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Censura Un humorista gráfico, última víctima del clima de persecución que reina en Israel

Apenas unos días después de que la Kneset aprobara la controvertida Ley de la Nacionalidad, que sitúa a los judíos por delante de los demás ciudadanos de Israel, una revista de Jerusalén ha despedido a un humorista gráfico que se ha burlado de Netanyahu justamente por haber impulsado esa ley.

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El selfie de Benjamín Netanyahu y otros conocidos diputados del Likud, el embrión de la caricatura. AP/Olivier Fitoussi

El humorista gráfico Avi Katz ha perdido su trabajo esta semana debido a una caricatura que apareció en el último número de The Jerusalem Report, una revista quincenal de información general que se publica en inglés en esta ciudad y se distribuye principalmente entre la comunidad judía de Estados Unidos.

El despido de Katz ha suscitado nuevas preguntas entre la clase política y los intelectuales de izquierdas acerca de los niveles de libertad que, en opinión de muchos, se están reduciendo rápidamente en Israel. Precisamente, la caricatura de Katz hacía alusión a la llamada Ley de la Nacionalidad, una norma básica que estos días ha aprobado el parlamento y que se ha cortado a la medida de los israelíes judíos y en detrimento de los no judíos.

La controvertida caricatura representaba al primer ministro Benjamín Netanyahu y a otros conocidos diputados del Likud como cerdos, haciendo una mención directa a la célebre novela de George Orwell Rebelión en la granja, una acerada crítica de Stalin y de la Unión Soviética que se publicó en 1945.

En Rebelión en la granja los cerdos llegan al poder prometiendo que habrá igualdad para todos los animales, pero una vez conseguido el poder establecen discriminaciones positivas para la clase gobernante, los cerdos, en relación con las demás especies animales. La viñeta sugiere que en Israel se vive una situación similar.

La ilustración de Katz porta la siguiente leyenda: “Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros”, firmado por George Orwell. El embrión de la caricatura fue un selfie que se publicó nada más aprobarse la polémica Ley de la Nacionalidad y en el que Netanyahu ocupa el lugar central.

La ilustración originó una serie de discusiones entre quienes consideraban que era una caricatura aceptable y quienes la consideraban inaceptable. Algunos de estos últimos llegaron a calificarla de “antisemita” argumentando que el cerdo es un animal impuro en el judaísmo.

The Jerusalem Report es una revista con un cuarto de siglo de existencia. Al principio era de orientación progresista pero esta orientación fue suprimida cuando la adquirió el diario The Jerusalem Post, un periódico claramente de derechas y defensor abierto de las políticas de Netanyahu.

Al hilo de esas discusiones, la dirección de The Jerusalem Post dijo que rescindía su vínculo con Katz, quien ha hecho dibujos para distintos medios de la compañía del periódico durante más de treinta años. La dirección del diario justificó la decisión por el aluvión de críticas que había recibido la última caricatura del dibujante.

“No puedo aparecer vinculado a una publicación que se deshace de uno de sus miembros simplemente porque su trabajo ha disgustado a algunos lectores”

El periodista y escritor Haim Watzman, de The Jerusalem Post, ha renunciado a su empleo en solidaridad con su compañero, mediante una carta. “Tras el despido de Avi Katz, les informo que no voy a escribir más para The Jerusalem Post”, dice Watzman a la dirección del diario.

“No puedo aparecer vinculado a una publicación que se deshace de uno de sus miembros simplemente porque su trabajo ha disgustado a algunos lectores”, dice Watzman en la misiva. “El periodismo, cuando se hace bien, siempre molesta a algunos lectores, y es una obligación de la dirección del diario o de la revista apoyar a los periodistas y a los otros miembros de la plantilla cuando los lectores se quejan sobre los análisis y las opiniones expresadas por la plantilla”.

“Y esto todavía es más verdadero en el caso de los dibujantes, cuyo trabajo es la sátira, y un buen satírico nunca se detiene para preocuparse sobre si molesta a los lectores”, dice Watzman, quien añade que durante el tiempo que él ha escrito en la revista seguramente ha ofendido a algunos lectores.

The Jerusalem Post no ha respondido a la carta de Watzman y la asociación de periodistas de Israel ha divulgado un comunicado expresando su preocupación por el despido de Katz, que no pertenece a la plantilla sino que es colaborador, así como pidiendo a la empresa del diario que explique las razones que hay detrás del despido.

El propio Katz ha comentado que la decisión de despedirlo le parece “idiota” puesto que la caricatura en cuestión “es relativamente suave”. El humorista ha añadido que ha recibido numerosas muestras de apoyo en los últimos días. Amigos de Katz han abierto una cuenta corriente para el humorista que ya ha recaudado más de 15.000 euros.

En medios progresistas se denuncia una y otra vez que el gobierno de Netanyahu está imprimiendo al país un giro hacia posiciones cada vez más antidemocráticas, una opinión que también se comparte desde el extranjero. La persecución no se detiene ante los no judíos sino que también se extiende a los judíos críticos con el sistema.

La misma Ley de la Nacionalidad, a la que se refiere la caricatura de Katz, ha sido una decisión muy polémica que ha impulsado el primer ministro pese a las advertencias de que vulneraba la igualdad de los ciudadanos de Israel de una manera clara.

Sin embargo, las políticas de Netanyahu en esa dirección cuentan con el apoyo del presidente Donald Trump y con una actitud pasiva de la Unión Europea que está animando al gobierno israelí a tomar decisiones cada vez más controvertidas.