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Vacunas UE Los Veintisiete piden más vacunas, pero son incapaces de acordar un mecanismo de reparto

Los líderes de la UE respaldan el mecanismo de control de exportaciones de las inyecciones contra la Covid-19 que puso Bruselas encima de la mesa este miércoles.

Un monitor de televisión en el que se ve al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y a los veintisiete líderes de los países de la UE, durante la cumbre celebrada por videoconferencia, para analizar la situación de la campaña de vacunación contra
Un monitor de televisión en el que se ve al presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y a los veintisiete líderes de los países de la UE, durante la cumbre celebrada por videoconferencia, para analizar la situación de la campaña de vacunación contra la covid-19. Yves Herman / REUTERS

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han coincidido en la cumbre telemática que ha tenido lugar este jueves en la necesidad de acelerar la producción, distribución y administración de los viales para acelerar el proceso de vacunación en el bloque. Sin embargo, han sido incapaces de acordar un mecanismo de reparto y han pasado la patata caliente al equipo de embajadores. Esta cita ha tenido lugar en un momento crítico a nivel epidemiológico y 24 horas después de que el Ejecutivo comunitario presentase un mecanismo de control de las exportaciones y que reconociera haber exportado más vacunas de las que ha administrado.

Tal y como ha avanzado la Comisión Europea este jueves, desde el 1 de diciembre ha administrado 62 millones de dosis en Europa, mientras que ha exportado 77 millones. En estos momentos tan solo el 4,1% de la población adulta europea ha recibido las dos dosis necesarias, muy lejos del 70% al que aspira Bruselas en verano. Estas cifras contrastan con el nivel de vacunación de Reino Unido, al que la Unión Europea ha exportado 21 millones de viales.

Para la presidenta de la Comisión Europea, "esto demuestra que la UE es la mayor exportadora en el mundo". "Nuestro interés es aumentar la producción de vacunas para prepararnos para los próximos años y variantes que puedan surgir, para que en algún momento se pueda reforzar. Por ello es importante intensificar las relaciones con las empresas que dan confianza, que cumplen con sus contratos", ha añadido, enviando un dardo envenenado a AstraZeneca.

A pesar del retraso en los contratos con las farmacéuticas y una posible falta de previsión, la Unión Europea ha cumplido con sus obligaciones con los socios y vecinos. Sin embargo, se ha hecho en desigualdad de condiciones. Debido a los desequilibrios entre los fármacos exportados por la UE y los que recibe de terceros países, Bruselas se ha visto en la obligación de introducir los principios de "reciprocidad y proporcionalidad" como elementos clave a la hora de autorizar las exportaciones.

Un mecanismo que ha sido respaldado por los líderes y que permitirá bloquear a las empresas que incumplan con sus contratos con la Unión Europea, pero también a los países que no respeten una reciprocidad y proporcionalidad. Además, si las autoridades de un Estado miembro consideran que una exportación pone en peligro el suministro europeo, también se podría prohibir, al igual que ocurrió a principios de marzo con un cargamento con destino a Australia.

El presidente del Consejo, Charles Michel, ha insistido en que "entre los Estados miembros hay un consenso. Queremos garantizar las cadenas de suministro, una economía abierta, pero también queremos que haya transparencia, y para ello sirve el mecanismo que ha previsto la Comisión Europea".

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en la rueda de prensa connjunta en Bruselas, tras la cumbre extraordinaria celebrada por videoconferencia para analizar la situación de la vacunación contra la covid-19 en la UE. Aris OIkonomou/Pool / REUTERS

La persona que se ha manifestado abiertamente en contra del mecanismo es el ex jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, quien ha defendido en una entrevista en la BBC que la UE "debería de dejar la estúpida guerra de vacunas con el Reino Unido por el gran daño a la reputación del bloque, campeona del libre comercio".

Las previsiones que maneja la Comisión Europea es cerrar este primer trimestre con 100 millones de dosis: 66 de Pfizer-Biontech, 10 de Moderna y 30 de AstraZeneca. Para el segundo trimestre, Von der Leyen espera alcanzar los 200 millones de viales de Pfizer-Biontech, 35 de Moderna, 70 de AstraZeneca y 55 de Johnson & Johnson.

Certificado verde digital

La Eurocámara ha dado luz verde a la tramitación parlamentaria del nuevo certificado verde digital durante la pandemia, respaldado por una amplia mayoría. Gracias a este paso, este instrumento podrá negociarse por la vía de urgencia, para tramitar de forma más rápida las propuestas legislativas de la Comisión Europea.

En este sentido, en las conclusiones de la cumbre, también hay hueco para el certificado verde electrónico, una suerte de pasaporte de vacunación para facilitar el traslado entre países. "La situación epidemiológica sigue siendo grave, también a la luz de las variantes. Por lo tanto, las restricciones, incluso en lo que respecta a los viajes no esenciales, deben mantenerse, teniendo en cuenta la situación específica de las comunidades transfronterizas, al tiempo que debe continuar garantizándose el flujo sin obstáculos de bienes y servicios dentro del mercado único. No obstante, hay que abordar con un enfoque común el levantamiento gradual de las restricciones, para garantizar que los esfuerzos se coordinen cuando la situación epidemiológica permita una relajación de las medidas actuales. El trabajo legislativo y técnico sobre los certificados digitales interoperables y no discriminatorios, basados en la propuesta de la Comisión Europea, debe llevarse adelante con urgencia".

El presidente holandés, Mark Rutte, en la rueda de prensa que ha tenido con la prensa internacional tras la reunión con sus homólogos, ha explicado que se está trabajando en dar respuesta a algunas dudas que todavía surgen entorno a la inmunidad de las personas vacunadas, para las que habrá una respuesta en las próximas semanas.

Tensión con el mecanismo de reparto y distribución

Sin embargo, también han aflorado los desencuentros por el mecanismo de distribución. Cuando la Unión Europea decidió apostar por seis farmacéuticas mientras trabajaban en el desarrollo de la vacuna, propuso un sistema de reparto equitativo, basado en la población, para asignar los viales a los 27. Un plan que fue rechazado por los líderes, que exigían una suerte de pedido a la carta, donde cada Estado miembro contó con total libertad para comprar o no uno de los fármacos.

Austria, por ejemplo, decidió rechazar las dosis de vacunas que la UE le ofrecía de Pfizer-Biotech, tachándola de cara y compleja. Apostó sus cartas por AstraZeneca y Janssen y, debido a los retrasos de una y la lentitud en la aprobación de la otra, Austria está teniendo serias dificultades para administrar las inyecciones a su ciudadanía.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su participación en la cumbre de la UE extraordinaria, celebrado por videoconferencia, para analizar la situación de la campaña de vacunación contra la covid-19. Fernando Calvo/Pool Moncloa

Este jueves el canciller austriaco, Sebastian Kurz, se ha vuelto a quejar de que no tiene suficientes viales para su población y exige una parte de los 10 millones de viales que Pfizer ha adelantado para subsanar el agujero que ha dejado el incumplimiento del contrato de AstraZeneca.

Sus homólogos europeos están dispuestos a ayudar a los países más afectados, como Croacia, Bulgaria o Letonia, pero no comparten el criterio de Kurz. Ante la imposibilidad de alcanzar un acuerdo, calmar las aguas y el mosqueo de Viena, los 27 han acordado pasar el balón a los embajadores, para que busquen un acuerdo de consenso.

Deshielo entre EEUU y la UE

Los jefes de Estado y de Gobierno también han abordado las relaciones con Rusia y Turquía, la situación del euro y cuestiones de política industrial. Pero, si había un tema esperado, era el deshielo público de las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea.

Los Veintisiete han acogido con una amplia sonrisa la intervención del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, poco después de conceder su primera rueda de prensa desde que accediera al puesto. Todos menos el canciller austríaco Sebastian Kurz, que prefirió mantener la cámara apagada.

Para el presidente del Consejo, "ha sido un honor poder recibir a un presidente de Estados Unidos después de 11 años". "Es una oportunidad para que exprese su opinión sobre la visión de cooperación entre EEUU y la UE y fundamental para identificar los temas en los que podemos comprometernos, como es la Covid-19 o la transición ecológica y digital".

Moncloa rehúye a la prensa

Según Moncloa, en el debate sobre asuntos económicos, ha tenido una muy buena acogida el documento de trabajo sobre autonomía estratégica europea que presentó este miércoles España y Países Bajos en el que identifican trece áreas claves en las que es necesario profundizar de manera prioritaria esa autonomía estratégica como son el mercado único, la transformación digital, la innovación, la sanidad, el medio ambiente y la energía.

Una vez más el presidente Pedro Sánchez no ha atendido a los medios al concluir la cumbre, por lo que ha sido el presidente holandés el que ha tenido que responder a las preguntas sobre el documento propuesto por Madrid y Ámsterdam. Según ha explicado Mark Rutte, confía en que "esta propuesta sirva para cerrar las brechas sobre autonomía estratégica dentro de la UE".  "Esto va de cómo presentar a Europa en la escena internacional, para tener un papel mayor y más impacto", ha concluido.

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