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Hamon El candidato socialista a las elecciones de Francia se enfrenta a la rebelión de su partido

Una veintena de diputados del partido anuncian que no apoyarán a Hamon, vencedor de las primarias socialistas. Buena parte del PS estaría preparando una deserción en masa en favor de Macron, según los medios galos

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Hamon, durante la noche de la celebración de las primarias en el partido socialista. REUTERS/Christian Hartmann

Tras su triunfo en las primarias de su partido, el nuevo líder socialista, Benoît Hamon, comenzó esta semana la tarea de reconstruir la izquierda, empezando por su propia formación, y de mantener su candidatura, en busca de alianzas que le permitan optar a superar la primera vuelta de las presidenciales de abril.

El que fuera ministro de Educación de François Hollande durante cinco meses en 2014, antes de abandonar el Gobierno descontento con el rigor presupuestario decidido por el presidente, tiene como primera misión que su partido no salte por los aires.

Ninguno de los miembros del actual Ejecutivo ni el aparato socialista le apoyaron en la campaña de las primarias que, en la segunda vuelta, le enfrentó al ex primer ministro Manuel Valls. De hecho, este martes, una veintena de diputados socialistas han anunciado que no tienen intención de apoyarle, al considerar que su programa no reúne las condiciones para cerrar filas en torno a él.

"Reivindicamos nuestro derecho a retirarnos"

Bajo el título Reivindicamos nuestro derecho a retirarnos, han publicado un artículo en el diario Le Monde y firmado por Christophe Caresche, cercano al ex primer ministro Manuel Valls y por Gilles Savary, en tanto que miembros de los llamados Reformadores. Ese grupo integra en la Asamblea Nacional y en el Senado desde 2013 a entre 50 y 80 parlamentarios "que han apoyado fielmente el proceso de reforma emprendido por el presidente", François Hollande, para "modernizar Francia y proteger su modelo social".

El texto lo suscriben de forma directa 20 parlamentarios de los Reformadores, y en él reconocen que la victoria de Hamon en las primarias, en las que derrotó el pasado domingo a Valls con más del 58 % de los votos, fue "clara, legítima e incontestable". Pese todo, subrayan que las divisiones en el seno del Partido Socialista son más profundas que nunca y hay una fisura real "entre dos sensibilidades ideológicamente distantes".

"Somos socialistas y tenemos la intención de seguir siéndolo", aclaran esos diputados, que dicen verse frente a un dilema "inédito", el de defender un proyecto presidencial "concebido como la antítesis de una acción de mandato".

Estos representantes del ala derecha del partido aseguran no poder sentirse vinculados a un proyecto que desprecia "el valor del trabajo", y no creen que el futuro de la izquierda en las presidenciales pueda pasar por una "izquierda radicalizada". "Por eso reivindicamos alto y claro nuestro derecho de retirarnos de la campaña presidencial", concluyen los firmantes, que no aclaran a quién o cómo van a apoyar en los comicios de abril y mayo próximos. También el ministro de Finanzas, Michel Sapin, muy próximo a Hollande, ha amenazado este martes con no apoyar a Hamon si no emprende el camino hacia lo que considera el centro del partido. Se refería así a varias de las medidas anunciadas por el candidato socialista, entre las que se encuentra una de las propuestas estrella: la renta básica universal.

Valls, durante la campaña de las primarias socialistas. REUTERS/Gonzalo Fuentes

Macron en el horizonte

Dadas las dificultades a las que se enfrenta Hamon, su primer encuentro fue ayer con el actual primer ministro, Bernard Cazeneuve, un fiel de Valls, con quien se entrevistó durante hora y media en la sede gubernamental para, según indicó a la salida, "sentar las bases de la unión de la izquierda en términos claros".

El primer ministro le puso como condición asumir parte del legado de Hollande para atraer a la totalidad del partido. "La izquierda no ganará si no está unida (...) y no lo hará si no asume los logros del mandato de François Hollande, de los que tenemos que estar orgullosos", dijo. También se refirió a la propuesta de la renta básica universal. Así, afirmó que vigilará que el proyecto del vencedor de las primaras sea "creíble, exigente con la verdad y acorde con la realidad y los desafíos del momento". Sin embargo, el candidato de los socialistas franceses se ha mostrado firme en su propuesta en una entrevista en France 2.

El peligro que afronta Hamon es que la facción más liberal del PS le abandone en favor del socio-liberal Emmanuel Macron, también ministro de Hollande y sobre el que muchos en el partido creen que defiende mejor el legado del presidente. Algunos diputados socialistas ya lo hicieron en la misma noche electoral, siguiendo el camino marcado antes por eminentes socialistas, como Gérard Colomb, el alcalde de Lyon, tercera ciudad del país.

Una sangría que puede acelerarse en los próximos días si los sondeos mantienen que Macron tiene más opciones de pasar a la segunda vuelta que Hamon. De hecho, algunos medios galos ya apuntan a que buena parte del partido prepara una deserción en masa en favor del titular de Finanzas.

En esta tesitura, las pocas opciones que tiene Hamon pasan por aliarse con el neocomunista Jean-Luc Mélenchon y con el ecologista Yannick Jadot, algo que ya anunció en su discurso de la victoria que intentaría. El primero, que ya obtuvo un 11% de los sufragios en las presidenciales de 2012, un porcentaje similar al que le auguran los sondeos en abril, se ha pronunciado a través de su blog para indicar, con su habitual retórica irónica, que el nuevo líder socialista "canta canciones parecidas" a las suyas.