que periódicamente pasaba un informe de los internos a los que tenía que vigilar. En estos informes también se detallaba personalmente la situación y la actitud de cada uno, así como si respaldaban o no las acciones que ETA manda realizar a los presos, como chapeos en la celda, huelga de hambre u otros tipos de protesta.

Muchas de estas fichas han aparecido en la documentación que ha intervenido la Guardia Civil en los registros realizados en la operación del pasado 14 de marzo, en la que resultaron detenidos numerosos abogados de ETA.

Otra de las cosas que llamó la atención a los investigadores fue la cantidad de papel cebolla que encontraron en los despachos de los letrados. En un principio se extrañaron porque este tipo de papel, que se utiliza para calcar textos o dibujos, no es de uso habitual en estos momentos en los que casi todas las tareas de una oficina están informatizadas.

Formaban canutillos con papel cebolla que introducían en las prisiones ocultos en partes íntimas

Sin embargo, la incógnita se despejó en cuanto encontraron los canutillos con los que formaban este papel, en los que volcaban la información para introducirla en las prisiones, ocultos en el recto o en otras partes íntimas del cuerpo.

Los investigadores descubrieron que en tres o cuatro hojas de este papel cebolla, los abogados plasmaban un boletín o revista interna para los presos, llamada 'Ekia', que tenía hasta 80 páginas.

La fórmula era la siguiente: microfotocopiaban cada hoja del boletín con alta resolución y de esta forma, en cada hoja de papel cebolla podían plasmar hasta 20 páginas microfotocopiadas.

Una vez que habían plasmado entero el boletín, doblaban las hojas numerosas veces, dejándolas reducidas a un rectángulo de cuatro o cinco centímetros de ancho que después enrollaban y quedaba hecho un canutillo que, envuelto en plástico, introducían en las cárceles oculto en partes íntimas del cuerpo.

Los abogados o los familiares entregaban este boletín a un preso de cada cárcel, para que después lo compartiera con los demás, quienes tenían que leerlo con una lupa, dado el reducido tamaño de las letras.

Estos canutillos de papel cebolla aparecieron ocultos en multitud de lugares de los despachos de los abogados, desde los huecos de las patas de las sillas de ruedas, hasta un perchero de madera de los que se cuelgan en la pared que estaba hueco por dentro.

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