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Palestina ​El delfín de Abás, una de las voces más hostiles contra Hamás

Mohammad Shtayyeh es el nuevo primer ministro de los palestinos. Se trata de un intelectual relativamente joven, de 60 años, que es economista de carrera y que ha ocupado cargos destacados dentro de la OLP y en la administración palestina. En su entorno se afirma que con toda probabilidad es el futuro heredero del presidente Mahmud Abás.

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Mohammad Shtayyeh durante su nombramiento como primer ministro palestino (a la izquierda), junto al presidente Mahmoud Abbas (a la derecha). / REUTERS

Después de muchos años en los que el partido Fatah ha pedido la designación de un sucesor de Mahmud Abás, el domingo el presidente palestino nombró a Mohammad Shtayyeh primer ministro y las consultas para formar el nuevo gobierno ya han comenzado con distintas formaciones integradas en la OLP.

Pero este no es, de ninguna manera, un nombramiento como el de los dos primeros ministros anteriores, unos tecnócratas que significativamente no eran de Fatah, el partido que controla la OLP, y en medios palestinos se señala que finalmente Abás, de 83 años, ha decidido dar una indicación clara de por dónde van los tiros en su complicada sucesión al frente de la dirección palestina.

Nacido en 1958 en una aldea cercana a la ciudad de Nablús, Shtayyeh tenía nueve años cuando Israel ocupó Cisjordania en la guerra de 1967. Estudió en la Universidad de Birzeit, en Ramala, y posteriormente se doctoró en Economía por Sussex University en el Reino Unido, antes de regresar a Cisjordania en los años ochenta.

Shtayyeh tenía nueve años cuando Israel ocupó Cisjordania en la guerra de 1967

La apuesta de Abás por Shtayyeh parece la más natural puesto que éste es un político moderado que no está mal visto por Israel ni por Estados Unidos, los países que dominan a los palestinos ante la trágica y costosa pasividad de la Unión Europea. A primera vista, ningún otro político tiene la capacidad necesaria para aglutinar a Fatah y satisfacer a las potencias citadas. Otros personajes visibles, como Saeb Erekat, carecen de apoyo suficiente dentro de la formación fundada por Yaser Arafat.

Ahora Shtayyeh tendrá que demostrar si también posee dotes de mando en un mundo tan complejo y exigente, tanto en el interior como el exterior, como es el mundo palestino. Seguramente Abás dirigirá sus pasos en un futuro próximo antes de confirmar a Shtayyeh como sucesor al frente de Fatah y de la OLP, una circunstancia que con toda probabilidad se producirá dentro de no mucho tiempo habida cuenta de la edad de Abás.

Durante más de una década Shtayyeh ha trabajado al lado de Abás como confidente, consejero y desempeñando cargos importantes. Ya en 1991, cuando se celebró la Conferencia de Madrid, formó parte de la delegación palestina como experto en economía, si bien no fue uno de los delegados más visibles.

En las negociaciones de 2013-14 impulsadas por el secretario de Estado John Kerry también desempeñó un papel destacado como experto en economía. En cierta medida ha jugado un papel significativo en todos los contactos sobre temas económicos que han tenido lugar entre palestinos e israelíes, y que luego los israelíes no han respetado más que cuando les ha sido beneficioso.

Reconocido como “moderado” incluso por Israel, Shtayyeh en un defensor a ultranza de la solución de los dos estados, una iniciativa que ha perdido fuelle debido a la constante expansión de Israel en los territorios ocupados, y que ha dejado de ser viable para muchos. En sus últimas apariciones ante la prensa, sigue defendiendo la solución de los dos estados aunque se le percibe un notable cansancio a causa de la incapacidad de la comunidad internacional para forzar una evacuación del ejército y los colonos judíos de Cisjordania, incluida Jerusalén.

Shtayyeh ha sido profesor en la Universidad de Birzeit donde estudió y ha desempeñado con anterioridad el cargo de ministro en dos ocasiones. También ha ocupado cargos de relevancia en el Consejo Económico Palestino para el Desarrollo y la Reconstrucción, especialmente en el área del desarrollo económico. Bajo la batuta de Shtayyeh, este Consejo, que nunca ha dejado de operar en la Franja de Gaza, ha sido una de las instituciones palestinas más exitosas.

Su nombramiento como primer ministro le obligará a negociar con otras facciones de la OLP para formar un gobierno plural, si bien será difícil que negocie con garantías con Hamás, que no está en la OLP, o con el Frente Popular para la Liberación de Palestina, que mantiene una tensa relación con Fatah y con Abás en particular.

Enemigo declarado de Hamás

Con respecto a Hamás, Shtayyeh es un enemigo declarado de la organización islamista que gobierna la Franja de Gaza. Ha acusado a Hamás de no buscar la reconciliación interpalestina y de no querer que se celebren elecciones. Los últimos comicios generales fueron en 2006 y Hamás, que los ganó holgadamente, teme, probablemente con razón, que los islamistas sean apartados del poder en Gaza y hasta excluidos de las elecciones.

No se espera que con Shtayyeh como primer ministro el futuro gobierno palestino modifique sus políticas de los últimos años, ni con respecto a Israel ni con respecto a Estados Unidos. Como hasta ahora, será Abás quien tome las decisiones importantes, también en relación al próximo “acuerdo del siglo” que prepara Washington y que los palestinos se verán obligados a rechazar completamente debido a la creciente dependencia de Washington de Israel.

Shtayyeh, perteneciente a la generación más joven del comité central de la OLP, es un intelectual reconocido que cuenta en su haber con un gran número de publicaciones académicas e históricas, e incluso ha publicado ficción. En sus textos, lo mismo puede citar la Biblia que a pensadores occidentales. Una persona de su entorno revela que en los años ochenta fue torturado por las fuerzas israelíes en Ramala y arrojado moribundo a la calle. Lo salvó de la muerte un transeúnte que lo llevó a un hospital.