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Ecuador acepta la solicitud de asilo diplomático de Julian Assange

Lo ha anunciado desde Quito el ministro de Exteriores Ricardo Patiño sosteniendo su decisión en que el fundador de WikiLeaks corre el peligro de ser extraditado a EEUU. El país suramericano desafía a Reino Unido que ha amenazad

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El Gobierno de Ecuador no se ha plegado a las presiones de Reino Unido y EEUU y ha aceptado la solicitud de asilo presentada por Julian Assange el pasado mes de junio. La decisión llega 50 días después de que el fundador de WikiLeaks buscara refugio en la embajada del país suramericano en Londres con el objetivo de frenar su extradición a Suecia y un posible traslado a Washington para juzgarlo por las revelaciones de la organización.

'El Gobierno del Ecuador, fiel a su tradición de proteger a quienes buscan amparo en su territorio o en los locales de sus misiones diplomáticas, ha decidido conceder asilo diplomático al ciudadano Julian Assange', dijo el embajador ecuatoriano de Exteriores, Ricardo Patiño, después de una extensa rueda de prensa en la que sostuvo que la decisión final se sustenta en el hecho de que Assange corre el peligro real de ser extraditado a EEUU y ser juzgado sin que se respeten sus derechos fundamentales ni las convenciones internacionales.

Patiño enumeró 11 puntos clave por los que Ecuador acepta la solicitud del fundador de WikiLeaks. Entre ellos, destacan los 'indicios de represalia' por parte de Reino Unido, Suecia y EEUU; 'que pese a las gestiones diplomáticas, los países a los que se les han pedido garantías del respeto de los derechos del señor Julian Assange no las han aportado y existe la certeza de las autoridades ecuatorianas de que es factible su extradición a un tercer país'.

También que estas evidencias demuestran que Assange 'no tendría un juicio justo' en el caso de ser llevado ante la Justicia de EEUU; que aunque debe responder por sus acusaciones en Suecia, 'Ecuador es consciente de la actitud de la Fiscalía sueca'; que se infiere que los terceros países involucrados 'no respetarían las convenciones internacionales'; y que 'si Assange es encarcelado de manera preventiva en Suecia se iniciaría una cadena de sucesos que impedirían que se tomaran decisiones de este tipo posteriormente'.

El jefe de la diplomacia ecuatoriana aseguró en su comparecencia que durante todo este tiempo han tratado de obtener de los países relacionados con el caso –EEUU, Reino Unido y Suecia– un compromiso para respetar los derechos fundamentales de Assange y que al no tener ninguna respuesta positiva, entonces se demostraría que puede haber otro tipo de intenciones en los gobiernos de esos países.

'Nuestro país ha apelado a obtener de Reino Unido las garantías más estrictas para que Julian Assange enfrente, sin obstáculos, el proceso jurídico abierto en Suecia. Dichas garantías incluyen que, una vez ventiladas sus responsabilidades legales en Suecia, no sea extraditado a un tercer país; esto es, la garantía de que no se aplique la figura de la especialidad. Por desgracia, y a pesar de los repetidos intercambios de textos, el Reino Unido en ningún momento dio muestras de querer alcanzar compromisos políticos, limitándose a repetir el contenido de los textos legales' explicó Patiño.

'Los abogados de Julian Assange solicitaron a la Justicia sueca que tome las declaraciones de Julian Assange en el local de la Embajada de Ecuador en Londres. El Ecuador trasladó oficialmente a las autoridades suecas su voluntad de facilitar esta entrevista con la intención de no interferir ni obstaculizar el proceso jurídico que se sigue en Suecia. Esta medida es perfecta y legalmente posible. Suecia no lo aceptó [...] El Ecuador auscultó la posibilidad de que el Gobierno sueco estableciera garantías para que no se extraditara en secuencia a Assange a los Estados Unidos. De nuevo, el Gobierno sueco rechazó cualquier compromiso en este sentido', añadió.

Patiño también aseguró que Ecuador se puso en contacto con EEUU para conocer oficialmente su posición sobre el caso Assange. Según el ministro se dirigieron tres preguntas directas y claras a la Casa Blanca, que versaban sobre la existencia de algún tipo de proceso oculto contra el australiano y qué tipo de legislación se le aplicaría. Pero 'la respuesta de los Estados Unidos ha consistido en que no puede ofrecer información al respecto del caso Assange, alegando que es un asunto bilateral entre Ecuador y Reino Unido', dijo

El país suramericano desafía de este modo a Reino Unido, que amenazó con asaltar la embajada en Londres recurriendo a una ley de 1987 que cancelaría el estatus diplomático de la legación y permitiría a las fuerzas del orden entrar en el edificio burlando el derecho internacional.

La primera reacción del ministerio de Exteriores británico llegó a través de un portavoz, que se dijo 'decepcionado por el comunicado del ministro de Exteriores de Ecuador'.

'Las autoridades británicas están en la obligación de extarditar al señor Assange a Suecia' 'Bajo nuestra legislación, el señor Assange ha agotado todas las vías de apelación, por lo que las autoridades británicas están en la obligación de extarditarlo a Suecia. Debemos cumplir con esa obligación', dijo. 'Seguimos empeñados en tratar de llegar a una solución negociada que nos permita cumplir con nuestras obligaciones de acuerdo a la ley de extradiciones', concluyó.

El Foreign Office confirmó que a las 18.00 horas (17.00 horas en Londres), el ministro de Exteriores británico, William Hague, hará una valoración de la concesión del asilo a Assange.

Por su parte, la directora de la Fiscalía sueca, Marianne Ny, emitió un comunicado en el que transmitió que por el momento la Justicia no piensa hacer ningún tipo de valoración. 'No vamos a hacer ningún comentario al respecto. Tampoco después de la decisión de Ecuador. Sólo nos pronunciaremos en el caso de que Assange sea definitivamente extraditado a Suecia', dijo.

Julian Assange recurrió a la embajada de Ecuador el pasado 19 de junio después de que el Tribunal Supremo desestimara su último recurso contra la petición de extradición de la Fiscalía sueca, que le acusa de dos presuntos delitos de naturaleza sexual. El fundador de WikiLeaks había pasado en arresto domiciliario los últimos 18 meses pero la decisión de la corte británica implicaba que en dos semanas sería trasladado a Suecia.