Opinión
Una catástrofe nacional: ¡Se va Messi!

Por Elisa Núñez Mateos
Profesora y escritora y suscriptora de Público
-Actualizado a
En un segundo plano: la enfermedad y la muerte de mucha gente, la crisis económica, el paro, la violencia de género, los problemas de/con los gobiernos, los nacionalismos…
Cuando oí la noticia de la marcha del “mejor futbolista del mundo” y la repercusión que tuvo en todos los medios, recordé lo que me comentaba uno de mis abuelos –inteligentísimo aunque apenas sabía leer- sobre “la imbecilidad del ser humano”.
Decía que a principio de los 50 llegaron al mismo tiempo a Madrid, Jorge Negrete y Fleming. Por lo visto, hubo miles de noticias sobre la acogida enloquecida de la gente al cantante y sobre el olvido casi total del científico; alguien que estaba salvando millones de personas con el invento de la penicilina, no merecía tanto reconocimiento como un cantante de rancheras.
Y tengo que añadir que yo soy futbolera –me gusta ver jugar a Messi- y que a él, a mi abuelo, le gustaba la música mexicana.