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Airbnb saca de sus listas las casas de los colonos judíos

Las viviendas turísticas que los colonos judíos alquilan a través del portal de Airbnb desaparecerán en los próximos días de esa plataforma, según un comunicado divulgado esta semana por la compañía estadounidense. Esta decisión representa una victoria para el movimiento de boicot a la ocupación israelí.

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Asentamiento judío de Beitar Ilit, en Cisjordania. - REUTERS

La principal plataforma del mundo de alquiler de viviendas turísticas, Airbnb, con base en Estados Unidos, ha anunciado esta semana que en los próximos días sacará de sus listados todas las casas de colonos judíos situadas en la Cisjordania ocupada, por considerar que la ocupación israelí constituye una cuestión polémica.

La decisión se produce después de una amplia campaña de los palestinos y de ciudadanos de todo el mundo que han denunciado durante años que las viviendas de los colonos "promueven la discriminación estructural en tierra robada a los palestinos y viola directamente la ley internacional".

Una de las iniciativas en esa dirección ha reunido más de 150.000 firmas de todo el mundo denunciando que Airbnb se ha estado lucrando con la ocupación y con la desposesión de los palestinos durante años.

Sarah Leah Whitson, de la ONG Human Rights Watch, se ha mostrado satisfecha con la decisión y ha pedido a la otra gran compañía del sector, Booking.com, que la imite cuanto antes. Human Rights Watch está ultimando un informe en el que precisamente se denuncia que Airbnb y distintas compañías internacionales se benefician de la ocupación.

Solo afectará a unas 200 viviendas

La medida no tendrá muchas consecuencias prácticas para los usuarios de Airbnb puesto que solo afectará a unas 200 viviendas que hay en los asentamientos judíos y que se suprimirán del portal, según las estimaciones de la misma compañía, aunque se trata de una decisión que arrastra una significativa carga política y que otras compañías podrían imitar en el futuro.

Las viviendas de los colonos suelen ser alquiladas por judíos radicales que quieren experiencias fuertes, o por cristianos evangélicos, de Estados Unidos y de Israel. Representantes de los colonos han dicho que la medida no tendrá grandes consecuencias para ellos puesto que sustituirán el portal de Airbnb por otros portales.

La noticia es una victoria para los palestinos, y especialmente para el movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), un movimiento que desde hace más de una década lleva a cabo campañas internacionales contra la ocupación de los territorios palestinos. El BDS es un movimiento muy activo, particularmente en Estados Unidos, y que ha ido cobrando más fuerza en los últimos años, aunque no cuenta con el apoyo de los estados.

La noticia se ha recibido con furor en Israel. El ministro de Turismo, Yariv Levin, la ha calificado de “miserable” y ha replicado que pronto se impondrán “restricciones” a las operaciones de Airbnb en todo Israel. Levin no ha especificado que tipo de “restricciones” aprobará el gobierno de Benjamín Netanyahu, que continuamente impulsa la expansión colonial en Cisjordania, incluida Jerusalén. Según este ministro, se trata de una decisión “vergonzosa”.

Por su parte, el ministro de Asuntos Estratégicos, Gilad Erdan, que dirige y coordina las vigorosas acciones en el interior y el exterior contra el BDS, ha instado a los colonos afectados a que denuncien a Airbnb ante los tribunales israelíes, recordando que en este país existe una dura ley antiboicot. Erdan también ha dicho que comprobará con las autoridades de Estados Unidos si Airbnb está violando “las leyes antiboicot aprobadas en más de 25 estados” de Norteamérica.

Sin embargo, algunos políticos consideran que en Estados Unidos, donde el lobby judío es muy poderoso, será difícil que Israel consiga su objetivo. A este respecto, existe el precedente de la demanda interpuesta por los segregacionistas blancos contra el movimiento de Derechos Civiles, que realizó en su momento una campaña a favor del boicot de restaurantes y otros comercios de los segregacionistas. El Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó que el derecho al boicot está amparado por la Primera Enmienda de la Constitución.

Estas viviendas en el portal de Airbnb había causado un gran número de controversias 

“Conflictos nacionales existen en todo el mundo y será necesario que Airbnb expliqué por qué ha tomado una posición política racista con algunos ciudadanos israelíes”, ha añadido Erdan. El estado judío no reconoce las leyes internacionales ni las resoluciones de la ONU que dictaminan que Cisjordania es un territorio ocupado donde está prohibido desplazar población israelí civil. En la práctica, Israel considera a las colonias como una parte de Israel.

El Consejo de Yesha, que agrupa a las colonias de Cisjordania, también ha hecho público un comunicado condenatorio: “Una compañía que no tiene ningún problema en dictaduras de todo el mundo, y en lugares que no guardan ninguna relación con los derechos humanos, está señalando a Israel. Esto solo puede ser el resultado del antisemitismo o de una rendición ante el terrorismo, o las dos cosas”.

La declaración oficial colgada en el portal de Airbnb dice: “Hemos llegado a la conclusión de que tendremos que sacar de nuestros listados los asentamientos en Cisjordania que están en el centro de la disputa entre israelíes y palestinos”. La presencia de estas viviendas en el portal de Airbnb había causado un gran número de controversias y críticas en los últimos años en distintos países de Occidente.

Los palestinos han expresado su satisfacción, aunque temen que quizá no se haya dicho la última palabra y que la administración del presidente Donald Trump obligue a Airbnb a recular y reincorporar las casas de los colonos en sus listados.