Público
Público

El presidente tunecino ordena liberar a los arrestados en las revueltas

El Ejército se desplegó este miércoles por la capital después de otra noche de violencia.

AGENCIAS

El presidente de Tunez, Zine el Abidine Ben Alí, ha ordenado la liberación de todas las personas que han sido detenidas en los últimos días por las revueltas contra el Gobierno.

Al mismo tiempo, algunas agencias de información aseguran que ha decidido cesar al ministro de Interior, Rafik Belhaj Kacem.

La medida parece dirigida a calmar los ánimos de los manifestantes después de otra noche de violencia. El Ejército se ha desplegado por primera vez en las calles principales y edificios oficiales de la capital.

Anoche, en Túnez capital, los disturbios se generalizaron en los barrios pobres del extrarradio, y la Policía y el Ejército montaron numerosos controles en el cinturón de accesos por carretera. En el barrio de la Cité Etadamén (a 15 kilómetros del centro) más de mil jóvenes se manifestaron, prendieron fuego a un autobús y asaltaron numerosos comercios y sucursales bancarias.

También en los barrios de Le Kram y la Goulette, a menos de cuatro kilómetros de Cartago donde se encuentra el Palacio Presidencial, se produjeron lanzamientos de cócteles molotov y enfrentamientos con las fuerzas policiales.

En la céntrica avenida Habib Burguiba, la principal del país, se desplegaron numerosas unidades antidisturbios en torno a los ministerios y edificios oficiales e impidieron cualquier concentración de personas, según constató Efe. Los locales públicos y restaurantes permanecieron cerrados durante toda la noche en la capital.

En la ciudad de Gafsa los enfrentamientos entre jóvenes manifesantes y las fuerzas del orden se sucedieron durante toda la pasada noche hasta bien entrada la madrugada, según fuentes sindicales, que cifraron en siete los muertos por los disturbios de anoche. Los manifestantes lanzaron cócteles molotov y la policía utilizó gases lacrimógenos para contener la protesta.

Los manifestantes lanzaron cócteles molotov y la policía utilizó gases lacrimógenos para contener la protestaEn la ciudad de Beja, a 100 kilómetros al sur de la capital, los participantes en la protesta quemaron una comisaría de Policía y la sede regional de la Reagrupación Constitucional Democrática (RCD), el partido de Ben Alí.

En Kaserín, donde el lunes los enfrentamientos causaron varios muertos, se decretó el toque de queda y se produjeron disturbios tras la visita del ministro de Sanidad, Monder Zenaidi, al hospital donde se encuentran ingresados los heridos. El hospital sufrió daños y varias ambulancias fueron incendiadas, según indicaron a Efe los testigos.

En Feriana, cerca de Kaserín, los manifestantes lanzaron cócteles molotov que provocaron el incendio de dos sucursales bancarias, y asaltaron dos farmacias y varios comercios. También en la localidad de Yenduba fue pasto del fuego una oficina de Correos.

Más noticias de Internacional