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Gobierno italiano Por qué Renzi abre una crisis de Gobierno en Italia y qué opciones tiene Conte para superarla

Matteo Renzi abandona el Gobierno transalpino de Giuseppe Conte por razones "democráticas" y, oficialmente, por la gestión del Fondo de Recuperación Europeo. Las razones, sin embargo, tienen relación con lo personal: el líder de Italia Viva (IV) no tolera estar en la segunda fila de la política italiana. Con todo ello, Conte se enfrenta a una semana decisiva.

13/01/2021. Matteo Renzi en una rueda de prensa en Roma. - Reuters
Matteo Renzi en una rueda de prensa en Roma. Alberto Pizzoli / Reuters

Al final, aunque oficialmente él no lo va a admitir jamás, todo se ha desencadenado por una cuestión personal. Matteo Renzi, primer ministro entre 2014 y 2016, el pasado miércoles abandonó la coalición de la actual mayoría de Gobierno del presidente italiano Giuseppe Conte, que queda al descubierto para seguir al frente del Palacio Chigi.

Al principio favoreció el segundo Ejecutivo de Conte para evitar que el líder soberanista de la Liga, Matteo Salvini, no lograra el poder como primer ministro. Ahora, tras patalear varias semanas, decidió retirar sus ministras en aras, según él, de "respetar las normas democráticas" y porque, oficialmente, no está de acuerdo acerca de cómo el Gobierno italiano repartirá los más de 200.000 millones procedentes del Fondo de Recuperación Europeo.

Pero la razón es otra: Renzi apuesta a ciegas solo él mismo. Siendo primer ministro, convocó un referéndum constitucional a finales de 2016 que centró sobre su persona, para así cambiar la Carta Magna transalpina. Lo perdió y dimitió prometiendo que "dejaría para siempre la política". Y volvió, presentándose a las elecciones de 2018. Las perdió, con un 18%, entonces como líder del reformista Partido Democrático (PD), viendo cómo los antiestablishment del Movimiento 5 Estrellas (M5E) y los soberanistas de la Liga de Matteo Salvini formaban juntos un Ejecutivo inédito.

Cuando Salvini dejó la coalición junto al M5E para provocar un adelanto electoral y así capitalizar el 34% en los sondeos; Renzi, todavía del PD, decide favorecer la unión de su partido con el adversario natural, el M5E. Así surgió el segundo Gobierno de Conte, para alejar a Salvini y a los soberanistas del Ejecutivo. Entre otras cosas, porque en 2022 se elegirá el nuevo jefe del Estado, que hoy es Sergio Mattarella.

"Ha traicionado a todos los que han hecho pactos con él"

Quince días después del Conte 2, a mediados de septiembre, Renzi funda un partido todo suyo, Italia Viva, prometiendo que no iba a influir en el recorrido del Ejecutivo. Dijo. "Miente desde hace 10 años y cada vez que respira", escribió en un duro artículo de opinión el conocido periodista italiano Marco Travaglio, director de Il Fatto Quotidiano, estos días. Y añadió: "Ha traicionado a todos los que han hecho pactos con él". El título del artículo fue claro: "Por fin de marchas".

El presidente del Gobierno italiano, Giuseppe Conte, necesita ahora encontrar pronto los apoyos, ya que él mismo lamenta, como muchos en Italia en la prensa y a pie de calle, que esta crisis haya tenido lugar "en medio de la pandemia". A partir de mañana lunes, de hecho, Conte se enfrenta a una semana decisiva para su supervivencia al frente del Ejecutivo transalpino.

Tal como informan medios del país, como el histórico Corriere della Sera, Conte ha hablado estos días con el jefe del Estado, Sergio Mattarella, y le ha confirmado "la voluntad de encontrar los números en el Parlamento para seguir gobernando sustituyendo los votos de Italia Viva (IV). Mañana comparecerá frente al Congreso de los Diputados (Cámara Baja) y el martes tendrá el voto decisivo en el Senado (Cámara Alta); con el objetivo de comprobar la confianza y consolidar los números de una eventual nueva mayoría de Gobierno.

Cinco escenarios posibles

Aunque algunas opciones, hoy por hoy, son más plausibles; en Italia podrían producirse cinco escenarios. El primero, que Giuseppe Conte logre un tercer Gobierno consecutivo con la misma mayoría parlamentaria. Por extraño que parezca, es posible que Italia Viva (IV) siga apoyando al Ejecutivo, pero Renzi ya habría quitado a sus ministras del mismo, diferenciándose aún más del resto - a su estilo - y consolidando su "independencia". Esta opción evitaría, por la vía rápida, una inminente victoria de la derecha soberanista.

El segundo escenario, que Conte consiga igualmente su mayoría pero sin los renzianos, así pues, buscando un pequeño grupo de la oposición que acepte apoyar la continuidad del Ejecutivo. En este escenario se habla de que Clemente Mastella, un histórico constructor y destructor de mayorías en Italia desde el centro democrático, pueda jugar un papel fundamental para obtener el apoyo de unos parlamentarios "responsables", tal como los define el propio Conte.

El 'antiestablishment' Movimiento 5 Estrellas y los socialistas del Partido Democrático están satisfechos con Conte

Las dos primeras opciones son las más probables. Entre otras cosas, porque el antiestablishment Movimiento 5 Estrellas (M5E) y los socialistas del Partido Democrático (PD) están satisfechos con Conte, aunque su gran popularidad –es el político mejor valorado, no obstante los sacrificios impuestos por la pandemia– eclipse a estas dos formaciones, que han conocido épocas mejores.

El resto de escenarios serían más complicados de lograr a corto plazo y conllevarían más tiempo. El tercer escenario, implicaría que la actual mayoría parlamentaria elija un nuevo primer ministro. El cuarto, que se logre un Gobierno de unidad nacional con todos los partidos para aguantar toda la legislatura, hasta 2023 y superar el momento pandémico. El quinto escenario, prevé que ninguna de las anteriores opciones funcione y que por tanto haya que convocar unas elecciones generales, con dos años de antelación.

Esta opción beneficiaría sobre todo a la Liga de Salvini y a su coalición, que en los sondeos lograría la mayoría absoluta. No sería el escenario preferido del jefe del Estado, Sergio Mattarella, garante de la Constitución Italiana y de la costumbre de agotar, siempre que sea posible, una legislatura. Esta opción, plausible en última instancia, parece lejana pero no imposible. La cuestión será entender y comprobar qué está dispuesta a renunciar, cada partido del actual Gobierno de Conte, para impedirlo. Todos tienen mucho que perder.

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