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Obama dice que no haber intervenido en Libia hubiera "traicionado lo que somos"

El presidente de EEUU afirma que mantenerse al margen "hubiera acarreado un gran precio" moral y estratégico. Obama no ha utilizado en ningún momento la palabra "guerra"

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Barack Obama ha vuelto a defender los motivos que han llevado a EEUU a participar en la intervención militar aliada en Libia. Hay dos ideas que ha dejado claras: la primera, que el objetivo no consiste en derrocar a Gadafi y la segunda, que quiere desterrar los recuerdos que esta operación trae a los estadounidenses de la nefasta guerra de Irak.

El presidente de EEUU ha incidido en varias ocasiones en destacar el papel humanitario que están desarrollando las fuerzas aliadas, impidiendo la masacre de miles de libios, como en su día amenazó el dictador. Nada que ver con un interés por que haya un cambio de regimen. Todo para terminar de convencer a una sociedad recelosa y poco interesada en la intervención, según las encuestas.

En un discurso de 27 minutos de duración en la Universidad Nacional de Defensa, Obama defendió la urgencia moral de una intervención que ha salvado 'numerosas vidas' y ha 'conseguido detener el avance mortal' de las tropas del dictador libio, Muamar el Gadafi.

Mantenerse al margen, sostuvo, 'hubiera acarreado un gran precio y hubiera traicionado lo que somos', cuando Gadafi amenazaba con entrar a sangre y fuego en los últimos reductos rebeldes.

'Algunos países pueden ser capaces de hacer la vista gorda ante las atrocidades en otras naciones. EEUU es diferente. Y como presidente, rechacé esperar a ver las imágenes de matanzas y de fosas comunes antes de tomar medidas', subrayó Obama.

'EEUU tenía un importante interés estratégico'

Pero, además, EEUU tenía 'un importante interés estratégico' en impedir la victoria de Gadafi, afirmó Obama.

De otro modo, miles de refugiados procedentes de Libia hubieran ejercido una gran presión sobre los procesos de transición incipientes en los vecinos países de Egipto y Túnez.

Además, la credibilidad de la ONU se hubiera visto en entredicho y 'los nacientes impulsos democráticos' en la región se hubieran visto sofocados por dictadores que habrían concluido que la mejor estrategia es aferrarse al poder por todos los medios.

El cambio en Oriente Medio, consideró, 'no se puede echar atrás'. Aunque el progreso será desigual y distinto según los países, pero 'debemos alinearnos con quienes creen en los mismos principios básicos que nos han guiado en tantas tormentas', dijo.

Aunque insistió en que sería recomendable que Gadafi abandonase el poder, descartó que las operaciones militares aliadas incluyan su derrocamiento entre los objetivos de la misión aliada, algo que consideró que representaría 'un error'.

EEUU traspasará el liderazgo de la misión a la OTAN este miércoles

'Si intentáramos derrocar por la fuerza a Gadafi, nuestra coalición se dividiría' y aumentarían los riesgos para las tropas aliadas, consideró.

Por eso, ha apostado por que sea el propio pueblo libio el que decida el futuro político que desea. Las fuerzas aliadas precisamente se reúnen este martes en Londres para avanzar en una solución pacífica y diplomática en Libia, que logre forzar la marcha de Gadafi por vías políticas y unifique a la heterogénea oposición rebelde.

Obama ha aprovechado la intervención para anunciar que será este miércoles cuando la OTAN asuma todo el control de las operaciones, que han estado dirigidas por EEUU desde el pasado 18 de marzo tras la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. anunció.

Pese a la asunción de la responsabilidad ofensiva por parte de la OTAN, EEUU no se retirará completamente de Libia y mantendrá su participación en operaciones de vigilancia y espionaje. En cualquier caso, aunque la operación no tiene una fecha de conclusión -significativamente, el presidente no aludió a cuándo podría concluir la intervención- no será un nuevo Irak, aseguró el mandatario, que en ningún momento utilizó la palabra 'guerra' para referirse a lo que ocurre en Libia.

'Cambiar el régimen (en Irak) nos costó ocho años, miles de vidas estadounidenses e iraquíes y casi un billón de dólares. No es algo que nos podamos permitir repetir en Libia', sostuvo Obama para finalizar su discurso.