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"Mis hijos son más equilibrados, no acosan ni son acosados"

Mila Valle Puis es madre de tres estudiantes en casa 

Marta Suárez

¿Para qué sirven las montañas, mamá? Óscar, de cinco años, interroga a su madre en medio de su clase de escritura. Mila tiene tres hijos a los que eligió educar en casa.

¿Sus hijos estudiaron siempre así?
El pequeño sí. Las mayores fueron al cole hasta los 7 y 8 años, pero estaban perdiendo la alegría y el interés por aprender. Buscamos información y vimos que muchas familias estudiaban en casa.

¿No le dio miedo?
Al principio sí. Tanto su padre como yo tuvimos dudas.

¿En qué cambió la vida de sus hijas?
Están más contentas. Hacen cosas que les interesan.

¿Los profesores no echaron de menos a sus hijas en el colegio?
No, las inscribí en otro en el extranjero. La ley española deja ese hueco. Mis hijos esperarán a tener el graduado escolar a través de la escuela de mayores y, si quieren, se presentarán a selectividad.

¿Cómo organizan su día?
Tenemos un horario fijo y flexible. Mis hijos se planifican y programamos actividades en función de lo que quieren aprender.

¿Cómo hace para dar clases y trabajar?
Vivo sola con ellos. Cuando el niño está con su padre enseño ruso y doy clases de danza en casa y en un gimnasio.

¿Se ve preparada para enseñar de todo? ¿Cómo hace con Física y Química?
Si necesito estudiar algo, lo hago. Investigo. Me sentiría incapaz de enseñar lo que viene en los libros de esa asignatura, pero hay muchas formas de aplicar las ciencias, como hacer experimentos. Si agotamos estos medios, pedimos ayuda a otras familias.

Hay quien critica la socialización de niños como los suyos...
No les conocen. Hay una diferencia enorme entre ellos y los niños que van al cole: mis hijos son emocionalmente más equilibrados, no sufren acoso escolar ni acosan a nadie. Se relacionan con gente de todas las edades. La casa es un punto de partida para otras actividades.

¿Le inquieta su preparación?
Sí, pienso en su futuro, que puedan estudiar si quieren una carrera. Si a mi hija le interesa la pintura, le proporcionaré los medios y los materiales que necesite. Pero lo que más me preocupa es que cada día su aprendizaje sea real y no algo abstracto como ocurre en la escuela.