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Alberto Cañedo Un exalcalde de Extremadura al borde de la cárcel por la burocracia administrativa

Alberto Cañedo fue multado con 120.000 euros y penado con 17 años de inhabilitación por dos sentencias de “prevaricación administrativa y urbanística”. Unas condenas contra las que se ha levantado un movimiento de solidaridad que denuncian que son desmesuradas e injustas. Ahora, ante la imposibilidad de asumir los pagos, Cañedo se enfrenta a la posibilidad de entrar en prisión.

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Alberto Cañedo fue multado con 120.000 euros y penado con 17 años de inhabilitación por dos sentencias de “prevaricación administrativa y urbanística”.

En 2005 Alberto Cañedo al frente de una plataforma vecinal ganó las elecciones a la alcaldía de Carcaboso, un pueblo de la provincia de Cáceres de unos 1.200 habitantes. En casi 10 años de mandato, se ha enfrentado a varios juicios y condenas: ha sido inhabilitado para ejercer cualquier cargo electo y multado con pagar 120.000 euros por “prevaricación administrativa y urbanística”. Unas condenas contra las que se ha organizado un movimiento de solidaridad que denuncian que son “desmesuradas” e “injustas” y que pide el indulto del exprimer edil.

Pero la historia no termina aquí. El martes pasado, Cañedo tenía que pagar parte de la multa, unos 15.000 euros. El exalcalde fue a la citación judicial pero no llevó el dinero al asegurar que no dispone de fondos: "Les he comunicado que no tengo capacidad de pagar porque no tengo dinero y que no tengo previsión de tenerlo en breve, por lo que ahora se abrirá un expediente de averiguación de bienes y se decretará la responsabilidad penal subsidiaria, que implicaría el ingreso en prisión durante ocho meses y medio", explicó Cañedo a la salida de los juzgados.

Los juicios a los que se ha enfrentado Cañedo tienen entre las acusaciones a una misma persona: Alfonso Bueno Sánchez, concejal de la oposición por el PSOE. Sin embargo, cuando Cañedo llegó al mandato, era Bueno el alcalde del Ayuntamiento que fue destituido por una moción de censura el 15 de octubre de 2005. Fue tras esta moción cuando Cañedo ganó las primeras elecciones, revalidando su cargo en 2007 y 2011 por mayoría absoluta ya en las listas del Partido Regionalista Extremeño (PREx).

Los problemas en la alcaldía de Cañedo comenzaron cuando el PSOE comenzó a emitir una sorpresiva cantidad de peticiones al Ayuntamiento: en sólo dos años llegaron 700 escritos. El Ayuntamiento debe contestar las peticiones de información en un plazo de cinco días naturales pero, como refleja la sentencia condenatoria (PDF), las contestaciones a cinco escritos se retrasaron hasta cinco meses. El concejal del PSOE, Alfonso Bueno, se querelló por esto contra la alcaldía por lo penal alegando que restringía el derecho a la información. Cañedo explicó que no se habían contestado a tiempo las peticiones por la “alta carga de trabajo del Ayuntamiento”, pero la jueza le condenó por un delito continuado de prevaricación administrativa a nueve años de inhabilitación para empleo o cargo público y al pago de todas las costas procesales.

“Alberto tuvo que dimitir y en 2015 nos presentamos de nuevo a las elecciones”, explica a Público Lorena Rodríguez, actual alcaldesa de Carcaboso por la formación extremeña. “En la oposición sigue el mismo concejal que puso las denuncias y continúa el mismo mecanismo de escritos y acoso diario hacia mí como lo hacía con él anteriormente con preguntas como a qué hora he llegado a casa, dónde he estado, dónde trabajo, etc. Todos los lunes tenemos cuatro o cinco escritos y paran numerosos proyectos para el pueblo como el de una radio comunitaria… Su estrategia es cansarnos para que nos vayamos. Parece que creen que en política todo vale, pero no es así. Han pasado los límites de lo político a lo personal”, denuncia Rodríguez.

Ahora, ante la imposibilidad de asumir los pagos, Cañedo se enfrenta a la posibilidad de entrar en prisión.

Segundo juicio: prevaricación urbanística

Meses después llega un segundo juicio, esta vez por prevaricación urbanística. Una promotora iba a hacer unas viviendas en un solar de la localidad, vendió seis de ellas y los compradores comenzaron a pagarlas. Pero la constructora entró en quiebra y no pudo terminar la urbanización. Cañedo explica que los vecinos acuden a él para encontrar una solución: se habían quedado sin dinero y sin vivienda.

El constructor propone que se conceda la licencia de primera ocupación para que los vecinos puedan escriturar sus viviendas que ya estaban ocupando desde hace unos meses y poder terminar la obra. Esto era ilegal porque las viviendas ni siquiera estaban terminadas ni urbanizadas pero, a pesar de ello, el exalcalde decide hacerlo para evitar que los vecinos se queden sin casas ya que si no se entregaba perderían las viviendas. “Sabía que era ilegal y que estaba prevaricando pero aún así lo hice porque nos eligen en un pueblo pequeño para tomar decisiones e intentar que tu pueblo avance, así que tomé esta decisión”, aclara Cañedo.

Sigue considerando que hizo bien porque la otra opción era reconocer los fallos técnicos y que el banco les quitara las viviendas a los vecinos. Sin embargo, meses después algunos de los inquilinos, entre los que se encuentran familiares de Alfonso Bueno fueron quienes denunciaron este hecho. Por esto, le han condenado a 8 años de inhabilitación, 36.000 euros de indemnización y una multa de 6.000 euros PDF.

Desobediencia a la autoridad

La tercera multa para Cañedo es por desobediencia a la autoridad por no haber dejado la alcaldía cuando se le sentenció con inhabilitación para cargo público en 2015. Cuando salió la sentencia de inhabilitación, Alberto presentó recurso al Supremo, por lo que cabía la posibilidad de rectificación de la sentencia.

Si Alberto dejaba su cargo como alcalde y el supremo admitía el recurso, no podría recuperar el cargo, con lo que se genera una indefensión. Por lo que siguió en el cargo, pensado que así podía ser, hasta que resolvieran el recurso. Por la prensa se enteró de que el concejal Bueno presentó otra denuncia más contra él por haber continuado en el Ayuntamiento. Con los cargos de las tres sentencias, el coste total que debe afrontar es de 120.000 euros.

El continuo acoso del PSOE en Carcaboso

“Cuando vemos en las noticias delitos de prevaricación lo solemos ver acompañados de malversación, cohecho, corrupción… en mi caso solo es un tema administrativo que se ha llevado por lo penal, lo que siempre me ha perjudicado. Ahora tengo hasta antecedentes”, explica a Público Alberto Cañedo.

Denuncia que sus condenas derivan de ataques constantes de la oposición: “Ataques a un nuevo modelo de hacer política: políticas sostenibles, políticas ambientales, políticas para el pueblo”. Y es cierto que desde que llegó al mandato Cañedo, Carcaboso ha sido un pueblo que ha servido como referencia en estas políticas: se declaró localidad libre de trangénicos y contra el TTIP, se crearon cooperativas elaboradoras y comercializadoras de productos del campo, un centro agroecológico demostrativo para formación y experimentación, huertos comunitarios… Tanto fue así, que hizo que estas iniciativas llevaran al municipio a lograr el Premio CONAMA a la sostenibilidad en pequeños y medianos municipios y el Premio Unesco Comunidad Sostenible.

En apoyo a Cañedo, se creó en 2007, antes de que salieran las denuncias, un grupo de vecinos de Carcaboso que querían defender la línea política que estaba llevando el exalcalde basada en la agroecología. Con la primera sentencia condenatoria, se formaron como plataforma ciudadana. “La gente no entiende la injusticia que está pasando con Alberto”, explica a Público el representante de la Plataforma, Juan Carlos Herrero.

Herrero también aclara que el acoso del PSOE no es nuevo con Alberto. “Alfonso Bueno y su hermano llevan 23 años intentando llegar a la alcaldía de Carcaboso. Nunca lo han conseguido y llegaron tras conseguir inhabilitar al anterior alcalde con la misma estrategia que hicieron con Alberto. Fue condenado por lo mismo y al dejar el cargo, Bueno pasó a la alcaldía. Tras ello, vino la moción por la que fue destituido por lo que hay una cuestión meramente personal contra Alberto de revanchismo, que se junta con las herramientas que utiliza el PSOE para desmantelar un nuevo modelo político que ven que empieza a funcionar basado en el apoyo común”.