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Observatorio continuo de Key Data para 'Público'

Análisis de sondeos La convocatoria de elecciones frena el auge de la derecha y la aleja de la mayoría absoluta

La llamada a las urnas ha supuesto un avance notable del PSOE en la intención de voto declarada, al recoger el voto útil de la izquierda, mientras que la suma de los tres partidos derechistas se reduce con respecto a los sondeos previos a la convocatoria de Pedro Sánchez, según las estimaciones de Key Data para 'Público'. El ascenso de Vox se ralentiza y Ciudadanos sufre una importante caída al perder votos por la izquierda y por la derecha. Unidos Podemos sigue a la baja.

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Reparto de escaños en el Congreso tras unas elecciones generales, según las estimaciones de Key Data a final de febrero.

La decisión de convocar elecciones generales anticipadas antes de las municipales y autonómicas parece haber sido un acierto por parte de Pedro Sánchez, ya que ha movilizado a los votantes socialistas –asustados por la victoria derechista en Andalucía y el meteórico despegue electoral de Vox– y ha frenado el crecimiento de la derecha, alejándola de la mayoría absoluta de escaños que acariciaba en los sondeos previos a la llamada a las urnas.

Esta es la principal conclusión de las nuevas estimaciones electorales del gabinete demoscópico Key Data para Público –en base a un desk research ponderado de todos los sondeos electorales efectuados tras la convocatoria–, que muestra una significativa evolución de la intención de voto una vez se ha fijado la fecha definitiva para los próximos comicios generales.

Entre la estimación de Key Data efectuada a finales de enero y esta última, la suma de PP+Ciudadanos+Vox se ha reducido en 420.000 votantes, al tiempo que crecía en medio millón de electores la del PSOE más Unidos Podemos (UP). Y todo ello a pesar de que en este corto plazo de un mes Vox ha crecido en otros 100.000 sufragios sobre su ya inusitado nivel de casi 2,5 millones de votos de ultraderecha, mientras que la formación morada seguía perdiendo fuerza y una cantidad muy similar de votantes.

El PP está logrando frenar su desplome, tocando suelo en los 5 millones de votos

Porque los cambios de tendencia electoral más significativos son el notable ascenso del PSOE –que ha ganado 600.000 votos en este mes, medio millón de ellos procedentes de UP– y el no menos importante descenso de Ciudadanos, que ha perdido 460.000 votantes tanto por la derecha como por la izquierda. La rotunda ruptura de Albert Rivera con Sánchez, al tiempo que asume pactos de gobierno con la extrema derecha, le está pasando una elevada factura que le aleja mucho del Palacio de la Moncloa y de su ambición por sustituir a Pablo Casado como líder conservador, ya que el PP está consiguiendo frenar su hundimiento, tocando suelo en los cinco millones de votos.

Aun así, está claro que el resultado de Ciudadanos será muy superior al que obtuvo en 2016, puesto que duplicará su número de escaños y ganará un millón de votos más que en las últimas generales; igual que Vox seguirá subiendo hasta superar los 2,5 millones de sufragios y obtener 21 diputados, según los cálculos de Key Data en esta oleada de su Observatorio Continuo para Público:

En esta tabla completa de las estimaciones actuales de Key Data, comparadas con los resultados de las generales de 2016, queda patente el profundo cambio  del panorama político que se producirá en el 28-A: el Congreso de los Diputados quedará fragmentado en cinco grandes partidos, más los nacionalistas, y ese fenómeno llevará a una situación parlamentaria casi ingobernable, tal como ya predijimos hace un mes.

La triple derecha sumará 12 millones de votos pero sacará 16 diputados menos que Rajoy con 11 millones

El desmoronamiento del PP (que perderá casi tres millones de votantes) parece empezar a frenarse, lo que le permitirá conservar el liderazgo de la derecha, pero la altísima suma de votos (casi 12 millones) de ese espectro escorado hacia el extremismo por la irrupción de un partido ultra no le va a suponer más que un total de 170 escaños, a seis de los necesarios para lograr la investidura de Casado. Porque, en el gran escenario electoral de toda España, la división de la derecha en tres formaciones le causa estragos en el reparto de escaños: con un millón de votos menos, Rajoy obtuvo 186 diputados en 2011 y gozó de ese absoluto rodillo parlamentario durante su primer mandato.

La razón estriba en el sistema electoral vigente que establece circunscripciones uniprovinciales y aplica la Ley d'Hondt a todas las provincias, sea cual sea su tamaño. Ese sistema de reparto de los restos de votos es bastante proporcional en las más grandes, como Madrid o Barcelona, pero totalmente desproporcionado en las pequeñas y medianas, como se ha demostrado ampliamente.

Así que la fragmentación partidaria del electorado derechista hace casi imposible que alcancen la mayoría absoluta de diputados, a pesar de reunir más de la mitad (50,4%) de los votos válidos: en muchas provincias, Vox arrebata al PP tantos sufragios que le hace perder un escaño, sin llegar a conseguir ninguno al quedar por debajo del 15% necesario para adjudicarse uno; en otras, el PSOE le roba a Ciudadanos los parlamentarios que parecía tener asegurados.

Casi la mitad de los votos de Vox no darán ningún escaño

Según algunas estimaciones, casi la mitad de los votos de Vox (en torno al 47%) caerían así en saco roto, sin convertirse en escaño ninguno, pero haciendo que el PP pierda en muchas provincias la primera posición en beneficio del PSOE, que así recibe el último diputado en liza. El resultado es que la suma PP+Cs+Vox quedaría seis escaños por debajo de la que permitió la victoria de la moción de censura contra Rajoy (PSOE+UP+PDeCAT+ERC+PNV). Esa alianza de la izquierda con los nacionalistas alcanzaría los 176 diputados a pesar de quedarse en el 45,5% de los votos válidos (un millón menos que los tres derechistas juntos).

Ahora bien, esta adición aritmética mayoritaria –que supuestamente volvería a dar la investidura a Pedro Sánchez– se hace ahora mucho más complicada a nivel político, con el juicio en el Supremo contra los líderes independentistas catalanes que han tumbado los Presupuestos, forzando la nueva cita electoral. La dificultad para formar gobierno se agudiza porque sin los 21 diputados independentistas (de PDeCAT, ERC y EH-Bildu), no suman mayoría absoluta ni siquiera PSOE+Cs.

El caso de Madrid no tiene precedentes: Vox obtiene 7 escaños y la derecha arrasa 25 a 11

El fenómeno del escrutinio electoral uniprovincial que describíamos antes se refleja en la distribución de escaños por comunidades que muestra este gráfico interactivo (pasando el cursor por las barras aparecen los datos numéricos), salvo en el caso sin precedentes de Madrid, donde Vox obtendría 7 escaños, empatado con el PSOE, y la derecha arrasaría: sumaría 25 diputados, frente a sólo 11 de la izquierda.

Donde sí queda bien claro que el hundimiento del PP corresponde a sus dos sangrías –1,2 millones de votantes que huyen a Ciudadanos y otro millón que se echa en brazos de Vox– es en Andalucía (donde pierde 9 escaños, mientras Cs sube 5 y Vox gana 3); así como en Castilla y León (donde pierde 7 diputados, al tiempo que Cs gana 6 y Vox otros 3).

Además de Madrid, Andalucía y Castilla y León, el otro bastión de la ultraderecha de Santiago Abascal es el País Valencià, donde Vox ganaría 3 escaños y Cs otros dos; los cinco que pierde el PP.

Por lo demás, las ganancias del PSOE están muy repartidas, salvo un rebote de 4 escaños más en Andalucía tras la histórica pérdida del poder sufrida por Susana Díaz. Por su parte, Unidos Podemos sufre sus mayores caídas en Catalunya y Madrid (4 diputados menos en cada una), además de Andalucía y Castilla y León (tres menos en cada una).

En Catalunya, los partidos favorables al derecho a decidir suman 26 diputados y los constitucionalistas, incluyendo ahí a Vox, sólo reúnen 21 escaños

En cuanto a los partidos soberanistas catalanes, Esquerra Republicana sube casi 100.000 votos y 4 escaños, frente a los 130.000 votos y tres diputados que pierde el PDeCAT. En Catalunya, Ciudadanos sumaría 10 escaños, ganando cinco y obteniendo el segundo puesto, tras ERC.

En su conjunto, los partidos favorables al derecho a decidir de los catalanes (incluido En Comú Podem), mediante un referéndum de autodeterminación, reunirían 26 parlamentarios en la Carrera de San Jerónimo, frente a los 21 diputados de los autodenominados "constitucionalistas". Y en ese último grupo contamos el escaño que obtendría Vox, pese a sus exigencias claramente anticonstitucionales.

En todo caso, el próximo Congreso de los Diputados promete generar todavía más inestabilidad, crispación y sobresaltos que el actual.

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