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El terrorismo, un problema a la baja

ETA ya no es una preocupación principal para los españoles

CAROLINA MARTÍN

El terrorismo es uno de los problemas de la historia reciente de España. Sobre todo por la amenaza de ETA, aunque recientemente se ha sumado otro temor de alcance internacional a través del yihadismo. Así lo reflejan los estudios realizados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Siempre que los ciudadanos son preguntados por los temas que les preocupan, señalan el terrorismo. Sin embargo, esta preocupación ha ido cayendo paulatinamente hasta alcanzar cifras inferiores al 10% en los últimos siete meses (un 6% en el último sondeo, el de diciembre). El récord a la baja lo marcó en julio de 2010, con un 5,5%.

Esta menor preocupación de los ciudadanos por el terrorismo coincide con el incremento de un problema real y plausible para la gente: la crisis económica. En los últimos barómetros del CIS, el paro, los problemas de índole económica y la clase política han relegado al terrorismo y a ETA a puestos más bajos en la clasificación de las principales preocupaciones de los españoles.

Hoy sólo el 6% de los ciudadanos ve en el terrorismo un problema

Pero esta tendencia, que se inicia antes de la crisis, está vinculada a otras variables. Principalmente, a los atentados perpetrados y al número de víctimas, que han ido descenciendo gradualmente. Estos dos factores, señalan algunos expertos, acercan o alejan el terrorismo del debate público y, por tanto, de las preocupaciones de los españoles.

Lo cierto es que en la última década, los repuntes en la percepción del terrorismo como problema coinciden con atentados concretos. Y no siempre de ETA. El incremento más significativo se produjo después del 11-M. Si en febrero de 2004 un 40,1% de los encuestados señalaban el terrorismo como uno de los principales problemas de España, en marzo lo hicieron el 73,4% de los consultados. Algo parecido ocurrió tras el atentado de ETA en la T-4,en el que murieron dos personas, el 30 de diciembre de 2006. Un 20% más que un mes antes destacó esta amenaza.

En noviembre de 2000, el porcentaje llegó al 80%, el más alto de la década

En cuanto al número de víctimas, los datos muestran un descenso gradual respecto a los años más sangrientos de ETA. Entre 1978 y 1980 fueron asesinadas 233 personas. El sociólogo Francisco Llera señala en Opinión pública y terrorismo: la experiencia española cuatro momentos en los que la banda ha intensificado su campaña de asesinatos: antes de las conversaciones del Gobierno de Felipe González en Argel en 1989; con motivo de los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla en 1992; tras la ruptura de las negociaciones con el Ejecutivo de José María Aznar en 1999, y después del fracaso de las negociaciones con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, de "forma menos vigorosa".

La banda, sin embargo, disminuyó su actividad durante los procesos de negociación y treguas declaradas. Cuestiones que incidieron en la percepción de los ciudadanos sobre la amenaza terrorista, que bajó considerablemente. Aunque nunca a los niveles de 2010. En el escenario actual también influye la lucha antiterrorista y el incremento de detenciones de miembros de la banda.

Desde 2004, ETA se ha cobrado 12 víctimas. Sólo ese año, el terrorismo internacional acabó con la vida de 192. Según el barómetro del Real Instituto Elcano del pasado noviembre, el 42% de los consultados percibían la violencia de ETA como una amenaza, mientras que un 30% eligió el terrorismo internacional. La serie histórica de estas encuestas muestra que la diferencia entre los dos temores se va estrechando y que cada vez más ciudadanos manifiestan una mayor preocupación por el terrorismo internacional. Aunque ETA sigue por delante.

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