Público
Público

Grecia aplaza un día la decisión final sobre el Gobierno o las elecciones

El presidente Papoulas no llega a ningún acuerdo tras reunirse con los líderes políticos. Syriza no participará en la negociación final este lunes

PÚBLICO.ES

El rompecabezas de Grecia se resolverá finalmente este lunes. Después de un domingo de intensas reuniones en las que el presidente Karolos Papoulias ha tratado de convencer a los principales partidos para que se unieran en una coalición y formaran un Ejecutivo temporal, no han surtido efecto por la oposición de Syriza, la coalición de izquierdas de Alexis Tsipras que se ha negado a aceptar compartir gabinete con los conservadores de Nueva Democracia (ND) y los socialistas del Pasok.

Para Tsipras es imposible que su partido se alíe con las dos formaciones que han gobernado Grecia en los últimos 40 años y a los que -como se comprobó en las últimas elecciones- la mayor parte de la población acusa de ser los causantes de la crisis económica que está resquebrajando el país. Pero no solo eso. El líder de Syriza, que ya ha anunciado que no participará en la reunión de mañana, es contrario a que el pueblo griego siga sufriendo las imposiciones draconianas de la Troika (Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo).

Y por ello, sus principales condiciones para sentarse a negociar este lunes pasan por la no aprobación del plan de rescate de la Unión Europea y la reforma de los planes de ajustes impuestos hasta el momento por ND y Pasok.

"Los partidos de la coalición han gobernado Grecia en los últimos dos años y aún continúan chantajeando al pueblo. Pero los griegos no pueden seguir siendo chantajeados", advirtió Tsipras esta mañana, antes de afirmar que nunca sería "cómplice" del "crimen" que están cometiendo estos partidos.

De esta manera Papoulias, antes de verse forzado a convocar unas nuevas elecciones en las que no sería descabellado que ganara Syriza, prefiere jugar su última carta y reunir a los partidos que apoyan la permanencia de Grecia en la eurozona.

Para poder formar un Ejecutivo, a ND y Pasok, que juntas suman 149 escaños tras las elecciones del pasado domingo, se les debería unir una tercera formación. Esta tarde hubo rumores de que la Izquierda Democrática - Dimar- estaría dispuesta a aceptar.

"Nos están pidiendo es que ignoremos el veredicto del pueblo, que consintamos sus errores" Aunque Papoulias, consciente de que Syriza fue la segunda fuerza más votada y seguramente temiendo la reacción social que podría tener su no entrada en el hipotético Gobierno, ha presionado hasta el final para convencer a Tsipras.

El líder de la izquierda fue claro en su intervención: "Tienen una mayoría aritmética en el Parlamento, así que dejémosles que trabajen. Lo que sería irracional y no tendría precedentes es que entráramos también nosotros. No están buscando eso, ellos solos se bastan", dijo.

"Lo que nos están pidiendo es que ignoremos el veredicto del pueblo, que consintamos sus errores y puedan continuar con la destrucción de nuestra sociedad y nuestra economía", añadió.

Venizelos pasa al ataque

Para el exministro socialista, Evangelos Venizelos, la moneda tiene una cara completamente distinta. No solo acusó a Tsipras de haber dinamitado las reuniones por su oposición a los planes económicos impuestos desde fuera sino que dijo que estaba mostrando "un nuevo tipo de comportamiento arrogante".

Para Venizelos, la única realidad posible es que Grecia continúe en el euro y siga respetando los pactos, con Europa de ahí su descalabro electoral el pasado domingo. Es obvio que a Tsipras unas nuevas elecciones podrían beneficiarle por haberse colocado tan claramente de la parte de los ciudadanos y contra el establishment político tradicional. Ese bipartidismo ND-Pasok murió el domingo y Syriza se convirtió en la segunda fuerza más votada superando todas las expectativas.

El líder socialista opinó que lo que estaba intentando hacer ahora Tsipras era neutralizar la victoria de la ND tratando de forzar los comicios, aunque según él "la división del electorado que vimos la semana pasada podría reflejarse de un modo totalmente distinto en las próximas".

Samaras, positivo

El tercero en discordia, Antonis Samaras (ND), presumió de haber hecho todo lo posible por unir a los partidos y se mostró confiado en que Papoulias pueda encontrar una solución final. Como Venizelos, Samaras también optó por atacar a Tsipras acusándolo de "no estar escuchando el mandato del pueblo. No sé a dónde quiere llegar con todo esto", dijo en un breve comunicado. 

Las encuestas indican el camino. Según el último sondeo, la popularidad de Syriza no ha dejado de crecer y si se tuvieran que repetir los comicios vencería en las urnas con la suficiente ventaja como para formar un Gobierno por su cuenta.

Entonces Grecia entraría en una nueva fase de consecuencias imprevisibles pero los griegos tendrían la oportunidad de oponerse frontalmente por primera vez desde que estallara la crisis a los poderes que los han llevado a la bancarrota. Y esto no es algo malo. Incluso si abandonan el euro.