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El millonario al que en la televisión se le escapó que era un asesino se enfrenta a la pena de muerte

Robert Durst, miembro de una rica familia de Nueva York, y al que la Policía ya había investigado antes, confiesa haber matado a tres personas cuando creía que la cámara estaba apagada.

Durst, ante el tribunal de Luisiana. / MIKE SEGAR (REUTERS)

PÚBLICO / AG

Ocurrió durante el rodaje de un documental con un título premonitorio: El gafe. Al millonario estadounidense Robert Durst, heredero de una conocida familia de Nueva York que maneja un patrimonio estimado de unos 4.000 millones de dólares, se le escapó —en un supuesto descuido—decir que era el autor de varios asesinatos. El sábado fue detenido y el lunes fue acusado de asesinato en primer grado por la Fiscalía de Los Ángeles. Ahora se enfrenta a la pena de muerte.

Tras su confesión involuntaria, Durst fue arrestado. En la grabación, el multimillonario, creyendo que el micrófono estaba apagado, aparece diciendo que mató "a todos", en referencia a su amiga Susan Berman, su esposa Kathleen Durst y Morris Black, un vecino de Texas, tal y como ha informado la cadena estadounidense CNN.

La acusación de la Fiscalía implica una posible sentencia a la pena de muerte, en el caso de que finalmente sea condenado por la muerte de Berman en diciembre del año 2000. Los cargos han sido presentaron formalmente dos días después de los agentes del FBI arrestasen a Durst en Nueva Orleans.

El excéntrico millonario siempre ha estado en el punto de mira de la Justicia durante más de tres décadas en las que se le ha señalado como sospechoso de varias crímenes cruentos. Pero nunca se le había podido acusar formalmente.

Hasta estos momentos, Durst, de 71 años de edad, siempre se había declarado inocente de la muerte de su amiga Susan Berman. En el caso de su mujer, fue declarada desaparecida y muerta por la Policía, mientras que un tribunal lo declaró inocente del asesinato de Black.

Según la Fiscalía, Durst mató a la escritora Susan Berman en 2000 de un disparo en la cabeza. La acusación cree que Durst tiroteó a Berman en su casa de Los Ángeles debido a que la mujer había sido testigo de un crimen.

Berman murió antes de contar a los investigadores lo que sabía sobre la desaparición Kathleen McCormack, esposa de Durst, quien se encuentra en paradero desconocido desde 1982 tras manifestar su deseo de divorciarse de Durst. El caso que quedó sin resolver.

En 2001 Durst fue acusado de matar y posteriormente desmembrar a su vecino en un pueblo de Texas, cuyo cuerpo troceado apareció flotando en el mar.

Durst fue juzgado y exculpado por un jurado que determinó que había actuado en defensa propia tras un forcejeo con la víctima.

Las andanzas de Durst fueron recogidas en la serie documental de HBO The Jinx: The Life and Deaths of Robert Durst, un programa dirigido por Andrew Jarecki que propuso al realizador el propio Durst, deseoso de que alguien le dejara contar su historia.

La emisión del documental concluyó el domingo pasado e incluyó unas declaraciones de Durst en las que él habla consigo mismo cuando está en el baño mientras el micrófono sigue grabando.

"¿Qué demonios hice? Los maté a todos, por supuesto", se escucha decir a Durst en un momento en el que está solo.

Jarecki dijo hoy en una entrevista al programa "CBS This Morning" que el testimonio de Durst era auténtico y que él no tenía razones para dudar de su veracidad.

Durst fue detenido el sábado en Nueva Orleans a petición de las autoridades angelinas y esta mañana los tribunales de Luisiana dieron luz verde a su traslado a esa ciudad californiana para responder ante las nuevas evidencias que le señalan como responsable del fallecimiento de Berman.

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