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Al menos 45 muertos por una estampida durante una celebración religiosa en Israel

Decenas de miles de judíos se encontraban celebrando la festividad de Lag Baomer en el norte de Israel, en el evento más concurrido en el país desde el inicio de la pandemia de covid-19.

Los servicios médicos atienden a heridos, con los cuerpos de los fallecidos tapados en el suelo, tras la tragedia ocurrida durante la festividad del Lag Baomer, en el norte de Israel.
Los servicios médicos atienden a heridos, con los cuerpos de los fallecidos tapados en el suelo, tras la tragedia ocurrida durante la festividad del Lag Baomer, en el norte de Israel este viernes 30 de abril de 2021. DAVID COHEN / EFE

Al menos 45 personas han muerto este viernes tras una aparente estampida humana esta madrugada, cuando decenas de miles de judíos celebraban la festividad de Lag Baomer en el Monte Meron al norte de Israel, en un evento que fue el más concurrido en el país desde el inicio de la pandemia de covid-19.

Más de 20 de fallecidos fueron enterrados esta tarde, antes del inicio del Shabat (día de descanso judío), aunque 15 fallecidos aún no se han podido identificar.

Hasta la tarde, unos 32 cadáveres fueron reconocidos por allegados o familiares tras la avalancha que causó casi medio centenar de muertos en la festividad judía de Lag Baomer en el Monte Merón de Galilea (norte del país), informó el digital Times of Israel

La identificación de los cadáveres que quedan seguirá mañana por la tarde, tras acabarse el Shabat, concretó el mismo medio.

Entre los fallecidos hay menores de edad y también extranjeros: según el Canal 12 se habría identificado a un joven argentino y al menos a cinco estadounidenses, mientras la Embajada de EEUU en Israel intenta corroborar la información.

Más de cien personas heridas

En la tragedia, más de cien personas resultaron heridas. Decenas están en situación crítica, según los servicios de emergencia, que evacuan a los afectados para recibir atención médica y han instalado un hospital de campaña tras uno de los incidentes más trágicos de la historia reciente de Israel.

Se desconoce aún la causa exacta que causó el accidente pero la última hipótesis que se baraja es la de que se produjo una estampida humana. En un primer momento se informó de que podría haber sido por un escenario que se derrumbó, a lo que se habría añadido la aglomeración de gente en el área, concretó a Efe un portavoz del servicio de emergencias israelí United Hatzalah.

"Nuestros voluntarios en la zona explican que hubo un colapso debido al hacinamiento y las personas se cayeron unas encima de otras", lo que provocó que muchos "huyeran del lugar" y se encontraran en una situación de mayor saturación, agregó.

Evento sin restricciones

La festividad de Lag Baomer, en la que participaron decenas de miles de judíos ultraortodoxos que marcaban la celebración con cánticos y bailes en el Monte Merón de Galilea, se hizo sin grandes restricciones después de que Israel haya vuelto a una normalidad casi completa tras una veloz vacunación contra el coronavirus.

El Ejército israelí se desplazó para ayudar en la evacuación de heridos y proporcionar "tratamiento médico" sobre el terreno. Según medios locales, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó el incidente como "un terrible desastre".

Países de la comunidad internacional dieron su pésame

Líderes de muchos países de la comunidad internacional mostraron este viernes su pesar a las autoridades israelíes. Entre otros, el rey de Jordania, Abdalá II, o el rey de España, Felipe VI, expresaron sus condolencias al presidente del Estado de Israel, Reuvén Rivlin. Este también fue contactado por su homólogo palestino, Mahmud Abás.

"Estamos orando por las víctimas y esperamos la recuperación de los heridos", deseó Abás en una carta enviada a Rivlin.

La consternación en todo Israel por la trágica estampida derivó en gestos de solidaridad que se tradujeron en largas filas de personas para donar sangre en todo el país. Los residentes de localidades árabes de alrededor del Monte Merón también abrieron sus hogares a miembros de los equipos de rescate o evacuados, según prensa local.

Israel no vivía una tragedia de tal magnitud desde 2010, cuando un incendio forestal acabó con la vida de más de 40 personas.

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