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Una encuesta desvela que el 78% de las periodistas gallegas han sufrido actitudes machistas y un 30%, acoso sexual

La asociación Xornalistas Galegas alerta de que los comportamientos machistas se repiten en todo el sector periodístico de la comunidad, desde las redacciones de diarios, radios y teles a los gabinetes de prensa de las instituciones.

Una periodista trabajando, en una imagen de archivo.
Una periodista trabajando, en una imagen de archivo. La Moncloa

Una encuesta realizada por la asociación Xornalistas Galegas ha desvelado que el 78% de las profesionales de la comunidad consultadas para el estudio han sufrido en persona comentarios y actitudes machistas en su puesto de trabajo, y que otro 86% han sido testigos de esas conductas.

El sondeo indica también que el 30%, es decir casi una de cada tres, han padecido o conocido de primera mano situaciones de acoso sexual.

Xornalistas Galegas cuenta con más de 200 asociadas, todas profesionales de la comunicación que desarrolan su trabajo en Galicia "en defensa de un periodismo con perspectiva feminista".

Las autoras aseguran que su trabajo no tiene "ánimo estadístico" y que pretende más bien servir "de aproximación a una cuestión sobre la que hay una crececiente conciencia, tanto social como interna, en el seno de la profesión".

127 comunicadoras

En el sondeo, de carácter anónimo, participaron 127 periodistas y comunicadoras adscritas tanto a medios de comunicación como a gabinetes de prensa privados e institucionales, así como a agencias y empresas de comunicación, además de trabajadoras autónomas.

Sus edades están entre los 20 y los 56 años, aunque más de la mitad tienen entre 36 y 50.

De ellas, 100 declararon haber sido víctimas de comentarios machistas o haberlos presenciado, y cerca de 40 señalaron que fueron acosadas u observaron situaciones de acoso sexual hacia otras compañeras.

Xornalistas Galegas ha recogido sus testimonios, parte de los cuales se ofrecen al final de este artículo.

"En Galicia no existe un censo de periodistas por lo que no podemos hacer extrapolaciones estadísticas, pero lo relevante es sacar a la luz una situación que se produce a diario en todos los ámbitos de este sector, desde las redacciones de la prensa escrita, la radio y la televisión a los gabinetes de las administraciones", explica Claudia Morán, miembro de la directiva de Xornalistas Galegas y autora del trabajo junto a Marga Tojo, Emma Araújo y Silvia Viqueira.

Comentarios machistas y proposiciones íntimas

Morán detalla que la mayoría de las experiencias personales que recoge el estudio se refieren a "comentarios machistas y proposiciones íntimas o poco profesionales aprovechando una posición de poder dentro de las empresas, pero también por parte de las fuentes, casi siempre políticos, o de los clientes en el caso de las profesionales autónomas".

Claudia Morán: "Debemos sacar a la luz una situación que se produce a diario en todos los ámbitos de la profesión"

De los testimonios se deducen situaciones aún más graves, como las propuestas de intercambio de favores sexuales a cambio de promesas de promoción profesional y despidos por negarse a aceptarlas.

Morán subraya además la indefensión que padecen las periodistas más jóvenes cuando inician sus carreras, dado que muchas de las encuestadas declararon haber sufrido esas presiones cuando eran becarias, es decir cuando estaban en una situación laboral precaria y cuando la posición de poder de sus compañeros y superiores jerárquicos era mayor.

"Esta es una profesión muy feminizada, pero los puestos de responsabilidad están mayoritariamente ocupados por hombres", prosigue Morán. "Eso no quiere decir que si una mujer está en uno de esos puestos vaya a tener conciencia de género, pero sí muestra la necesidad de que la perspectiva de género esté presente tanto en la línea editorial de los medios y en sus contenidos como en la organización interna y en las condiciones en que las periodistas hacen su trabajo", añade.

Una "editora de género"

La periodista indica además que todas las empresas de comunicación deberían contar con la figura de la "editora de género", que vele "por la perspectiva de género tanto a nivel interno como externo".

El estudio destaca que el 83% de las encuestadas declara que en los lugares de trabajo donde están empleadas no existen protocolos de acoso o agresión, o que, si existen, los desconocen.

Un 75% de las que sí saben que existen, sin embargo, afirman desconocerlos o tener sólo una "ligera" idea sobre en qué consisten. El 81% de las mujeres que participaron en la encuesta consideran que sus empleadores no informan correctamente sobre esos protocolos.

22/11/23 Imagen de archivo de las periodistas de Xornalistas Galegas en una manifestación del 8M de 2019.
Imagen de archivo de las periodistas de Xornalistas Galegas en una manifestación del 8M de 2019. XG

Los datos pueden extrapolarse a toda España si se toma en consideración otra encuesta de la Agrupación de Periodistas de la Federación de Servicios de CCOO que publicó este miércoles El Periódico de España, y que refleja que un 11% de las mujeres consultadas fueron objeto de ofertas de sexo bajo amenaza de despido, sufrieron relaciones sexuales no consentidas o fueron víctimas de la difusión de imágenes de contenido sexual.

Un 13% de las periodistas encuestadas por CCOO dejaron su empresa o la profesión para no soportar acoso sexual

Un 27% de las encuestadas en ese sondeo también declaran haber vivido comportamientos tipificados como acoso sexual al menos una vez durante sus carreras. Un 13% tuvieron que abandonar su empresa o incluso la profesión periodística para no soportalos.

Erradicación de la Violencia de Género

El estudio de Xornalistas Galegas forma parte de las acciones que desarrolla el colectivo con motivo de la celebración el próximo sábado 25 de noviembre del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia de Género, y ha puesto en marcha el hastag #25NCóntao para animar a todas las periodistas gallegas a contar las agresiones machistas que hayan sufrido o de las que hayan sido testigo.

"Como opinió personal, creo que las empresas no están preparadas para asumir todas las cosas que muchas mujeres periodistas pueden contar. Pero es que el mundo en general tampoco lo está", añade Morán.

"Sabemos que incluso dar a conocer esas situaciones coloca a las mujeres un estigma, a veces incluso pone en peligro sus empleos y sus carreras. Todo eso se tiene que acabar", concluye.

"La próxima vez que venga a un pleno le echo un polvo" 

Xornalistas Galegas ha recogido testimonios directos de las profesionales encuestadas sobre casos de acoso sexual y conductas machistas en el sector de la comunicación en Galicia. El siguiente es un extracto de las respuestas recibidas en el sondeo anónimo.

"Fui despedida por negarme a dejar entrar al director de una producción audiovisual a mi casa tras una cena de trabajo".

"El jefe coqueteando con una compañera, acercándose mucho y preguntándole la opinión sobre juguetes sexuales".

"A una compañera un jefe la obligó a tener sexo con él y varios jefes más bajo presión".

"Escuché a una jefa de sección hacer comentarios sobre el aspecto, en el trabajo, a sus subordinadas, con cuestiones como 'estás mejor maquillada', por decir una. Y se trata de una mujer a otra… patético, como poco".

"Recuerdo el caso de una compañera que, a ojos de las encargadas, hablaba demasiado con un compañero. Le llamaron la atención (solo a ella) porque lo distraía y le cambiaron el turno".

"Hay compañeros que comentan de manera lasciva el atuendo de otras trabajadoras. A mí misma me dijeron en una ocasión: 'Si pudiera te arrancaba la camisa'. Fue delante de otro compañero. Hubo risas. No volví a ponerme esa camisa".

"Se repiten comentarios como: traes la falda muy corta, estás para que te pongan un piso… Y opiniones innecesarias sobre el aspecto físico: estás muy flaca o muy gorda".

"Estar cubriendo cualquier acto festivo y que se acerquen borrachos preguntándote: '¿No quieres entrevistarme a mí, guapa?'".

"Los hombres hacían listas de cuerpos, tetas, culos. Tuvimos que aguantar, otras compañeras y yo, muchos comentarios y chistes de dobles sentidos, convites sexuales y comentarios sobre nuestro aspecto".

"Sufrí agresión, como tocamientos no deseados, por parte de un compañero cuando trabajaba en prensa escrita".

"Trabajé en la radio y sufrí acoso sexual y físico y laboral durante años por parte de dos excompañeros de la emisora. Uno de ellos me agredió físicamente".

"Un compañero mucho mayor que yo me envió una foto en la que se le marcaban los genitales".

"Descubrí que alguien había hecho correr el rumor de que yo había mantenido una relación con un jefe para conseguir un ascenso".

"Recibí ofertas y propuestas de carácter sexual sin mediar relación de intimidad previa".

"Un entrevistado me dio una bofetada cuando lo alejé porque me quiso besar en la boca agarrándome la cabeza. Cuando se lo conté, mi jefe me dijo: 'No puedes ir enamorando así los hombres'".

"En el caso de una compañera, una fuente 'confundió' su amabilidad con un interés amoroso/sexual y mismo la chantajeó: o iban a tomar algo juntos o le negaba la información que antes le había prometido".

"Hubo fuentes que derivaron las conversaciones profesionales al plano personal e íntimo, sin que yo diera pie a nada".

"Un superior (hombre) le dice la un político al que iba a entrevistar una compañera en una campaña electoral: 'No te quejes, mira la que te pusimos. Está buena, ¿eh?'".

"'¡Cuantas jóvenes guapas hay aquí!' Comentario de un alcalde a las periodistas al entrar en una sala de prensa".

"Un político muy conocido vino a la emisora y entró 'saludando' a la compañera que lo iba a entrevistar diciéndole que se 'duchaba con ella' cada mañana. A ella le cambió la cara, pero no dijo nada, y el resto de las personas presentes tampoco".

"'Quién me hubiera dado tener 30 años menos cada vez que hablo contigo (frase de un alcalde dirigida a mí)".

"Siéntate aquí (gesto de un exconselleiro enseñándome su regazo)".

"La próxima vez que venga a un pleno le echo un polvo y después la echo fuéra (frase de un alcalde a una jefa mía)".

"Entrevistados que responden dirigiéndose a mi compañero de trabajo cuando era yo quien preguntaba".

"Condescendencia: '¿Sabrás mirar estos datos?'"

"Coger el teléfono y que el interlocutor me diga que le pase con un periodista".

"Cuando llegaban las becarias se vivían situaciones de verdadero acoso. Una noche que salimos, una de ellas acabó llorando y con miedo de volver; creo que dejó el periodismo".

"Las jóvenes que venían de prácticas eran valoradas por si estaban más o menos 'cachondas', no por la valía profesional".

"Al llegar las compañeras en prácticas, algunos jefes y compañeros (otros no) se repartían a quién le 'entraba' cada uno. Si alguna les parecía demasiado fea, se libraba del acoso".
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"Mi superior me hizo insinuaciones para tener una relación íntima que rechacé. Nunca se lo comuniqué a la empresa por estar en período de prácticas y por estar aceptado en la profesión que las becarias teníamos que soportar comentarios machistas".

"En la entrevista para hacer prácticas me hicieron preguntas como '¿Tienes novio? ¿Te duele la regla?".

"Un director de la radio me dijo que prefería que un hombre presentara el informativo porque 'la voz masculina tiene más credibilidad'".

"Intentaron que las becarias nos marcháramos prohibiendo que locutásemos, porque querían voces masculinas".

"Hacer un curso de periodismo deportivo radiofónico hace más de diez años y que uno de los ponentes (director de un programa de nivel nacional) diga que no hay mujeres narradoras de fútbol porque el tono agudo es molesto. Gracias a las compañeras que lo dejaron en evidencia".

"El delegado dijo, cuando una compañera se marchó por baja de maternidad, que ya le gustaría a él ir tanto tiempo de vacaciones, que se iba a quedar embarazado para disfrutar de todo ese tiempo libre".

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