Opinión
Elogio del cazo
Por Javier Vizcaíno
Ninguna sorpresa en el horizonte: el TSJCV dice que no hay nada malo en ir elegante a cuenta de un mengano adjudicatario de suculentos contratos, y lo más granado de la opinión según se entra a mano derecha se pone a hacer la ola ante tal legitimación del secular cazo. Y a la cabeza de los vitoreadores, ABC, que ayer parecía traer adosadas unas orejas para aplaudir el archivo de la causa contra Francisco Camps. Con todo, la alegría por la salvación judicial del MacGyver valenciano competía en ardor dialéctico con la bilis destilada contra los que habían abierto el armario del Muy Honorable. Así, el columnista Ignacio Camacho bramaba que “los promotores y ejecutores de ese acoso propio de una jauría tendrían que reflexionar sobre el sentido de una maniobra inmoral, agrandada mediante técnicas conspirativas incompatibles con el orden democrático”.
Esa idea de que está muy feo tirar de según qué mantas viene también con acompañamiento de metales y vientos en el editorial de la cabecera madrileña de Vocento: “El Estado de Derecho ha sido manipulado y degradado para derribar al presidente de la Generalidad valenciana, y por eso, en el plano político, el archivo judicial se traduce en el desmantelamiento de una trama de imputaciones infladas que quería poner a Camps en el centro de una red de corrupción y financiación ilegal del Partido Popular en una de las plazas fuertes de esta formación”. Vamos, que todo empieza y termina en los dichosos trajes. El resto de lo publicado debe de ser caspa.
El Mundo, ahora con Camps
Lo curioso es que amanezca por ahí también El Mundo, que -aunque sólo fuera por enredar en las fosas nasales de Rajoy- ha aportado varios capítulos de la novela. Como si las hemerotecas no existieran, el periódico de Pedro J decía ayer en su editorial que el archivo de la causa “es un varapalo para quienes durante meses han linchado mediáticamente al presidente de la Generalitat, una actitud que contrasta aún más si se compara con la indulgencia con la que trataron en su día los crímenes de Estado o el saqueo de las arcas públicas”. Ya, y mañana destapará otro marrón del PP.
Si no lo hace, será porque está centrado en su desempolvado objetivo catalán. Contamos aquí que el director y el editorialista abrían la ofensiva, y consignamos ahora cómo ayer se sumó a ella el canelero fino Luis María Anson, con un artículo titulado “Zapatero ha puesto los cimientos para la independencia catalana”. Habrá ampliación. Ya verán.