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George Floyd Houston se vuelca en la despedida a George Floyd en un país abierto en canal sobre el debate en torno a la reforma de su Policía

Miles de ciudadanos desfilaron ayer en Texas durante seis horas para despedirse de Floyd en la que fue su ciudad. Varios alcaldes y gobernadores del país anuncian iniciativas para reformar la Policía y el Partido Demócrata presenta una propuesta de ley en el Congreso.

Ciudadanos y ex alumnos de la escuela secundaria de Yates levantan sus puños durante una vigilia en honor a George Floyd, en el campo donde jugó fútbol en Houston, Texas. REUTERS / Adrees Latif
Ciudadanos y ex alumnos de la escuela secundaria de Yates levantan sus puños durante una vigilia en honor a George Floyd, en el campo donde jugó fútbol en Houston, Texas. REUTERS / Adrees Latif

Decenas de miles de personas desfilaron ayer durante seis horas (de una a siete de la tarde, ante el féretro de George Floyd en la Iglesia de la Fuente de la Alabanza, en Houston, Texas, en cuyo tercer distrito creció y vivió Floyd hasta que se mudó a Mineápolis para empezar de cero y reconstruir su vida hace seis años.

Mientras su ciudad lo acompañaba en el último de los tres actos públicos de despedida organizados desde su muerte el 25 de mayo, Estados Unidos se abría en canal en torno a un debate que Floyd ha hecho impostergable: la reforma de la Policía. Un reguero de ciudades y Estados anunciaron reformas para modernizar el Cuerpo e implementar otro enfoque en la lucha contra la criminalidad. Las protestas por la muerte de Floyd continuaron de nuevo en multitud de ciudades estadounidenses, como Washington, Nueva York y Los Ángeles.

Los hermanos de Floyd, Rodney y Philonise, tomaron la palabra en la ceremonia de ayer. "Si le hubieran dicho que tendría de sacrificar su vida para unir al mundo, conociéndolo, lo habría hecho", dijo el primero. Philonise reclamó: "Queremos justicia, no dejaremos que se cierre esa puerta". Su hermano George, que falleció a los 46 años asfixiado por el agente Derek Chauvin nada más ser detenido, será enterrado mañana en Houston tras un funeral privado. Sus restos mortales reposarán junto a los de su madre, según informó la funeraria a la CNN. El de ayer fue el tercer acto de despedida de George Floyd, tras los realizados en Mineápolis el pasado jueves y el celebrado el sábado en su localidad natal, Raeford, Carolina del Norte.

En la ceremonia de despedida en la Iglesia de la Fuente de la Alabanza participaron, entre otros, el gobernador de Texas, Greg Abbott, del Partido Republicano, y el alcalde de Houston, Sylvester Turner, demócrata; el exvicepresidente y candidato de este partido a disputarle la Casa Blanca a Trump en noviembre, Joe Biden, viajó hasta Houston para reunirse durante más de una hora con la familia de Floyd. "Biden ha escuchado el dolor de la familia y compartido su desgracia", dijo a la CNN el abogado de los Floyd, Benjamin Crump.

El gobernador de Texas no descarta una reforma policial tras reconocer la inadecuada formación de la Policia en el Estado

Abbott, que también se reunió con la familia, reafirmó su compromiso para "que nunca ocurra algo así en el Estado de Texas. Desde su muerte ha sido un día triste. Ésta es la tragedia más horrible que he observado personalmente. Pero George Floyd va a cambiar el futuro de los Estados Unidos. No ha muerto en vano". El gobernador reconoció a la CNN que uno de los desafíos en Texas es la inadecuada formación de la Policía y no descartó incluso que la reforma policial se materialice en una Ley George Floyd.

Un reguero de ciudades y Estados han anunciado desde el domingo medidas en esa dirección, entre ellas, núcleos como Nueva York, Mineápolis, Los Ángeles o la capital, Washington, o Estados como Arkansas o Washington. El alcalde neoyorkino, Bill de Blasio, del Partido Demócrata, fue quien más alto puso el listón y concretó el domingo que iba a retirar fondos a la policía de la ciudad para destinarlos a educación, sanidad, servicios sociales y desarrollo de los barrios, como medida también para atajar el problema de las desigualdades y la violencia.

De Blasio siguió así la línea de una de las consignas más gritadas estos días en las calles de Estados Unidos a consecuencia de la muerte de Floyd: Defund the Police, esto es, desfinanciar la Policía. El Ayuntamiento de Nueva York dedica cada vez un presupuesto más y más elevado en este concepto en detrimento de los programas sociales, sanitarios y educativos.

Aunque este enfoque más holístico se está debatiendo y extendiendo tras las masivas protestas por la muerte de Floyd, fuentes de Joe Biden aseguraron ayer a la CNN que el candidato demócrata no está a favor de retirar fondos a la policía, si bien sí apoya "la urgente necesidad de reformas, incluyendo, entre otros elementos, la financiación de las escuelas públicas, los programas de verano y el tratamiento de la salud mental". Más tarde, Biden concretó a la cadena CBS: "No apoyo desfinanciar la Policía y sí condicionar la ayuda federal a la Policía sobre la base de si cumplen ciertos criterios básicos de decencia y honorabilidad".

El Partido Demócrata presentó una propuesta en el Congreso para reformar la Policía, sobre todo centrada en la profesionalización, modernización y formación del Cuerpo, a fin de atajar para siempre los abusos policiales y las muertes como la de Floyd.

Trump se ha posicionado totalmente en contra de reasignar fondos policiales para otros usos de carácter más social

Donald Trump respondió raudo a estos movimientos vía Twitter. "¡Ley y orden!", escribió, y acusó a los demócratas de ser "izquierda radical". Más tarde, en la rueda de prensa en la Casa Blanca, la portavoz Kayleigh McEnany, tiró de manual y aseguró que el presidente se opone a que se reasignen fondos policiales para otros usos de carácter más social. "Eso significa recortar a la Policía, significa reducir los departamentos de Policía, cuando no deshacerse de ellos por completo. Él no está de acuerdo con eso y el resto de Estados Unidos", se arrogó, "tampoco lo está".

Mientras que los vecinos Floyd desfilaban en Houston para darle su último adiós, en Mineápolis el expolicía Derek Chauvin compareció virtualmente en un tribunal de la ciudad. La juez Jeannice Reding apoyó la petición de fianza realizada la semana pasada por el fiscal del caso y la dejó fijada en 1,25 millones de dólares (1,11 millones de euros). La defensa de Chauvin, quien en un principio sólo fue despedido y tardó cuatro días en ser detenido, no puso ninguna objeción.

Tras el acto público de despedida ayer en la Iglesia de la Fuente de la Alabanza, la escuela secundaria Jack Yates, en la que estudió Floyd, organizó una vigilia en su memoria desde las 19.30 horas, según anunció la asociación de exalumnos en su Facebook. Floyd fue parte de la clase del 93. La vigilia se llevó a cabo en el campo de fútbol americano del equipo del instituto, los Yates Lions, los Leones de Yates.

Los asistentes llenaron el campo en la víspera de su entierro con camisetas de carmesí y oro, los colores de la equipación de los Lions, e iluminaron la noche con una vela, como pidió la asociación de exalumnos. En un comunicado, los excompañeros de Floyd afirmaron: "Estamos profundamente tristes y furiosos por el asesinato sin sentido de nuestro querido león. Deseamos expresar nuestro apoyo a la familia y amigos de Floyd. Nosotros, junto con millones de personas en todo el mundo, exigimos justicia ante esta injusticia".

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