Público
Público

La OCDE constata la dificultad de conciliar

La baja tasa de fecundidad que registra España, la principal consecuencia

ANNA FLOTATS

Roser y Sergi invierten 415 euros al mes en la guardería privada de su hijo Miquel. Quisieron inscribirlo en el centro público de su barrio, en Barcelona, igual que 180 familias más, pero no estuvieron entre las 17 elegidas. Aunque sus horarios de trabajo les permiten organizarse para llevar y recoger al niño de la guardería, su vía crucis es el mes de agosto. El centro infantil cierra por vacaciones y entonces no les queda más remedio que recurrir a los abuelos.

Cuenta Roser que a los abuelos de Miquel les gustaría pasar más tiempo con el niño. Para otras parejas, sin embargo, la ayuda de los padres se convierte en imprescindible. De hecho, una cuarta parte de los abuelos españoles se ocupan diariamente de sus nietos, según un estudio presentado ayer por la Organización para la Cooperación y el Desarro-llo (OCDE), que pone nota a la conciliación de la vida laboral con la familiar de los países desarrollados. España necesita mejorar.

Una cuarta parte de los abuelos se ocupa diariamente de sus nietos

El informe subraya que no hay suficientes centros para atender a los niños fuera del horario escolar, por lo que se ven obligados a recurrir a "ayuda informal" como los abuelos o los canguros. "A las familias en España les resulta difícil combinar trabajo y vida familiar", dice el documento, y esa complicación se traduce en bajas tasas de fecundidad. En España, las mujeres en 2007 tenían una media de 1,4 hijos (la misma cifra que 20 años antes), mientras que la media de los 34 países de la OCDE está en 1,74. Roser es un ejemplo de ese retroceso. Siempre había pensado tener más de un hijo, pero desde que nació Miquel ha cambiado de opinión. "Con lo que cuesta la privada y teniendo en cuenta lo difícil que es conseguir plaza en la pública, tengo dudas sobre si tener otro hijo", confiesa.

El hecho de que las mujeres y los hombres quieran establecerse en el mercado laboral antes de tener hijos ha provocado "un aplazamiento de la maternidad", según los autores del estudio, que sitúan la edad media del primer hijo para las madres españolas en los 30 años.

El informe advierte de la falta de centros para niños fuera del horario escolar

La difícil conciliación laboral y familiar de las parejas españolas influye también, según la OCDE, en las bajas tasas de ocupación de las mujeres. En 2007, era del 53,5%, frente al 59,6% en la OCDE. Aun así, la evolución de España en este aspecto ha sido de las más importantes entre los países desarrollados, con un aumento de 21 puntos porcentuales desde 1995.

Por otra parte, el informe recoge los esfuerzos para ampliar el apoyo a las familias y reducir el coste del cuidado infantil. Un ejemplo positivo para España: en 2008, el 66,9% de los niños menores de seis años fueron matriculados en centros educativos infantiles. Un buen porcentaje si se tiene en cuenta que por aquel entonces la media de la OCDE era del 58,2%.

Aunque el estudio también reconoce el aumento del gasto público en prestaciones familiares en España (un 1,6% del PIB entre 2003 y 2007), la cifra es inferior a la media del 2,2% del resto de países. Y está a años luz de la de otros estados como Islandia (3,5%), Reino Unido (3,6%) o Francia y Dinamarca (ambas con un 3,7%).

Por último, otro de los aspectos en los que suspenden las parejas españolas es en el reparto de las tareas domésticas. Las mujeres dedican casi cinco horas diarias a la casa y ellos, menos de dos. Eso supone la sexta mayor brecha de género de la OCDE. Por ello, los autores del estudio consideran que una división más equitativa del trabajo no remunerado en casa "podría contribuir a una mayor participación de padres y madres en el mercado laboral y a tener el número de hijos en el momento deseado".

Más noticias de Política y Sociedad