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La querella del PP contra Luna se estrella por la falta de pruebas

El TSJCV le absuelve de encubrimiento en la exhibición de un informe secreto del caso Gürtel' en Les Corts

BELÉN TOLEDO

Alegría desbordante en el PSOE y enfurruñada resignación en el PP. Así se pueden resumir las reacciones que ayer causó la noticia del día en el País Valencià: la absolución de Ángel Luna, portavoz socialista en Les Corts valencianas. Luna fue juzgado la pasada semana por un supuesto delito de encubrimiento. Fue el PP el que inició el procedimiento con una denuncia contra el socialista. El delito de Luna, según sus denunciantes, fue mostrar un informe que estaba bajo secreto de sumario en el pleno de Les Corts valencianas.

El informe forma parte del sumario del caso Gürtel. Narra cómo la trama corrupta se embolsó casi un millón de euros en comisiones en la visita del papa de 2006 gracias a los contratos de la televisión autonómica, Canal 9 (aunque informes policiales posteriores elevan esa cifra a tres millones). Luna lo enarboló en la sesión de control al presidente Francisco Camps del 24 de marzo de 2010 para pedirle explicaciones sobre la presunta corrupción que salpica a la cúpula del PP, estrechamente vinculada a los empresarios de la trama, según se desprende de los documentos incluidos en la instrucción.

El tribunal cree "razonada" su versión sobre la pérdida del informe

El sumario era, en aquel momento, secreto. Por eso, los conservadores consideraron que Luna había cometido un delito de revelación de secretos y lo denunciaron por tal delito ante la Justicia. Durante todo el proceso, los conservadores han ejercido como acusación particular. Su petición de pena para Luna incluía la inhabilitación para ejercer cargo público durante dos años y nueve meses.

El proceso correspondió al Tribunal Superior de Justicia valenciano (TSJCV), porque Ángel Luna es aforado, y fue especialmente rápido. El magistrado instructor, Juan Montero, no halló pruebas del delito de revelación de secretos y decretó pronto el sobreseimiento de esta causa. Pero decidió virar la investigación e imputar a Luna por un delito de encubrimiento.

La perseverancia del juez se atribuye a que no creyó al diputado cuando este fue llamado a declarar ante él. Luna le explicó que el informe le había llegado de forma anónima, igual que otras muchas informaciones de presunta corrupción. Que, tras mostrarlo en Les Corts, lo perdió. Y que, por tanto, no podía mostrarlo ante el tribunal. La Fiscalía opinó que no había pruebas que contradijeran la versión de Luna y pidió el archivo. Pero Montero atendió a las tesis del PP, que acusó a Luna de estar encubriendo a quien extrajo el informe del sumario.

La tesis del PP de que Luna mintió es "sostenible" pero no está probada

Así fue como el portavoz socialista se convirtió en el primer ciudadano que se sienta en el banquillo por el caso Gürtel: no por desviar fondos públicos, ni traficar con influencias, ni cobrar comisiones, ni adjudicar contratos de manera irregular. Sino por airear un informe secreto con el que pretendía pedir explicaciones a los que sí son sospechosos de hacerlo o, al menos, son los encargados de evitar que hechos así se produzcan en su territorio: el Govern valenciano.

Pilar de la Oliva, nueva presidenta del TSJCV, fue la encargada de encabezar la tríada de magistrados que la semana pasada juzgaron a Luna. La sentencia considera "razonable" la explicación del diputado sobre el extravío del documento. Luna explicó que en mayo de 2010 se personó en el caso Gürtel como acusación, con la consecuencia de que pudo acceder a todo el sumario telemáticamente. Así que perdió interés por el papel, que quedó enterrado en algún lugar de su despacho.

El diputado achaca su caso a la opacidad total de Camps

No obstante, la sentencia considera que es también "razonada" la versión que mantiene el PP. Esto es, que Luna mintió cuando dijo que no sabía dónde había guardado el documento y que el verdadero motivo de su amnesia era "impedir el descubrimiento del delito". Las dos hipótesis son "sostenibles", según los magistrados. Pero como no se puede condenar a alguien con hipótesis, sino con pruebas, declaran a Luna inocente: "El tribunal, ante esas dos hipótesis posibles, no puede optar por la más desfavorable, sino en todo caso por la que resulte más acorde con el principio pro reo". Los jueces, además, rechazaron que el PP pagase las costas del proceso, tal y como pedía Luna, al no apreciar "temeridad ni mala fe" en la actuación de los conservadores.

El PP se agarró ayer a esta parte de la sentencia para intentar apuntarse un triunfo. No obstante, la respuesta fue discreta: lejos de las ruedas de prensa con fotos de Luna ampliadas de otras épocas, el partido recurrió a una nota de prensa. En ella, el diputado José Marí Olano afirmó que "a Ángel Luna se le ha absuelto en virtud del principio de presunción de inocencia", un principio que desde el PP "siempre hemos defendido". Además, Marí afirmó que "los jueces entienden probado que Luna mintió al decir que no sabía que el documento era secreto".

Ángel Luna se mostró ayer "alegre" con el veredicto, pero afirmó que la situación es "lamentable desde el punto de vista público": "Si hubiéramos tenido un Gobierno que diera explicaciones sobre cómo utiliza el dinero público, que contestara a los diputados de la oposición y que permitiera acceder a los expedientes de contratación públicos, nunca hubiéramos llegado a esta situación y a este procedimiento", dijo.

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