La ciclogénesis se ceba con Vigo
24 horas después de la tormenta, decenas de locales de Vigo seguían encharcados. Una imagen por otro lado, nada comparable a la de ayer, cuando el agua, cerca del estadio de Balaídos, llegó a superar el metro de altura. La tormenta apenas dejó tiempo para reaccionar a los trabajadores de una gasolinera de Oia, en Pontevedra. En Vigo cayeron en una sola hora 40 litros por metro cuadrado. La consecuencia: socavones en carreteras y ríos con un caudal que hacía tiempo que no se veía.