Opinión
Incendios y clima: una propuesta gubernamental insuficiente

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El calentamiento hace 40 veces más probable que se den las condiciones meteorológicas que favorecen los grandes incendios. Así concluye un estudio de un grupo de científicos adscritos al World Weather Attribution (WWA) que estudia en qué grado el cambio climático influye en eventos climáticos catastróficos. El dato es coherente con el hecho de que la ola de incendios que ha arrasado casi 400.000 hectáreas de nuestro territorio ha coincidido de manera casi milimétrica con la ola de calor que sufrimos en la Península en el mes de agosto.
Las tertulias mediáticas - que tienen una prevalencia evidente en establecer los marcos de debate - han llevado la discusión sobre las causas de los incendios a una cuestión relativamente colateral, como es el grado de limpieza de los montes. Y han dejado en segundo plano el factor climático, desde mi punto de vista la clave de bóveda de lo ocurrido este verano.
Así las cosas, la propuesta de Pacto de Estado de Sánchez ante los incendios forestales se ha centrado fundamentalmente en medidas de gestión forestal que, siendo necesarias, son absolutamente insuficientes para abordar un problema que nos desborda: España es víctima del cambio climático. De hecho, en Europa es la franja Mediterránea la región más perjudicada por el aumento de las temperaturas.
Desgraciadamente, este hecho tiene que vérselas con una realidad palpable: el crecimiento político del negacionismo climático. Y la pregunta que surge es:
¿Cómo se pacta sobre algo con quien proclama que ese “algo” no existe? Por ello yo creo que ese Pacto de Estado es imposible: la derecha negacionista está demasiado ensimismada en su propio relato como para aceptar la realidad científica. Ya se encargan los voceros mediáticos del negacionismo de repetir que “el clima ha cambiado siempre” y que “en verano siempre hizo calor”.
Sin embargo, los incendios que han destruido miles de hectáreas de bosque en nuestro país deben ser un punto y aparte. Quienes llevamos demasiado tiempo reclamando que el cambio climático esté en la agenda política como asunto prioritario, no debemos dejar pasar la oportunidad de impulsar de una vez políticas que le hagan frente en todos los ámbitos. No es momento de tibiezas, ni hay tiempo para esperar a los negacionistas.
La propuesta del Gobierno es claramente insuficiente. Se centra en medidas para mejorar la gestión forestal, pero omite cualquier medida tendente a la mitigación y la lucha climática. Hay elementos que no pueden seguir como están si hay una sincera vocación de lucha contra el cambio climático.
En primer lugar, hay que recordar que las empresas de combustibles fósiles se están embolsando millones de euros de dinero público. Acabar con las subvenciones a los combustibles fósiles debiera ser una prioridad de un gobierno que sinceramente quiere abordar el problema.
Pero la cuestión es que la transición ecológica para este gobierno se reduce al Ministerio de tal nombre, mientras el resto de departamentos navegan en la dirección contraria. Es muy difícil creer que la lucha climática sea realmente prioritaria para un gobierno que apuesta por grandes infraestructuras, como la ampliación del aeropuerto el Prat o la del puerto de Valencia.
Quizás una primera medida que daría credibilidad a ese llamamiento de Sánchez sería la apuesta por una empresa pública de energía, ya que el sector sigue en manos de un oligopolio que, por cierto, se ha librado de el impuesto a sus beneficios que también debería ser incluido en esa receta de medidas que el gobierno pretende aprobar.
En definitiva, no hay que esperar a los negacionistas para un acuerdo que nunca van a aceptar. Así que mejor sería que el gobierno presentara una propuesta ambiciosa y que apueste decididamente por hacer frente a las causas del cambio climático, y no un mero documento para salir del paso ante la catástrofe que nos asoló.
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