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Aragón El acuerdo para controlar las Cortes despeja el fantasma de la repetición de elecciones en Aragón

El PSOE de Lambán recupera la sintonía con Podemos, Chunta e IU para controlar las Cortes y sacar adelante su alianza con los aragonesistas tras atascarse Ciudadanos en una versión local del pacto de Colón para la que los números no salían desde poco después de abrirse las urnas.

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El presidente en funciones del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, con el hasta ahora portavoz del PSOE, Javier Sada, que esté jueves será elegido presidente de las Cortes autonómicas. Cortes de Aragón

El socialista Javier Lambán comienza a vislumbrar su segunda investidura como presidente del Gobierno de Aragón después de que en los últimos días se hayan dado tres movimientos clave: los acuerdos con los partidos situados a su izquierda para controlar, con la bendición del Par, las Cortes y evitar que la cámara caiga en manos de la coalición de Colón; un posicionamiento de esas mismas fuerzas en contra de la posibilidad de repetir las elecciones y, también, el enquiste de Ciudadanos en tejer una versión local del pacto a la andaluza que se reveló inviable a las pocas horas de abrirse las urnas, cuando rechazaron esa posibilidad los aragonesistas de centro-derecha.

La recuperada sintonía de las izquierdas situará este jueves al hasta ahora portavoz del PSOE, Javier Sada, como presidente de las Cortes, cargo en el que relevará a Violeta Barba, de Podemos, y colocará a la socialista oscense María Rodrigo como primera vicepresidenta y a Itxaso Cabrera, de Podemos-Equo y vinculada a los Anticapitalistas, en la primera secretaría.

La recuperada sintonía de las izquierdas situará este jueves al hasta ahora portavoz del PSOE, Javier Sada, como presidente de las Cortes

Saldrán elegidos con los 36 votos de PSOE (24), Par( (3), Podemos-Equo (5), Cha (3) e IU (1), en un prolegómeno de los contactos programáticos con los que el PSOE espera que Lambán sea propuesto como candidato a la presidencia en la primera ronda de consultas de Sada, que acaba el 30 de junio.

El relevo de Sada por Vicente Guillén, actual consejero de Presidencia, como portavoz del PSOE anticipa la ubicación del líder del Par, Arturo Aliaga, en ese mismo puesto en el nuevo Gobierno, sin descartar la inclusión de sus competencias en una vicepresidencia.

La irrelevancia de Vox en las tres primeras votaciones

Mientras tanto, PP y Ciudadanos, que suman 28 de los 67 votos de la cámara frente a los 36 de la izquierda con el Par, acordaban promover al secretario de Organización de los segundos, Ramiro Domínguez, a la segunda vicepresidencia, y al diputado conservador turolense Jesús Fuertes.

Ese escenario y la alineación de los grupos incluyen otra clave política de calado: los votos de Vox resultan irrelevantes en las tres primeras votaciones de calado de la legislatura en Aragón, una situación muy distinta de la que se da, por ejemplo, en el ayuntamiento de Zaragoza, donde la ultraderecha está convencida de que solo saldrán adelante las medidas de PP y C’s que no contravengan su programa, ni en buena parte de las comunidades autónomas, donde el centro-derecha depende de sus apoyos.

Los acuerdos previos a las votaciones de este jueves comienzan a despejar el incierto panorama que dibujaron las urnas el 26 de mayo, cuando, en el supuesto de que esa división sea válida para Aragón, ni la izquierda ni la derecha sumaban mayorías suficientes para investir a un presidente.

Javier Lambán, tras él Javier Sada, que este jueves será elegido presidente de las Cortes de Aragón, y a su izquierda Vicente Guillén, consejero de Presidencia que relevará a Sada como portavoz del PSOE. Cortes de Aragón

PSOE y Par comenzaron a esclarecerlo con el acuerdo suscrito el pasado día 7, unas "bases para la gobernabilidad" tan amplias como matizables hacia la izquierda o la derecha ante las que Ciudadanos, el socio favorito de ambos, reaccionó insistiendo en la versión local del trío de Colón y en la inviable atracción hacia ella de los aragonesistas, un partido en el que conviven autonomistas y nacionalistas.

La alineación de los naranjas con el PP y Vox en la constitución de los principales ayuntamientos de la comunidad, con la excepción de la extravagante investidura de Luis Felipe en Huesca (ratificada este miércoles al constatar los conservadores que ningún otro grupo apoya su moción de censura, supuso un punto de inflexión que el lunes activó los contactos entre la izquierda y que, de manera simultánea, neutralizó la posibilidad de una repetición de elecciones, algo que habría ocurrido de manera automática si no había nuevo presidente el 20 de agosto.

"Ciudadanos lleva el dorsal de la inestabilidad"

El secretario de Organización de los socialistas, Darío Villagrasa, se mostró "prudente" pero "optimista" ante las expectativas de investidura de Lambán tras el acuerdo para la mesa de las Cortes, aunque optó por el cholismo: "es un elemento más en ese camino que hemos de recorrer", dijo, para abogar por ir "partido a partido".

Villagrasa señaló, a la espera de que Cha e IU confirmaran el sentido de su voto oficialmente, que las posiciones de Podemos, cuyo Consejo Ciudadano Autonómico acordó "explorar contenidos para plantearse una investidura" y para alcanzar "una mayoría de izquierdas" en la mesa, "muestran sentido de la responsabilidad", al tiempo que reprochaba a C’s el haberse atascado "en una solución mágica, que no existe, que es sumar 34 [diputados] con una alternativa que no se da".

El secretario de Organización del PSOE se refirió a los naranjas como "el partido de la yenka: un rato hacia un lado, otro hacia el otro y al final a ver qué dice Madrid". "Llevan el dorsal de la inestabilidad", añadió, y "ellos mismos se están autodescartando".

"Desde mañana hay un plazo perentorio"

Nacho Escartín, secretario general de Podemos en Aragón, abogó por "llegar a equilibrios" con el Par ante la constatación de que "la izquierda no sumamos una mayoría suficiente". En este sentido, se inclinó por aportar a ese eventual acuerdo de investidura "propuestas concretas" que supongan "cambios notables" y que el electorado "identifique" con su formación.

No obstante, insistió en que "no vamos a regalar nuestros cinco votos para una investidura", sino que "vamos a dejar meridianamente claro qué medidas no vamos a aceptar". Y, en este sentido, añadió que "no es tan decisivo quién compondrá el Gobierno sino qué medidas aplicamos". SU decisión será, en cualquier caso, sometida al voto de sus bases.

"La constitución de la mesa es un punto de inflexión con el que desde mañana hay un plazo perentorio", destaca José Luis Soro

Para José Luis Soro, consejero en funciones de Vertebración del Territorio y presidente de Cha, "la constitución de la mesa es un punto de inflexión" con el que "desde mañana hay un plazo perentorio": diez días para la primera ronda de consultas dentro de los dos meses para despejar el fantasma de la repetición electoral.

Chunta se había mostrado desde el 27 de mayo proclive a hablar con el PSOE, con el que ha gobernado en coalición estos cuatro años, "cuando se descartara la entrada de Ciudadanos" en el ejecutivo autonómico.

El coordinador de IU-Aragón, Álvaro Sanz, mostró la "mano tendida" para el acuerdo de la mesa y para comenzar a hablar con los socialistas y el resto de la izquierda de una eventual investidura "en términos programáticos", aunque anotaba que el pacto PSOE-Par que Lambán pretenda que sirva de base "no reconoce la realidad".

"Estamos hablando solo de la investidura", matizó, antes de recordar que su organización decidirá el voto en función del programa que presente el candidato.

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