Opinión
ONO cambia de piloto
Por Vicente Clavero
ONO, la operadora de televisión por cable más importante de España, con una cobertura que alcanza a siete millones de hogares, tiene nuevo presidente: JOSÉ MARÍA CASTELLANO, que sustituye en el cargo a EUGENIO GALDÓN. El relevo se ha producido en un momento muy delicado para la compañía, a la que la crisis económica ha obligado a presentar un expediente de regulación de empleo que afecta a 1.300 empleados; es decir, el 30% del total de la plantilla.
Castellano, que ya era consejero, ha sido elegido para pilotar ONO por los fondos de capital riesgo extranjeros (CCMP Capital Advirsors, Providence Equity, Thomas Lee Company y Quadrangle Group) que controlan la mayoría del capital, frente al 21% de Multitel, la sociedad promovida por Galdón. A éste, que fue fundador de ONO, le reprochan sus detractores que no haya sacado más provecho de los buenos tiempos que ha vivido el sector de las telecomunicaciones.
El nuevo presidente de ONO atesora una amplia experiencia empresarial, desarrollada principalmente en Inditex, el grupo de AMANCIO ORTEGA, propietario entre otras de la marca Zara, y que durante veinte años contribuyó a forjar. Castellano salió inesperadamente de Inditex en 2005, después del desembarco de quien fue su sucesor, PABLO ISLA, un ejecutivo procedente de Altadis, la antigua Tabacalera.
La salida de Castellano de Inditex, que había sido pactada, se aceleró abruptamente a raíz de la fallida compra del 22% de Unión Fenosa en manos del Santander por el empresario gallego JACINTO REY (dueño de la constructora San José), Caixanova y el propio Amancio Ortega. Éste se embarcó en la operación sin contar con Castellano, al que sólo recurrió en última instancia y cuando no había ya nada que hacer.
Se les adelantó FLORENTINO PÉREZ, que de la noche a la mañana selló con acuerdo con EMILIO BOTÍN y se llevó el gato al agua. Curiosamente, Castellano obtiene su nuevo destino profesional en el mismo momento en que ACS está a punto de deshacerse de su paquete en Unión Fenosa (que llegó a rondar el 46%) a favor de Gas Natural. La venta culminará a primeros del año próximo, una vez que obtenga la preceptiva autorización de las autoridades españolas de la competencia, prevista para finales del mes de enero.
El origen de una estrecha relación
Castellano ha estado siempre muy vinculado a la universidad (es catedrático de Economía Financiera y Contabilidad en A Coruña) y llegó a Inditex casi por casualidad. Entró en contacto con Amancio Ortega gracias a un estudio sobre el desarrollo informático de Zara que éste le encargó. Desde entonces y hasta su marcha, permaneció estrechamente unido al grupo, que dejó con una facturación cercana a los 6.000 millones de euros y más de 50.000 empleados repartidos por 27 países.
Un ejecutivo muy solicitado
Tras su salida de Inditex, Castellano se retiró a Londres una temporada, aunque no perdió el contacto con el mundo empresarial español. Fruto de ello fue su nombramiento como consejero independiente de la firma Adolfo Domínguez en marzo de 2007. El año anterior, su nombre se había barajado para presidente de Portland Valderrivas, tras la opa sobre Cementos Lemona. Finalmente, sin embargo, no se incorporó a FCC, el grupo controlado por ESTHER KOPLOWITZ.
Prestigio propio
El prestigio de Castellano no mermó cuando se alejó de Amancio Ortega, hasta el punto de que en 2005, poco después de su marcha, PricewaterhouseCoopers lo citó entre los 50 ejecutivos más valorados del mundo. Le otorgaron el puesto número 25 del ranking. Diez por detrás figuraba un ilustre apellido del mundo de los negocios: Emilio Botín. Eran los dos únicos españoles de la tabla.